Política y Poder


Manuel Cuadras

 

LOS HERMANOS MORALES FLORES


Jesús y Melquiades Morales Flores · Cambio ·Foto/ Archivo/ Ulises Ruiz

Con la reciente salida de Roberto Morales Flores de la Secretaría de Salud en el Estado, varias cosas quedan claras.


1.- Salud es un área clave ($) para los intereses marinistas.
2.- Marín prepara el cierre de la administración.
3.- Los Morales Flores agudizarán su activismo político.

 

Veamos:

 

Para nadie es un secreto la manera escandalosa e insultante con que Marín y su grupo han hecho negocios millonarios, desde su paso por el Ayuntamiento, hasta llegar a la gubernatura. ¿Quién no recuerda el boom de los moteles que se dio en Puebla durante la administración de Mario Marín? Sin duda un negocio jugosísimo si consideramos que cuando ingresó como Presidente Municipal (1999) había cerca de 10 moteles y al final de su gestión había más de 30. ¡20 moteles en 3 años!, es decir que el Ayuntamiento (de Marín) otorgó 20 usos de suelo, licencias de construcción y de funcionamiento, para el desarrollo de un rubro comercial aún  no explotado en Puebla, ¿curioso no? Nadie puede negar la gran cantidad de poblanos que se han beneficiado con la construcción de estos centros de esparcimiento, que ofrecen confort y discreción a un moderado costo, sin embargo, ¿será que los constructores de estos moteles hayan sufrido los trámites lentos y negligentes que un ciudadano común encuentra cuando desea abrir un pequeño negocio?


¿Quién no recuerda también los negocios hechos por prestanombres del gobierno, de famosos antros en Puebla? ¿Cómo olvidar al tristemente célebre Iván Manje y al empresario Santiago Bárcena? ¿Los recuerda? (De hecho Santiago Bárcena Jr. es el flamante secretario particular de un cercanísimo colaborador de Marín). ¿Recuerda el “Grupo Shiva”? ¿Por  qué será que los antros que no pertenecen a dicho consorcio, son presas de atosigamiento por parte de las autoridades (Protección Civil, Normatividad, etc.) hasta el punto de clausurarlos o hacerlos quebrar. Como ejemplo podemos mencionar “El Clássico”, un antro de moda con una inversión millonaria de respaldo, que por no alinearse con los empresarios consentidos del estado, les fue clausurado por una supuesta riña en la que se vio agraviado un joven de apellido Zavala. Por cierto, un “agudo e imparcial” periodista, preocupado por los asuntos de corrupción (siempre y cuando no involucren al gobierno del estado) fue el que le dio amplia cobertura al caso del joven Zavalita, y no paró hasta conseguir el objetivo de clausurar -lo que representaba- una competencia fuerte para sus cuates marinistas.

 

En fin, negocios hay muchos y muy variados para los bolsillos marinistas, sin embargo, lo que de plano ralla en lo indigno, inmoral y ruin es la manera de beneficiarse ($) a costa de medicamentos populares. El reportaje de la periodista Ericka Rivero Almazán para la revista VOR, es contundente: “el verdadero problema radica en que la dependencia (SSA) no ha publicado la licitación de compra del medicamento correspondiente al 2008, esto porque un monopolio de altos funcionarios optaron por la compra directa de los fármacos, privilegiando así a unas cuantas distribuidoras que trabajan en contubernio…”


A eso se debió la presión y posterior salida del ex secretario Morales, a que simplemente representaba un obstáculo para los negocios marinistas. ¿cómo entender entonces la imposición de todo su equipo de trabajo? ¿cómo explicar la llegada de Ricardo Villa Issa a un área clave de la SSA? David Villa Issa es un operador financiero fundamental del gobierno de Mario Marín, desde su oficina en la Subsecretaría de Egresos del edificio de Finanzas, decide a quién, cómo, cuánto y cuándo entregar recursos, pero –como bien saben los economistas- para poder dar y REPARTIR, es necesario primero RECAUDAR, el hecho de que David Villa Issa, hombre poderosísimo del marinismo, que no hace nada sin el consentimiento del gobernador, haya mandado a su hermano (de todas sus confianzas supongo) a una Secretaría donde se maneja mucho (pero mucho) dinero en licitaciones y adjudicaciones, ¿será indicativo de algo?

 

Sin duda el movimiento de Roberto Morales también es una clara muestra de que el marinismo se prepara para el cierre de la administración. El mensaje es claro: “Cerrar con los de casa”. Eso no es nuevo, lo hizo el propio Melquiades Morales y lo han hecho todos los gobernadores. La primera mitad del sexenio es para pagar las facturas a los diferentes grupos, mientras que la última parte (una vez que se acaban los compromisos) se gobierna con los incondicionales. Sin embargo, lo llamativo nuevamente son las formas. Dice el dicho: “No me enfada que me digan perro, sino la perra forma en que me lo digan”. Eso es quizá lo que causó molestia entre los hermanos Morales Flores. Por supuesto que sabían que la posición de su hermano Roberto dentro del gabinete no sería por siempre, lo que irritó fue la forma en que fue tratado el menor de los Morales, sobajado, menospreciado y ninguneado por los marinistas.


¿Qué ganó el marinismo? Nada, al contrario perdió un funcionario honesto. Lo único que quizá haya ganado es la enemistad de un grupo importante en la entidad. Cierto, los mejores años del melquiadismo ya pasaron, pero aún no están muertos (veteranos sí, pero aún respiran y aspiran). En el reordenamiento de los grupos que se da en cada fin de sexenio, los melquiadistas serán un grupo a considerar. Quizá no gane Chucho Morales (muy probablemente no), pero las canicas que pudiera aportar el grupo del ex gobernador, aunado a los amarres de Chucho a nivel nacional, ya los quisiera cualquier candidato que quiera sucederá a Marín, y que los hermanos Morales estarían dispuestos a apoyar con tal de vengar la afrenta sufrida.

 

Chucho Morales suele contar a sus amigos la manera en que Dios dotó de virtudes a él y a sus hermanos: “Dios ha sido muy generoso con la familia; a mi hermano Roberto le dio la inteligencia, a Melquiades la nobleza y a mí los… (testosterona)”

 

Así que espere usted en las próximas semanas la estrategia de los hermanos Morales, haciendo uso de las 3 virtudes con que fueron dotados para dar respuesta a los movimientos realizados por el ejército rival. La política es un juego de ajedrez y las piezas comienzan a moverse.

 



 
 

 

 
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