Poder y Política


IVÁN GALINDO
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04/05/2012

 

El debate de TV Azteca


Sin duda alguna, el tema que ha generado mayor polémica a lo largo de ésta semana, es el anuncio hecho por Ricardo Salinas Pliego de transmitir a la misma hora que el debate presidencial (domingo a las 8:00 pm) el partido de ida de Liguilla entre Monarcas Morelia y Tigres de Monterrey.


¿Qué tiene de raro (o malo) que un partido de futbol se transmita a la misma hora que un debate? A simple vista nada, pero si consideramos que, se trata de un partido de futbol “x”, es decir, no es la final de la Copa del Mundo, ni la final del Torneo local (es un simple encuentro de inicios de liguilla como muchos que hay cada 4 meses). Si consideramos también que el debate en cuestión NO es un debate “x”, se trata de un debate presidencial organizado por el IFE, de esos que sólo se dan cada seis años. Y si consideramos también que, ninguno de los dos equipos acostumbran a jugar a esa hora, sino que, el horario fue fijado de manera unilateral por el dueño de una televisora (a manera de capricho), entonces, podríamos decir que algo anda mal. Veamos.


Creo que es importante recordar que, el debate fue acordado desde hace dos meses, y la fecha para el encuentro futbolístico se decidió (a penas) este lunes, es decir, si existiera voluntad por parte del dueño del Monarcas y/o de la televisora que lo transmite (que en este caso es el mismo sujeto) no tendrían por qué empatarse (valga la ironía en el término) ambos eventos.
Es importante señalar también que, las televisoras supuestamente tienen un compromiso democrático con el país, al menos, así lo manifestaron recientemente en la farsa conocida como “Iniciativa México”, un movimiento que agrupó a cientos de medios de comunicación en todo el país (a Iniciativa justamente de Televisa y TV Azteca) para el desarrollo social y democrático del país.


La decisión de Ricardo Salinas Pliego (dueño de TV Azteca) de hacerle la competencia a un debate presidencial, rompe con ese espíritu democrático que dicen tener los medios de comunicación. ¿Qué es más democrático: transmitir un debate entre los aspirantes a gobernar México para conocer sus propuestas, ó transmitir un Partido de cuartos de final? La respuesta es obvia. Para decirlo de otra manera: Encimar, con toda la intención (adrede) un partido de fútbol con un encuentro entre candidatos presidenciales, es simplemente: antidemocrático, antideportivo, y de mala leche


¿Por qué lo hizo Salinas Pliego? ¿Para generar polémica y hacerse publicidad a costa del debate? ¿Para restarle audiencia al debate (evitar que la gente lo vea)? Cualquiera de los dos supuestos son lamentables. La pregunta obligada que surge es: ¿y la autoridad? ¿por qué no hace nada?


Se equivocan aquellos que piensan que “Salinas Pliego no viola ninguna ley y que es libre de transmitir lo que él quiera (porque es su empresa)…”


¿Es su empresa? Sí, pero no por ello es libre de transmitir lo que se le dé la gana; tiene que ajustarse a ciertos criterios. La tutoría de la radiodifusión le corresponde al Estado mexicano, y éste a su vez puede concesionarlo a particulares para la prestación de dicho servicio (como es el caso). De tal forma que, a pesar de que TV Azteca sea una empresa que tenga la concesión para transmitir contenidos, éstos tienen que sujetarse a la normatividad aplicable. Veamos lo que dice la Ley Federal de Radio y Televisión al respecto:


Artículo 4o.- La radio y la televisión constituyen una actividad de interés público, por lo tanto, el


Estado deberá protegerla y vigilarla para el debido cumplimiento de su función social.


Artículo 5o.-… a través de sus transmisiones, procurarán:


III.- Contribuir a elevar el nivel cultural del pueblo


IV.- Fortalecer las convicciones democráticas…


Artículo 6o.- En relación con el artículo anterior, el Ejecutivo Federal por conducto de las Secretarías y Departamentos de Estado, los Gobiernos de los Estados, los Ayuntamientos y los organismos públicos (como el IFE por ejemplo), promoverán la transmisión de programas de divulgación con fines de orientación social, cultural y cívica…


¿Así o más claro? ¿Dónde está entonces la autoridad? ¿Dónde está el Ejecutivo Federal? ¿Dónde está la Secretaría de Gobernación? ¿Dónde está la Secretaría de Comunicaciones? ¿Dónde está el IFE? ¿Por qué nadie sale a decirle a Salinas Pliego que un Partido del Monarcas Morelia no contribuye a elevar el nivel cultural de un pueblo, ni tampoco fortalece las convicciones democráticas de México (al menos no más que un debate presidencial)?


La respuesta parece evidente: Porque no quieren confrontarse con un empresario encumbrado de la televisión. Lamentablemente los Poderes del Estado están sometidos a los Poderes fácticos de éste país. Veo a un IFE temeroso y a un Calderón complaciente ante los desplantes y bravuconadas de Ricardo Salinas Pliego. Por más que trato, no puedo dejar de comparar este escenario con el de aquél empresario prepotente (Miguel Sacal) que golpeaba y denigraba a un valet parking sin que éste se atreviera a defenderse (por temor a las posibles represalias). Es triste que el IFE —al igual que el valet parking— aún teniendo la capacidad de responder (defenderse) prefiera permanecer hincado ante la humillación y sometimiento del empresario poderoso…

 

Sin duda, la disyuntiva de ver o no ver el debate, es decisión de cada ciudadano. Ciertamente, el hecho de transmitirlo en cadena nacional, no garantiza que la gente lo vea. El punto a discusión es: las autoridades mexicanas deben vigilar que las empresas televisivas cumplan son su obligación de promover la participación democrática, y mucho me temo que en esta ocasión TV Azteca les metió un gol en evidente fuera de lugar

 



 
 

 

 
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