El Mazo y el Yunque


Raymundo García García


FRENO A LA DEMOCRACIA TECNOLOGICA

 

Si bien es cierto que desde una cara de la política se mira la llegada de los medios de comunicación masiva y en particular del uso de nuevas tecnologías de la comunicación, como elementos que disminuyen el papel del soberano –pueblo- lo fraccionan, lo regentan a través de mensajes diferenciados para que se inmovilice; también es cierto que existe la versión contraria, esto es, de aprovechar las nuevas tecnologías de comunicación para fortalecer el papel del pueblo en tanto soberano, y con ese uso más la participación mantener al gobierno bajo control de manera permanente. Imaginemos lo que seria el régimen vertical y autoritario que vive Puebla, si no existieran algunos medios de comunicación electrónica que por la libertad y facilidad de su utilización para la divulgación de noticias, comentarios y opiniones críticas, sencillamente el cinismo  institucionalizado se desbordaría.

 

La videocracia, la sondeocracia y la teledemocracia como instrumentos de la democracia en la era electrónica, lo mismo que producen políticos fax track, alejados de la formación en las organizaciones sociales y en los partidos políticos; también, ha sido referente para que el ciudadano se organice, se integre a redes de investigación de los asuntos públicos, forme redes de descalificación a los malos actos de gobierno, y desde este nuevo debate público, se reconstruya el papel del poder en manos de la ciudadanía. Se recupera el espacio público del cual ha sido echado el ciudadano de manera permanente y solo convocado para el día e que emite su voto. La tecnología llevada al espacio público de los ciudadanos ha hecho necesario la transformación de los gobiernos que en busca de su legitimidad, no ha dudado en impulsar lo que hoy se conoce como gobierno electrónico.

 

Empero, e este camino de la transformación del gobierno no basta que sólo él se facilite la obtención del pago de impuestos o derechos en el caso de la prestación de servicios vía electrónica, sino que por el contrario dicho gobierno electrónico en corresponsabilidad está obligado a transparentar su actuación, su desempeño, esta obligado a transparentar el ejercicio de las funciones del poder público para demostrar que están apegadas a derecho. De tal suerte que la transparencia y el acceso a la información pública por parte de los ciudadanos, se convierte en un importante instrumento en manos del soberano –del pueblo- para observar el grado de desempeño legal y por lo mismo legítimo de las personas que ejecutan una función pública o poder político. En otras palabras, hoy día se mide la democracia por otra variable: la del grado de transparencia que tenga un gobierno. Entre más transparente es por supuesto que es más democrático, entre más alejado esté de la transparencia gubernativa, más cerca está ese gobierno del régimen despótico.

 

Todo lo anterior viene a colación porque el barroquismo político poblano raya en el absurdo además de un conjunto de prácticas gubernativas que en el presente se han convertido en decisiones nada constructivas para una sociedad que reclama la vigencia de un Estado de derecho, la vigencia de un régimen democrático, la vigencia de un régimen que respete a los derecho humanos, y por supuesto que sea real la vigencia de un gobierno transparente.; mucho pedir cuando la cerrazón y sobre todo la chicana se convierten en el mejor instrumento para destrozar la endeble autoridad encargada de ayudar a los ciudadanos a que accedan a la transparencia e información pública, Mientras la certificación del secretario del Consejo  General del IFE no sea declarada falsa, el presidente de la CAIP es ilegal y por lo mismo ilegítimo.

 



 
 

 

 
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