El Mazo y el Yunque


Raymundo García García

31/07/2009

EL ATRACO SISTEMATIZADO DEL SOAPAP


Uno de los servicios públicos municipales básicos, sin lugar a dudas es de agua potable y alcantarillado, si embargo por razones políticas, de control y sometimiento de los ayuntamientos, en la administración del gobernador Manuel Bartlett, como parte del Programa de Desarrollo Regional Angelópolis que se integró con 14 Municipios de la Zona Metropolitana de la ciudad de Puebla, este fue aprovechado por el gobierno del Estado y en particular por el Gobernador, para crear el organismo público descentralizado del gobierno estatal denominado Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP).. Con este instrumento institucional, se ha justificado la explotación de los mantos friáticos extraterritoriales al municipio capitalino, pero también ha sido un excelente recurso para que a través de importantes obras millonarias, se haya generado un importante endeudamiento público.

 

Así, el sistema fue creado para ser eficiente en el servicio y en la administración, y a cambio se ha tenido un monstruo ineficiente administrativamente y carcomido por la corrupción, pésimo y costosos servicio, que ante la situación económica actual, se vuelve un garrote leslegitimador que golpea y amenaza a los menguados  ingresos familiares. Máxime, cuando los directivos han instalado un sistema de atraco permanente a los consumidores, particularmente a quienes cuentan con el servicio medido, que  por razones lógicas y obvias, dicho servicio debe ser incólume, transparente, claro objetivo y la mejor muestra de u eficiente ejercicio administrativo; pero lamentablemente eso no sucede en el SOAPAP. El servicio medido es el ejemplo de corrupción y desbarajuste administrativo en perjuicio de amplios sectores de la población capitalina de distintos niveles socioeconómicos.

 

Veamos, el sistema medido señala que si el consumo es menor a los 35 metros cúbicos, el costo del metro cúbico es de alrededor de cinco pesos; asimismo, se anota que si se rebasa dicho consumo entonces el costo por metro cúbico de agua consumido se incremente  en alrededor de ocho pesos. De principio el sistema muestra equidad y justicia cobrar menos a quienes ahorren agua y cobrar más a quienes tengan para su servicio familiar un consumo alto.  El sistema también funcionaría perfectamente si los cobros bimestrales fueran amparados por el consumo medido, que esa fue el objetivo de la instalación millonaria de medidores... pero lamentablemente no sucede así.

 

El SOAPAP cada bimestre emite un cobro, por lo regular sin lectura de consumo, para ello anota como consumo cero metros cúbicos de agua, en sentido lógico el costo tendría que ser cero pesos y no cobrar los demás servicios como el de alcantarillado; porque si no se consumió agua, tampoco se descarga agua en el drenaje. Pero no, se genera un costo y de no pagarse se generan los respectivos cotos de cobranza de forma por demás injusta, ilógica y por ende ilegal. Este práctica cotidiana se ejerce para que se haga el atraco siguiente: en cobros posteriores se presenta el consumo que acumula tres o cuatro bimestres, ocasionando un consumo total de metros cúbicos alto, y lo peor o grave, siempre se rebasarán los 35 metros, por lo mismo, el cobro se sujetará en el precio mayor que es de ocho pesos por metro cúbico consumido, sin deducir los pagos anteriores por consumo cero. Mayor asalto a la ciudadanía no se puede hacer, frente a un departamento de aclaraciones ineficiente, autoritario e irresponsable, con personal no calificado, como el inicio de la hebra de un sistema de corrupción que reclama revisión y ordenamiento inmediato. No puede ser que el sistema medido de consumo de agua que representó un proceso de modernización administrativa, además de una inversión millonaria, en poco tiempo se haya convertido en el principal instrumento de corrupción administrativa y sobre todo de lesión al ingreso familiar en tiempos de crisis económica.

 



 
 

 

 
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