Opinión


Pedro Gutiérrez


El PAN y sus –al menos- doce imperativos para el 2009


El año que comienza –tal y como lo hemos dichos en las anteriores entregas- es fundamental para el panismo poblano. En nuestra entidad se vislumbra una gran batalla por ganar espacios en el Congreso de la Unión, concretamente en la cámara baja. Por ello, creo que es importante destacar los retos de mi partido en el año que corre:

  1. Mantener –recuperar diríamos muchos- la unidad partidista. Después de todo, sin unidad es imposible pensar en el triunfo electoral, y con ella apenas y contamos con un ingrediente para pensar en el mismo objetivo.

  2. Impulsar nuevos liderazgos, ya que los partidos son entes vivos que requieren una renovación constante. Es el año en el que esperamos que los liderazgos que vienen empujando consoliden su presencia y talento a favor del partido.

  3. En el mismo tenor que el punto anterior, me parece que los liderazgos consolidados deben desvivirse por entregar al partido su tiempo, amor, esfuerzo y experiencia al servicio de la institución con la que han crecido a lo largo de los años.

  4. El crecimiento del partido es un imperativo impostergable. El crecimiento debe ser cuantitativo y cualitativo, en estructura, militancia y trabajo electoral.

  5. Es menester armarnos de un discurso confiable y atractivo para los ciudadanos. Si durante años y años los ciudadanos percibían confianza y claridad en la propuesta panista, no veo porqué ahora no sea posible que los votantes sigan percibiendo la oferta blanquiazul como la más consistente, clara y responsable para llevar a buen puerto las mejores decisiones para México.

  6. No obstante que el ejercicio del gobierno es una actividad que desgasta, lo cierto es que el PAN debe retomar su imagen como partido honesto y congruente, con valores como el respeto a la dignidad humana y a la generación de bien común.

  7. Al PAN, creo yo y es una opinión muy particular, le falta hoy en día más ímpetu para defender sus ideales y sus valores históricos. Percibo que con el objetivo de que otros partidos no nos tilden de derechistas u otro sambenito cualquiera, los panistas hemos descuidado en el discurso y en los hechos lo plasmado en nuestra doctrina. Volver a ser un partido de doctrina, sería otro imperativo sin duda alguna.

  8. En el ánimo de la congruencia, es necesario que el partido tenga el valor de denunciar los flagrantes abusos de poder de nuestros adversarios en el gobierno. En el caso poblano, padecemos el desgobierno de un hombre que impúdicamente habla de honestidad y resultados, y los panistas deberíamos levantar la voz más enérgicamente para que los ciudadanos sepan la calaña que nos gobierna.

  9. Necesitamos sortear el difícil proceso que se presume puede presentarse en la renovación de la dirigencia estatal. Salir fortalecidos es indefectible; la próxima dirigencia tendrá en una elección interna clara y democrática sus mejores credenciales para emprender un trabajo legítimo e imparcial hacia el 2010.

  10. No sólo es el caso de la elección de la dirigencia estatal, sino también el de la dirigencia del Comité Municipal en Puebla. La confianza depositada en un líder joven como Bernardo Arrubarrena deberá ser ratificada si él decide reelegirse en esa difícil empresa.

  11. Un gran reto es motivar a la militancia para que trabaje incansablemente en este año electoral. Volver a la esencia del panismo: cuidar casillas, invitar a los vecinos a votar, comprometerse en una actividad el día de la elección. Inyectar ánimo a la militancia es la meta.

  12. Ganar la elección. Así de sencillo: darle diputados federales al Presidente Calderón que le garanticen la consecución en sus políticas públicas.

 

Usted se preguntará, amable lector, el porqué son doce los imperativos que planteamos para el PAN en esta ocasión. La respuesta es sencilla e incluso está contenida precisamente en el duodécimo objetivo: no sería aceptable, por ningún motivo, dejar de pensar en la obligación moral y política de ganar nuevamente al menos en doce distritos electorales federales. Doce  son los distritos uninominales que ganamos en el 2006 y ganar tan sólo uno menos sería un retroceso lamentable. He escuchado no pocas voces -algunas de preclaros dirigentes y líderes del partido- que han dicho que no es posible ganar nuevamente doce distritos o más, o bien, que ello es muy difícil y que ganar 7 u 8 sería aceptable. No es posible que vayamos a las elecciones con esa mentalidad.

 

Nadie ha dicho que sea fácil ganar elecciones. Pero si desde el discurso vamos con ánimo derrotista, sin duda los resultados serán en esa tesitura. Somos gobierno federal y tenemos que ratificar la tendencia blanquiazul de las últimas elecciones intermedias federales. Por ello, valga un imperativo por cada distrito que vamos a ganar, esperando por supuesto que los retos asciendan a dieciséis para la próxima elección federal intermedia.

 

PEDRO ALBERTO GUTIÉRREZ VARELA

Miembro del Comité Directivo Estatal del PAN

[email protected]

 



 
 

 

 
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