Poder y Política


Manuel Cuadras

09/09/2010

 

 

Los contendientes por la dirigencia estatal del PRI


Hace casi un mes publiqué en este mismo espacio los nombres de los que (a mi parecer) eran los aspirantes con mayores probabilidades de llegar a la dirigencia estatal del PRI.


En ese entonces, a pocos días de la histórica derrota priista, mencioné a Enrique Doger, Blanca Alcalá, Chucho Morales y Javier López Zavala (en ese orden) como los “contendientes”. Hoy el escenario ha cambiado, veamos.


Enrique Doger —mencioné— estaba tan cerca y tan lejos de ser el nuevo líder priista. Por un lado, era el contendiente con mayor potencial a su favor (por su condición de damnificado en el proceso interno priista) pero era quizá, al que menos le interesaba buscar esa posición (sus ojos estaban puestos en otra mira). Hoy, con su autodescarte, se confirma dicha hipótesis: Doger piensa seguir haciendo política, pero no desde la dirigencia del PRI.


Blanca Alcalá era (es) otra de las cartas fuertes, el problema para ella, son los tiempos. El calendario priista (nuevamente) juega en contra de la alcaldesa. La renovación en la dirigencia estatal está marcada para octubre, lo cual implicaría que la presidenta solicitara licencia para ir en busca de la dirigencia, es decir, que incumpliría con su promesa de campaña de durar los tres años al frente del Ayuntamiento. Efectivamente, el fantasma de la promesa de los tres años se convirtió en la peor pesadilla de Alcalá. Bien dicen que todos somos dueños de nuestro silencio, pero esclavos de nuestras palabras.


En el caso de Chucho Morales, sin comentarios. Simplemente se confirma que vendió su dignidad por un plato de lentejas (notaría) para su hijo. De pena ajena…


Javier López Zavala, por ilógico, irrisorio, ridículo, inverosímil, descabellado, absurdo y antidemocrático que parezca, tiene la intención de buscar la dirigencia priista, y no sólo eso, sino que para lograrlo está haciendo uso de las más cínicas estrategias que se pueda imaginar (tal como lo hizo en la construcción de su candidatura al Gobierno del estado). ¿Quién está mal, Zavala por intentarlo, o los priistas por permitírselo?


Dos nuevos competidores han entrado a escena: Adela Cerezo Bautista y Jorge Estefan Chidiac. La primera cuenta con la ventaja de no ser parte de ningún grupo político local, lo cual no implica que desconozca la geografía política del estado, por el contrario, a su paso por la Secretaría General del CDE del PRI (2003-2004), afianzó relaciones con distintos actores durante el ríspido proceso interno de selección de candidatos de 2004. Es quizá la pieza que más garantiza la imparcialidad en estos momentos de coyuntura.


De Jorge Estefan Chidiac, ¿qué podemos decir? Su trayectoria política está marcada por virajes ideológicos, incongruencias y deslealtades (bonito perfil). Chidiac es un publirrelacionista de él mismo, siempre con la visión de promoverse y beneficiarse él (y nadie más). Fue burócrata bancario en Banco Mexicano SOMEX, donde, por cierto, terminó traicionando a su entonces jefe por actos de corrupción en los que él estaba involucrado. Lo mismo ha sido parte de proyectos nacionalistas y federalistas bajo la tutela de Manuel Bartlett, que integrante de gobiernos tecnócratas como el de Ernesto Zedillo. De tener una visión integral de Seguridad Social Nacional (IMSS), al más simple, llano y ramplón de los proyectos asistencialistas (y clientelares) cuando fue secretario de Desarrollo Social al inicio del gobierno de Mario Marín. De vocero, promotor y guarura zavalista en la última campaña, a semicrítico y pseudo ideólogo que busca actualmente la dirigencia. ¿Qué méritos tiene Estefan para dirigir al PRI? Sólo él los conoce.


*Una felicitación.


Este sábado será de manteles largos en Teziutlán. El Diario de Teziutlán cumple tres años de existencia y lo celebrarán con una cena a la que asistirá lo más selecto de la clase política teziuteca. En horabuena a su directora general y propietaria, Lidia Molina, porque sé del esfuerzo que le ha costado posicionar su rotativo como el número uno de la región. ¡Felicidades!

 



 
 

 

 
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