Perro no come perro


Luca Brazzi


Soy Leyenda


Les juro que el miércoles estuve brinque que brinque de la felicidá. Y como no, si fui testigo directo de uno de los nombramientos más atinados que ha tenido nuestro gobernador. Sin ser mago o brujo, el Lic. Marín revivió a ése gran hombre, generoso repartidor de croquetas y notarías, Guillermo Jiménez Morales.


El ex gobernador presidirá la Comisión Estatal de los Festejos del Bicentenario de la Independencia y la Revolución.


Lo primero que se vino a mi perrita mente fue tan atinado nombramiento se debe a Don Memo fue testigo directo de las dos gestas heroicas.


Imagínense:


Le cargó el estandarte a Hidalgo el día del grito, y con harta enjundia se puso a coger gachupines.
Luego la hizo de redactor de Los Sentimientos de la Nación y chambeó como secretario particular de Morelos.


Dicen las malas lenguas que invitó los tragos y las muchachas luego del abrazo de Acatempan entre Iturbide y Guerrero.


En ésos días perdió la confianza de todos, porque así como decía una cosa, luego decía otra, y un día apoyó a Iturbide para ser Emperador y al otro se hizo güey.


Pero donde las cosas se pusieron calientes fue cuando invitó a Guerrero a echarse unos tragos a Huatulco, y un francés ojete aprovechó para capturarlo y fusilarlo. Pobre Don Memo, se sentía re’ culpable, pero en su en su infinita sabiduría lo mismo fue federalista que centralista.


Su brother, compadre del alma, dicen que fue Santa Anna y peleó la guerra contra los gringos en 1847.


Después conoció un indito oaxaqueño con peinado de casco, y como el pobre tenía pocos amigos, pues seguido se iban de juerga seguido. Vaya sorpresa cuando el indito llegó a Presidente, se peleó contra los conservadores, luego se agarró a madrazos contra unos franceses con tal defender su hueso. (En eso Juárez y yo nos parecemos)


Luego conoció otro indito oaxaqueño, nomás que éste era más cabrón que bonito y se quedó como 30 años de presidente. Ahí Don Memo progresó mucho, ya buscaba la gubernatura y se hizo de hartas haciendas por Huachinango, pero al final Don Porfirio salió ojetón y no se le hizo.


De puro coraje, Don Memo se puso a apoyar a un loquito que quesque era espiritista y luchaba por la democracia. Junto con unos norteños sacaron a patadas a Don Porfirio y en el Ipiranga lo mandaron directito a la Francia napoleónica.


El problema del loquito Madero era que no repartía croquetas, y aunque Don Memo lo cuenta poco, la verdá es que se hizo compa de un general que se llamaba Victoriano y era un verdadero hijo de la chingada.


Al final los norteños lo rescataron de la banca, y lo invitaron a formar un Partido Político para que no se anduvieran rompiendo la madre entre ellos mismos. Don Memo llevó la representación de Puebla, y desde entonces se convirtió en un cacique a toda madre.


Total que en la familia de los revolucionarios le fue de diez: gobernador, diputado federal, secretario de Estado, notario en Cancún.


Yo no entiendo pa que regresa al trajín.


Ya después platiqué con Mauro y me explicó que a Don Memo no lo nombraron por ser testigo directo de la historia nacional, sino porque son de sobra conocidas sus actuaciones en las responsabilidades que se le han encomendado en su larga pero fructífera vida política.


¡Ah bueno!

 

Soy perrito. Por cierto, quien quiera conocerme un poco más ya puede entrar a mi jaifai. ¿Quéeeee? No perro pendejo, es hi5. Pues yo no le entiendo mucho a eso, pero dicen es que como el feisvuk. ¿Quéeeeee? Perdón, pero ladrar en inglés me cuesta trabajo.

 

Ahí les va la dirección: www.soyperrito.hi5.com

 

Nos vemos cuando nos la lavemos.




 
 

 

 
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