Opinión


Pedro Gutiérrez

07/12/2012


Gracias Felipe Calderón: los mexicanos te vamos a extrañar


Todos los gobiernos, en todos los niveles, inician su respectivo periodo gubernativo cargados de buenas promesas, intenciones y proyectos. La asunción del poder de Enrique Peña Nieto no es la excepción: anunció el pasado 1 de diciembre el denominado Pacto por México, que no es otra cosa que un catálogo de compromisos que, en concomitancia con lo que se ofreció en campaña, se ofrece a cumplir el Presidente de la República por los próximos seis años.


El Pacto por México no me parece una mala idea; de hecho, contó con la anuencia y firma de las principales fuerzas políticas del país. El PAN se sumó, a través del jefe nacional Gustavo Madero, a dicho compromiso en un acto de congruencia y madurez política. Sin embargo, el contenido del pacto no es nuevo: se trata de una serie de pronunciamientos muy similares en cuanto a su naturaleza y alcances a los que han suscrito otras administraciones federales al inicio del respectivo gobierno, en concreto Vicente Fox y Felipe Calderón. Muchas áreas comunes, muchas urgencias de nuestro atribulado México, imperativos que son insoslayables y que no se han podido concretar en nuestro país, en gran medida gracias al partido al que pertenece el actual presidente de México, el PRI.


Nadie niega ni puede oponerse, por ejemplo, a que México debe procurar una sociedad mucho más igualitaria, mucho más justa en cuanto a la distribución de la riqueza y oportunidades. Esto es precisamente lo que consigna el Acuerdo 1 del Pacto por México. Sin embargo, el clamor de una sociedad más igual y con ello menos pobre (en todas sus clasificaciones y mediciones) ha sido olvidado fundamentalmente por el PRI, en los poco más de 70 años que se sostuvo autoritariamente en el poder. Nunca combatió efectivamente la pobreza y, peor aún, siempre prohijó la misma para explotarla electoralmente. La izquierda del país —hoy representada por el PRD— y la derecha han hecho mucho más por la pobreza en poco tiempo en sus respectivas administraciones que el PRI en casi un siglo de gobierno. Y ahora que regresa al poder clama por una sociedad más justa que nunca concretó.


Otro tema: la universalidad de los servicios de salud. Con bombo y platillo se anuncia en el Pacto por México que es menester el acceso a la salud para todos los mexicanos. El PRI nos restriega en la cara, con sus largos spots autorizados por el IFE en tiempo oficiales, que ellos crearon el IMSS, el ISSSTE y otras instituciones de seguridad social y salud altamente loables. Sin embargo, para nadie es un secreto que eso no bastó y que en las épocas del PRI el acceso universal a la salud fue una quimera. Ni la ayuda mediática de Cantinflas y sus películas ayudó a satisfacer la auténtica demanda de salud de los mexicanos, ni siquiera porque la demografía del país era muy distinta a la de los días actuales. Fueron los gobiernos de Fox y Calderón los que más hicieron en términos de universalidad de los servicios de salud, con la creación del Seguro Popular y con la actualización financiera del sistema de pensiones del ISSSTE. Hoy Peña Nieto clama por la universalidad de los servicios de salud, otro tema que olvidó siempre el PRI y que si no fuera por los gobiernos humanistas del PAN, estaríamos sin duda en circunstancias más adversas todavía.

 

El PAN le dio el voto de confianza al Pacto por México impulsado por Enrique Peña Nieto. Insistimos: no son temas nuevos los imperativos que dicho documento establece, y muchos han sido banderas históricas del PAN y hasta del PRD. La diferencia a partir de ahora es la congruencia. Y es que mientras el PRI fue oposición, siempre truncó las grandes reformas y cambios estructurales que el país necesitaba y sigue necesitando. Nunca pensó en México y, por cierto, no creo que ahora mismo lo haga. Ahora que el PRI es gobierno federal nuevamente y el PAN es oposición, estoy seguro que mi partido demostrará congruencia para avanzar en los grandes temas que contiene el Pacto por México, aprobando las reformas constitucionales y legales necesarias para que el país crezca. En el PAN no somos mezquinos y mucho menos con México. Y al PRI le daremos una muestra de altura política y congruencia que ellos no tuvieron cuando fueron oposición.

 

Pedro Gutiérrez

Regidor del PAN en el Ayuntamiento de Puebla

@pedropanista

 

 

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