Poder y Política


Manuel Cuadras

14/04/2011

 

 

La enfermiza relación de Moreno Valle y el PAN


¿Quién utiliza a quién? ¿Moreno Valle al PAN o el PAN a Moreno Valle?


Moreno Valle sostiene que, sin él, el PAN no habría ganado nada. Curiosamente, el PAN afirma exactamente lo mismo, pero al revés, es decir que, sin ellos, Moreno Valle se hubiera quedado (solo) en el intento. Lo real es que ambas partes tienen la razón, se necesitaban mutuamente. Uno no ganaba sin el otro, así de fácil.


Ahora bien, el PAN piensa que ya logró su cometido: sacar al PRI de Casa Puebla, luego entonces, el siguiente paso sería sacar a Moreno Valle de Casa Puebla, es decir, “nos serviste para derrotar al PRI, muchas gracias, termina tu gobierno y retírate; ahora sí vamos nosotros”. Así piensan muchos panistas de cepa.


Moreno Valle, por su lado, piensa igual, pero en sentido opuesto: “Gracias por ayudarme a llegar, aquí me quedo, que les vaya bien”.


Es ahí donde ambos se equivocan. El matrimonio que formaron hace un año no es tan fácil de disolver o, al menos, a ninguno de los dos les conviene; es como esas relaciones enfermizas en que ambos se necesitan. Puede que ya no haya afinidad (quizá nunca la hubo), pero sí muchos intereses. Veamos.


Se equivoca el PAN si piensa que ya no necesita de Moreno Valle. ¿Cómo aspiran a ganar en seis años la gubernatura si Rafael Moreno Valle hace un mal gobierno? ¿Podría ganar el PAN en el 2016 si la sociedad está desilusionada de ellos? Y, en consecuencia, la pregunta es: ¿o acaso el PAN —después de haber probado las mieles del poder— querrá volver a la congeladora, al gélido papel de ser oposición? Lo dudo.


Se equivoca también Moreno Valle si piensa que ya no necesita del PAN. ¿Se imagina un gobernante a quien no le hagan caso ni los de su propio partido? Basta con ver el ejemplo de Eduardo Rivera (paradójicamente un panista de cuna) para comprobar que un político sin control es lo mismo que un policía sin uniforme (o sea, una espantosa “x”). ¿Querrá verse en ese espejo Moreno Valle? No creo.


¿Se da cuenta? El matrimonio RMV-PAN es una relación codependiente en la cual ambos tienen mucho que perder; sin embargo, de los dos pierde más Moreno Valle, ya que el PAN está acostumbrado a ser oposición y bien podría volver a serlo sin ningún problema, pero el gobernador, si pierde los apoyos internos, pierde poder, y eso para un gobernador es simple y sencillamente imperdonable. ¿Tendrá eso presente cuando negocie con Peña Nieto?

 



 
 

 

 
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