Opinión


Pedro Gutiérrez


Propuestas para el Consejo Estatal


Se acerca la elección para consejeros estatales en el PAN. Dicho órgano es un ente colegiado de reflexión y análisis sobre el rumbo que debe tomar el partido en momentos decisivos y fundamentales. Es una instancia compuesta –en el caso de Puebla- por cien miembros activos electos por la Asamblea Estatal, miembros a los que se les exige un mínimo de 3 años de militancia, acreditar una evaluación realizada por el Comité Ejecutivo Nacional y, por supuesto, conseguir el apoyo de un municipio que los proponga para ser finalmente votados por la máxima instancia en el estado, que lo es la referida Asamblea.


El Consejo busca una representación plural y auténtica, que recoja todas y cada una de las expresiones de pensamiento al interior del PAN. Debe ser un ente que vincule al panismo de todo el estado en un mosaico de ideas, propuestas, doctrina y acción política. Al Consejo se va a proponer y no a destruir; al Consejo se acude a sumar y no a restar.


El Capítulo DÉCIMO SEGUNDO de los Estatutos del PAN establecen las normas generales aplicables a los Consejos Estatales; en el artículo 77 se fijan las funciones del Consejo Estatal, de las cuales podemos colegir algunas propuestas que me gustaría formular en caso de ser Consejero por virtud del voto de la militancia en las asambleas municipal y estatal a las que me someteré:

 

           1) Buscar consensos al interior del Consejo para efectivamente impulsar mejores decisiones en favor del partido y            trabajar las mismas paralela y conjuntamente con el Comité Directivo Estatal. No queremos un Consejo que solo            grille y no proponga; por el contrario, requerimos consejeros que busquen junto con el CDE el impulso de mejores            decisiones políticas y organizacionales, electorales y de capacitación para los panistas de todo el Estado.

 

           2) Ser un órgano verdaderamente motor de una plataforma electoral sustancial, con oferta política clara para el            electorado en las elecciones que vienen, sobre todo la del 2010. Para ganar los comicios de referencia no solo basta            tener un buen candidato y el mejor partido, sino también la mejor propuesta programática, asequible para los            poblanos y que atienda las necesidades más ingentes del Estado. En ello, los consejeros tienen mucho que ver, pues            con la aprobación de la plataforma impulsan mejores procesos electorales.

 

           3) Integrar comisiones que puedan coadyuvar en la realización de la tareas del partido, comisiones que sí tengan            sentido práctico y que impulsen la mejor toma de decisiones por consenso.

 

El PAN se encuentra en un momento decisivo en el que sin ambages debe direccionar sus esfuerzos hacia la consolidación de su estructura y su fortaleza electoral en el estado de Puebla. Después de un par de acontecimientos tan contradictorios y divergentes por su resultado –la elección de 2006 en el que todo lo ganable lo ganó el partido, y la de 2007 en la que todo lo ganable lo perdimos-, el PAN tiene que trabajar incansablemente para llegar lo mejor posicionados en la elección federal de 2009. A unos cuantos meses de que inicie formalmente el proceso, el PAN debe repetir por lo menos las mismas curules que ganó hace un par de años, porque sólo así podemos trabajar de la mano con el Presidente Felipe Calderón en la obtención de los grandes pendientes estructurales y legislativos: la reforma energética –que seguramente seguirá discutiendo la próxima legislatura-, la reforma del Estado –que deberá seguir consolidándose en los próximos meses-, etc.

 

En general, he aquí la importancia de la conformación de un buen Consejo Estatal. Las mejores propuestas para la integración de dicho colegiado deben prosperar en la Asamblea que nos reunirá a los panistas de todo el Estado el próximo 1 de Junio. Consensos y diálogo, diálogo y consensos. Es lo único que nos debe urgir en la consecución de nuestros fines y no las abyectas diatribas que sólo nos producen fisuras innecesarias las cuales el PRI siempre desea aprovechar. Si en un principio, allá por 1939, el PAN se formó por la guía y el derrotero del bien común, no veo por qué hoy no puede ser igual. Incluso el compromiso debiera ser mayor, pues como partido con la responsabilidad de gobierno tenemos que responder a las expectativas que siempre generamos con los ciudadanos. Además, no conozco panistas que no quieran volver a ganar el gobierno de la república en el 2012, repetir el ayuntamiento poblano que alguna vez detentamos o ganar por primera vez la gubernatura: de lo contrario, o no son panistas o su compromiso es nulo con la patria ordenada y generosa y la vida mejor y más digna para todos que pregonan.

 

PEDRO ALBERTO GUTIÉRREZ VARELA

Miembro del Comité Directivo Estatal del PAN

 



 
 

 

 
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