Poder y Política


IVÁN GALINDO
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10/08/2012

 

El descaro del presidente y sus regidores


Ultimamente me he preguntado ¿cómo pasará a la historia la administración de Eduardo Rivera? ¿Cómo será recordada por los poblanos? ¿Como la administración que falló en su intento de pavimentar mil calles? ¿Cómo la administración que se dedicó a poner juegos en los parques? ¿Cómo la administración que quiso y no pudo? ¿O simplemente pasará sin pena ni gloria?


Más allá de la falta de obras de impacto en la Ciudad; más allá de NO contar con un proyecto que genere el desarrollo urbano, económico, o turístico de Puebla; y más allá de NO tener capacidad de respuesta para los servicios públicos que requieren los ciudadanos, Eduardo Rivera tiene (ya) en su expediente el haber incumplido con su promesa de ser un gobernante honesto, responsable y austero. Su ridícula imagen de campaña (emulando al Patrullero 777) a través de la cual, se dirigía a los ciudadanos para decirles: “Usted manda”, quedó simplemente en eso: en una promesa de campaña y en una imagen ridícula (aún no sé cómo se atrevió a posar como Cantinflas).


Si algo ha caracterizado a la administración de Eduardo Rivera —además de la carencia de obras y servicios con planeación— es la doble moral, el doble discurso, y el descaro con el que realiza actos fuera de la ley.


¿Cómo olvidar el aumentazo a su salario (él y sus regidores) a tan solo dos semanas de haber ingresado al cargo? ¿Cómo olvidar el viaje que hizo a España (con cargo al erario) para asistir a la beatificación de un santo? ¿Cómo olvidar el viaje que hizo a Washington (también con cargo al erario) para dictar una Conferencia de “cómo ganar elecciones”? ¿Y qué decir de los recientes actos de operación a favor de su Partido, desde su posición como Presidente Municipal? Después de todo lo anterior, ¿podríamos decir que Eduardo Rivero ha sido un gobernante honesto? Lo dudo.


Vale la pena detenernos a analizar los últimos actos de promoción realizados por Rivera y algunos Regidores de Acción Nacional, para mostrar la actitud antidemocrática, de quienes se dicen (paradójicamente) paladines de la democracia.


Durante la pasada contienda electoral, un grupo de regidores del PAN, se pintaron una “X” en la mano en plena Sesión de Cabildo, emulando la imagen de su candidata Josefina Vázquez Mota, y de esa manera “votaban” en la sesión. Sobra decir que, dichos Regidores “ingeniosos”, nunca habían votado de esa manera, y no lo han vuelto a hacer. Lo hicieron con la clara intención de promover a su candidata; y no lo han vuelto a hacer porque precisamente su candidata perdió (y porque están denunciados ante la FEPADE, además…) Obviamente los graciosos Regidores se excusaron diciendo que, una “X” en la palma de la mano no significa nada, y quizá tendrían razón si su candidata y su Partido no hubieran puesto “de moda” dicha imagen, lo cual lo convierte en un acto de propaganda electoral, pero lo más penoso, que los Regidores pretendan burlarse de la inteligencia de la gente diciendo que, “se les ocurrió pintarse la mano así porque sí…” (sin comentarios…)


Pero si el acto de los Regidores (y su excusa) resulta simplemente patético e irrisorio, lo cometido por Eduardo Rivera el pasado lunes, raya en lo ofensivo. Resulta que el Presidente Municipal, sostuvo una reunión con Dirigentes de su Parido, para “analizar la estrategia electoral del PAN de cara a la elección de 2013 (SIC)…” Dicha reunión no tendría nada de malo, de no ser porque se realizó en el Palacio Municipal y en horario de oficina, es decir, Eduardo Rivera ocupó la sede del gobierno municipal para hablar de cómo fortalecer al PAN en Puebla. ¿Cómo se le llama a eso? ¿Desvío de recursos públicos? ¿Peculado? ¿Cinismo?


Obviamente, el Alcalde, al igual que los Regidores, trató de encontrar una excusa burda ante su craso acto, y dijo que “es normal que los gobernantes se reúnan con Dirigentes de Partidos”, e incluso puso el ejemplo del Presidente de la República, quien recibe en los Pinos a los líderes partidistas. Sí, sólo que alguien debería decirle al despistado Alcalde que, dichas reuniones son con el propósito de definir agenda pública y acordar temas del gobierno, y no temas de operación electoral (como lo reconocieron los asistentes a la reunión del pasado lunes).


Más allá de las salidas legales que el Presidente y sus Regidores le pretendan dar a cada una de sus arbitrariedades, deberían pensar que se trata de un asunto de respeto y de congruencia, y que los ciudadanos no son ingenuos y que tarde o temprano terminarán por cobrarles estas tomadas de pelo. Eso sin contar, que las denuncias no son de a mentiritas, y que tarde o temprano la ley los puede alcanzar…

 

*Mis más sinceras condolencias para mi amigo Ulises Martínez Salgado por el sensible fallecimiento de su Señora Madre, Doña María Teresa Salgado Pavón. Un abrazo fraternal!

 

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