El Mazo y el Yunque


Raymundo García García


FORTALECIMIENTO A LA SEGURIDAD PÚBLICA

 

Ante el papel que ha ganado el tema de la seguridad pública en la agenda nacional, desbordada a los ámbitos estatales y municipales, ha obligado que se abra un debate en el cual se están escudando opiniones y voces diversas que tienen una sola meta: recuperar el papel del Estado ante el debilitamiento de que está siendo objeto por el crimen organizado y desorganizado, que ha llegado hasta el umbral de disputar la fuerza y violencia  que originariamente le pertenecen al poder público. Leyes penales reformadas que amenazan penalizaciones crecientes; multiplicación de cárceles saturadas por delincuentes menores; crecimiento de agencias investigadoras del Ministerio Público con tendencias profesionalizadotas y estructuras que se vuelven complejas traduciendo sus resultados en ineficaces; crecimiento de los cuerpos de las policías preventivas y judiciales, segados por la diferenciación abusiva entre un reducido grupo elite frente a la multiplicación de reclutamientos al margen de los filtros garantistas para incorporar policías eficientes y marginar a los  que señale un inexistente padrón de policías corruptos.

 

La elitización  de las policías con el propósito de que el poder público cuente con instancias y estructuras que den buenos  resultados en beneficio de la seguridad pública,  paulatinamente generó que los grupos de investigaciones especiales o especializadas, poco a poco se transformaran, hasta llegar a cubrir al final del siglo pasado a la denominada seguridad política coronada en el CISEN. Así, la elitización policíaca de tipo político, mirada como un instrumento de inteligencia del poder para la toma de decisiones con escaso riesgo, que iban en proceso de consolidación en los años noventa,  mostró un problema propio de un momento no democrático, dividió sus servicios de investigaciones políticas en dos: uno para la seguridad nacional,  y el otro de investigaciones políticas para beneficio del partido en esa época en el poder ejecutivo federal. Y al llegar el año 2000, la principal instancia de investigaciones e inteligencia mexicana se enfrenta al dilema de tener un gobierno cuyos actores habían sido sus adversarios, produciendo este choque una crisis que pervive a la fecha Por ello, hoy especialistas internacionales opinan sobre los caminos para la recuperación plena del poder estatal frente a la creciente violencia, y al CISEN no le consideran como un instrumento eficaz y seguro, solamente se da estatus de confiabilidad a la inteligencia militar.

 

Ante la situación delicada que México vive en la lucha contra el crimen y la crisis de la inteligencia civil del Estado, la sociedad se ha manifestado,  los partidos políticos se han pronunciado unánimemente por el impulso de políticas públicas eficaces que aseguren seguridad pública; el poder público en sus tres vertientes o funciones y en sus tres niveles, se ha comprometido a redoblar esfuerzos para no perder la fuerza del poder de la violencia que legítimamente les asiste. Y en estos momentos difíciles se toman decisiones importantes. Por ejemplo en Puebla, el gobierno estatal y algunos gobiernos municipales han anunciado acciones inmediatas destacando el reforzamiento de los cercos de seguridad para eventos multitudinarios, han anunciado la instalación de portales detectores de metales y explosivos en las dependencias públicas de mayor afluencia ciudadana, también la puesta en operaciones de un Centro de Operaciones Permanentes COPEM o de respuesta inmediata en la zona de Tepeaca; son acciones plausibles que muestran en la realidad un giro en la forma de prestar y pensar los servicios de seguridad pública de lucha contra el crimen y de la prevención de delitos. Pero ahora se vuelve urgente tratar a todo la entidad por igual, por lo mismo es necesario instalar a la brevedad otros COPEM en cabeceras de distritos judiciales y en municipios importantes. Pero se debe ir más allá, como recurrir a la ciencia y a la tecnología  para fortalecer grupos de inteligencia para la seguridad pública y la seguridad política del Estado y de los Municipios. se debe fortalecer y crear grupos que procesen información para la toma de decisiones de seguridad política y de seguridad pública como un asunto de Estado y soporte de la seguridad nacional

 



 
 

 

 
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