Poder y Política


Manuel Cuadras

30/09/2010

 

 

El reino del revés


Me dijeron que en el reino del revés
Nadie baila con los pies,
Que un ladrón es vigilante y otro es juez
y que dos y dos son tres…
Canción: “El reino del revés”
Intérprete: Javier López… “Chabelo”


Si yo le dijera que una persona: mentirosa, homofóbica, sin discurso, sin imagen, perdedor, caucásico, quemado, poco confiable, abusiva, y acusada de lavado de dinero, aspira a ser presidente de un partido político, ¿me lo creería? ¿Puede alguien con estas características, con este perfil, dirigir un partido político? O mejor dicho, ¿se vale? ¿Es legítimo? Evidentemente no, a menos que nos encontremos en el reino del revés.


Yo no entiendo a los priistas, y en particular a los priistas poblanos. Tienen un gobernador desprestigiado, que a nivel nacional es repudiado, con prácticas autoritarias y faraónicas, y que —por muchos analistas— es considerado como de lo más antidemocrático del país. A ese “portento de político” los priistas (poblanos) le llaman: “líder moral…”, “primer priista de la entidad…”, y no sólo eso, sino que además lo tratan como tal!


¿Recuerdan el ejemplo de los lemminis que anteriormente cité en esta columna: aquellos chistosos roedores que siguen frenéticamente a un líder que los termina conduciendo al vacío? Pues así son los priistas (poblanos), pero peor. Los lemminis que caen al vacío y alcanzan a sobrevivir intentan desesperadamente salvar la vida nadando hacia la orilla (olvidándose ya de su “líder”); lo importante es salvar la vida.


¡Los priistas no! Todo el sexenio siguieron delirantemente a su “líder moral”, éste los condujo al precipicio, al vacío, a la derrota y, aun así, en lugar de intentar nadar hacia la orilla, salvando lo poco que les queda de dignidad, de carrera política, etcétera, en lugar de ello, siguen obedeciendo las indicaciones de su manipulador guía, sin advertir que fue él precisamente el causante de su desafortunada condición.


¿Qué pasa si no obedecen (por primera vez) al primer priista de la entidad? Nada. ¿Qué más se puede perder en estos momentos? Nada. ¿Qué pasa si lo obedecen? Nada tampoco, los beneficios serán para el líder y sus incondicionales, no para la manada (base).


La indicación es clara: imponer a Javier López Zavala en el PRI estatal, vía Consejo Político o Asamblea de Delegados (que para el caso es lo mismo). Si se concreta la imposición los únicos beneficiarios serán Marín y Zavala, no los tontos borregos consejeros que alzaron la mano para justificar la llegada de un muerto.


¿Acaso no se dan cuenta de ello los priistas? ¿Qué hace falta para que despierten? ¿Que vuelva a perder Zavala otra elección? ¿Que vuelvan a decirle desprestigiado a Marín? ¿Que vuelva a surgir otro escándalo? ¿Que haya una desbandada de priistas? ¿Que pasen dos sexenios sin poder ganar? ¿Qué impongan a Mario chico?


¿Es Javier López Zavala el líder que requiere el PRI? ¿Qué méritos tiene? ¿Haber perdido dos elecciones? ¿Ser el hijo político del gobernador? ¿Haber sido el peor secretario de Desarrollo Social de la historia? ¿Cuándo y dónde se había visto que un candidato perdedor lo recompensaran tan alto? Sólo en el reino del revés, ahí donde un ladrón es vigilante y otro es juez


Por cierto, ¿qué papel juega José Alarcón en todo esto? ¿Es presidente de la Comisión Estatal de Procesos Internos? ¿Presidente interino del PRI? ¿Vigilante? ¿Juez?

 

Hoy, aquí, públicamente, confieso que me había equivocado, no creí que fuera posible que los priistas permitieran la llegada del primer candidato perdedor a la dirigencia del Comité Directivo Estatal. Con asombro y náuseas veo que (todo indica) que así sucederá. ¿El motivo? El miedo y la obediencia ciega que le profesan al gobernador. ¡Viva la Independencia!

 



 
 

 

 
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