Poder y Política


Manuel Cuadras

04/06/2009


Vender piñas


Qué difícil ha de ser tratar de defender lo indefendible, demostrar lo indemostrable, convencer sin argumentos, o lo que es lo mismo: encontrarle la cuadratura al círculo.


Lo anterior viene a colación por la manera en que algunos columnistas han tratado de utilizar el asunto de la Reforma Electoral en beneficio de cierto personaje que aspira a ser gobernador. Hagamos un poco de memoria en un párrafo:


El Congreso de la Unión aprobó el año pasado la Reforma Electoral que pretendía homologar los calendarios electorales en todo el país. Esto traería ciertas modificaciones en los calendarios electorales vigentes de cada estado. En el caso de Puebla, la modificación consistía en adelantar la elección para gobernador de noviembre a julio (de 2010). Esto encendió los focos rojos en el proyecto del gobernador. En la práctica significaba cuatro meses menos para impulsar y promover un candidato fuerte. Marín echó a andar una estrategia. El Congreso local (mediante una argucia legaloide) ignoró la Reforma Electoral y decidió ponerla en práctica hasta el próximo sexenio (para que no afectara a Marín). Acto seguido: El PAN presentó una controversia constitucional ante la SCJN para declarar inconstitucional la jugarreta chueca del Congreso del estado.


Hasta aquí la recapitulación.


Como podemos ver, el principal perjudicado en caso de aplicar la reforma sería el gobernador, por tanto, no se necesita ser adivinos para saber que el principal promotor para echarla abajo (mediante sus mañosos diputados) fue el mismo Marín. Las razones son simples y tienen que ver con la idea de no compartir ni ceder el poder, es decir, si se adelantaba la elección a julio, Marín tendría que compartir el poder siete meses con un gobernador electo, y por otra parte, ante la carencia de un delfín fuerte, las posibilidades de ceder el poder a un personaje que no sea de su grupo (ya sea priista o panista) se potencializaban, lo cual, en ambos casos era inadmisible.


De ahí la imperiosa necesidad de “hacer tiempo”. Recuerdo que en alguna columna hice la analogía de un partido de futbol: Marín necesita un gol para pasar a la siguiente ronda (sexenio), el problema es que el tiempo reglamentario está por terminar, por tanto, necesita una “ayudadita” para que le regalen más minutos de tiempo de compensación. Así, con algunos minutos extra, Marín podría conseguir el ansiado gol. Volviendo a la realidad: Con cuatro meses más, Marín podría hacer crecer a su ansiado delfín. ¿Así o más claro?


Una vez comprendido lo anterior, resulta entonces irrisorio (por no decir ridículo) que un “periodista” intente vender la idea, de que si la SCJN resuelve que la elección se realice en julio, esto beneficie al favorito del gobernador. ¿Bajo qué argumentos? ¿Con qué elementos? ¿Qué no acaso en todas las encuestas el delfín se ubica en cuarto o quinto lugar? ¿No le parece un argumento sacado de la manga para vender piñas? Este es el “planteamiento” engañoso, mire usted:


“¿Qué pasaría en Puebla si procede la acción de inconstitucionalidad tramitada ante la Suprema Corte de Justicia por el Partido Acción Nacional en contra de la decisión del Congreso del estado en el sentido de no empatar la jornada electoral el primer domingo de julio de 2010?


Muchas cosas, en serio, se moverían.


De entrada: al interior del PRI —es decir: al interior de Casa Puebla— se tendría que definir la candidatura al Gobierno estatal.
En otras palabras: el “Tapado” —que nunca ha sido “Tapado”— Javier López Zavala aparecería públicamente con los brazos levantados y la sonrisa en la boca: imagen idílica con la que suelen surgir los Delfines, los Elegidos, los Ungidos.”


Hasta aquí la cita.


Primer error: La candidatura al Gobierno del estado NO se definirá desde Casa Puebla. Segundo error: Si hoy se definiera el candidato, éste no sería Zavala (está más que muerto en todas la encuestas) ¿qué le hace pensar que lo que no ha crecido en cuatro años de precampaña, lo logrará en cuatro meses? En la designación del candidato llevará mano el CEN del PRI (y en segundo lugar el gobernador) ¿Cómo entonces inclinarse por un perdedor? ¿Qué, acaso el dirigente nacional del PRI vendrá a decirle a Marín: “Mario, afortunadamente la elección se adelantó, destapemos cuanto antes a tu candidato…”?

 

¡Por favor! No vendamos piñas, o para decirlo más claro: No se hagan chaquetas mentales…

 



 
 

 

 
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