Poder y Política


Manuel Cuadras

01/06/2010

 

 

Qué pena para los poblanos


Qué penoso ha resultado para los poblanos este proceso electoral. Me refiero a todo en su conjunto, desde la fase de pre campañas hasta esta recta final.


Ya en la columna anterior hablábamos del bajísimo nivel de propuestas que hemos visto a lo largo de estos meses, y en vez de ello, hemos sido testigos del patético espectáculo de descalificaciones lanzadas entre uno y otro candidato.


Aunado a ello, claro está, se encuentra la guerra de encuestas y de cifras para incidir en la opinión pública y “convencer” a la ciudadanía con argumentos falaces e irrelevantes:


“Yo voy 20 puntos arriba, por lo tanto yo soy mejor…


“Yo remonté tantos puntos en poco tiempo, por lo tanto yo voy a ganar…”


“El candidato de la alianza es un arrogante, déspota y prepotente…”


“Zavala compró una casa de 3 millones de pesos en efectivo…”


Qué pena para los poblanos la campaña que estamos viendo ¿Es acaso eso lo que nos merecemos? Probablemente sí, por no cuestionar, no exigir y no criticar.


Qué pena tener que elegir entre un candidato que construyó su proyecto a costa de los programas sociales, y otro que lleva ocho años brincando de puesto en puesto para lograr su objetivo.


Uno, atrapado en el populismo del pasado; el otro, representa la tecnocracia en su más viva expresión. Uno, hundió a Puebla en el tercer lugar de pobreza a nivel nacional; el otro, desfalcó al estado con mil 500 millones de pesos. Uno; producto de la imposición del actual gobernador; el otro, respaldado por una de las organizaciones más corruptas de México (SNTE).


Qué pena para los poblanos tener que elegir entre el continuismo antidemocrático y el neoliberalismo recalcitrante. ¿Qué pasa si gana Zavala? Nada, seguramente veremos más derroches, más excesos y otro delfín en el gobierno. ¿Qué pasa si gana Moreno Valle? Casi nada, el estado será gobernado por una nueva generación de políticos y economistas, con muchos títulos y diplomas internacionales, pero sin conocimiento de la geografía y los problemas marginales del estado.


¿Cuál ha sido la mayor virtud de Moreno Valle en esta campaña? ¿Qué ha hecho el neopanista de extraordinario para ganar esta elección? Además de colocar muchos anuncios espectaculares con una imagen jovial y fresca (que ha sido su mayor logro), me viene a la mente aquel primer debate radiofónico en Tehuacán, en el que demostró su superioridad discursiva ante el candidato priista. Todos augurábamos una campaña de contraste: Un Zavala timorato y un Moreno Valle propositivo. Al final no fue así, Moreno Valle se perdió en una campaña ligth (fresa) y metódica hasta el extremo.


¿Cuál ha sido el mayor acierto de Zavala en esta campaña? Además de su voluntad (si algo hay que reconocerle es que es un candidato de 24 horas), el mayor acierto de Zavala ha sido precisamente aceptar sus limitaciones. Sabedor que en imagen y discurso es rebasado por su oponente, el candidato priista literalmente se ha guardado para dejar que otros salgan a hacer su chamba. En aquella ocasión en el mini debate de Tehuacán, Zavala entendió que no podía ponerse de tú a tú con Moreno Valle, porque sería tanto como un suicidio político, luego entonces, optó por subir al ring a gente con mayores herramientas (de ataque y defensa) como Jorge Estefan Chidiac, Enrique Doger y el mismo Alejandro Armenta. ¿Le dio resultado? Al parecer sí.


Qué pena con estas campañas ¿no? Y para colmo, un debate (que no es debate) echo a la medida de un candidato para protegerlo. ¡Qué pena para los poblanos! Si gana Moreno Valle, habrá llegado sin haber enfrentado al marinismo (como él lo prometió). Si gana Zavala, habrá sido gracias a que permaneció oculto y calladito para no regarla. Comienzo a creer que Armando Etcheverry es la mejor opción, o mejor dicho, la menos mala, lástima que sea del PT.

 



 
 

 

 
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