Poder y Política


Manuel Cuadras

13/04/2009

LA COMIDA DE DOGER


El pasado fin de semana Enrique Doger se reunió con más de tres mil personas en una comilona, de las que tanto les gustan a los priistas. Hubo de todo: porras, matraca, confeti, mariachi, banda, tecladistas, cómicos, mixtotes, arroz, tortillas, refrescos, aguas, niños, ancianos, jóvenes, empresarios, desempleados, gorrones, y por supuesto, mensajes, muchos mensajes.

 

Lo hizo en el marco de la rendición de su Primer Informe de Labores al frente del INDEMA (instituto que actualmente dirige) y en el cual habló de los logros, las metas y los pendientes que tiene el Instituto de cara a su segundo año de gestión. Así es, Doger rindiendo un Informe como cuando era rector o presidente Municipal, sólo que esta vez, sin traje, sin poces y sin “invitados especiales”. En vez de consejeros universitarios, el recinto se abarrotó de afiliados al INDEMA, y en vez de “compañeras y compañeros regidores”, Doger contó con la presencia de sus compañeros miembros de la Asamblea General del INDEMA.

 

Fue un evento lleno de lecturas y de mensajes. La pregunta es, ¿cuál es la lectura y para quién(es) el mensaje?

 

Por principio de cuentas debemos mencionar que, si bien se trató de un buen evento multitudinario, eso no significa que de la noche a la mañana Doger se haya convertido en el candidato más guapo, más inteligente, más carismático que haya tenido Puebla desde los tiempos del Dr. Toxqui. Tampoco que todo Puebla ame a Doger, ni que la gente esté desbordada por adherirse a su campaña. No, el evento debe analizarse como lo que fue: un evento de más de tres mil personas que simpatizan con Doger, aún a pesar (o por el hecho de) no ser el candidato favorito del gobernador, y aún a pesar de los constantes bloqueos que recibe por parte del grupo en el poder.

 

Así es, el gran logro de Doger ha sido erigirse como una fuerza real en la política local. Actualmente podemos hablar de tres grandes grupos, o corrientes reales que se disputan la sucesión por Casa Puebla: el marinismo, el melquiadismo y el dogerismo. Unos por conservarlo, otros por recuperarlo y otros por conquistarlo. Cierto, hay otros actores que también aspiran al mismo objetivo y que cuentan con cierta posibilidad (Agüera, Blanca y Estefan), pero ninguno de ellos ha logrado consolidar un grupo político como tal, o bien forman parte del grupo y proyecto marinista.

 

Con su comida del fin de semana, Doger demostró que no ha bajado la mano para hacerse de la candidatura por Casa Puebla, por el contrario, se encuentra más encarrerado que antes, no solamente por el hecho de haber juntado tres mil personas sino por las circunstancias en que lo hizo y el entorno que lo rodea. Mire.

 

A inicios de año, un integrante de la burbuja marinista también realizó una comida de dimensiones similares. Lo hizo en el marco de su cumpleaños y para hacerla se valió de toda la estructura de la Secretaría a su cargo (fotos de diario CAMBIO evidenciaron el uso de recursos materiales para la realización de la comida). Además, “gentilmente se les solicitó” a los presidentes Municipales que se hicieran acompañar (movilizaran) a por lo menos 30 personas cada uno. De esa manera, el pomposo secretario celebró alegremente su cumpleaños en compañía de sus “amigos más cercanos”.


Eso no es nuevo ni es de sorprenderse. Lo mismo hizo Rafael Moreno Valle un sexenio antes y José Luis Flores diez años atrás, ambos, con la misma técnica y las mismas herramientas.

 

Regresando al caso de Doger, seguramente la gente cercana a Marín intentará menospreciar el evento diciendo que fueron puros acarreados, y que es gente que “ya están identificados”. De ser así, ¿cómo es posible que una persona que no cuenta con estructura gubernamental, ni recursos públicos, ni proyección en los medios, logre movilizar a tres mil personas? ¿Cómo es posible que sin mecanismos de presión se logre igualar la convocatoria del “delfín” marinista? Si fueron acarreados, malo para el marinismo; y si no lo fueron, ¡peor! Si los asistentes al evento dogerista fueron acarreados, confirmaría la teoría de que, aquellos a quienes el delfín considera “su gente”, únicamente lo padrotean (aceptando sus Rotoplas, pisos dignos, etc.) pero no se encuentran realmente comprometidos a su Proyecto. Y si, por el contrario, fueron personas que de manera libre asistieron al evento, debería ser de preocupación para el gobernador el hecho de que Doger pueda conformar un bloque importante, integrado con todos los resentidos del marinismo.

 

Otra lectura importante, es el hecho de que todos los amarres que logró Enrique Doger como rector y como presidente Municipal, los está capitalizando en este momento, la pregunta es, ¿qué tan fuertes son esos amarres? De entrada, y cual si fuese jugador de póker, en su “Informe” Doger mostró sólo dos cartas: La George Washington University y la Cooperación Andina de Fomento. Ambas, instituciones con prestigio internacional vinculadas a la formación educativa, y ambas, con convenios de cooperación con el Instituto “patito” (como muchos le han llamado) de Doger.

 

Finalmente entremos al análisis del mensaje. ¿Cuál fue el mensaje que envió Enrique Doger y qué destinatario(s) tenía?

 

Sin duda, como dijimos, Doger tenía que enviar un mensaje de fortaleza y sobrevivencia. Para aquellos que consideraban que se encontraba “muerto” en la carrera sucesoria, Doger les envió un mensaje de que aún respira y aspira; y para aquellos que consideraban que una comida (de burócratas) era una demostración de músculo, Doger les mostró que también le gusta convivir con sus “amigos más cercanos”.

 

Dentro de su discurso, Doger expresó lo siguiente, juzgue usted: “El INDEMA no es un instituto político basado en el esquema tradicional de atender y gestionar. Tampoco una asociación clientelar que busque simpatías a cambio de prebendas y promesas. El INDEMA es un espacio de CIUDADANOS LIBRES…” ¿A qué se habrá referido con “una asociación clientelar que busque simpatías a cambio de prebendas”? ¿A los que “ganan” apoyos, regalando programas?

 

Y después dijo: “El INDEMA no sustituye ni compite con las dependencias de gobierno. El Instituto respeta a los ciudadanos y por lo tanto a las instituciones legalmente constituidas. Por ello, a nombre de la Asamblea General del Instituto y el mío propio, le expresamos nuestro respeto al gobernador del Estado, como jefe de las instituciones públicas…”

 

Los mensajes de Doger los podemos resumir en tres: El hecho de haber medido fuerzas con el grupo en el poder, no significa que esté peleado con ellos. Segundo: Seguirá reclutando aquellos “ciudadanos libres” que no pertenezcan al grupo dominante. Tercero: El mensaje al gobernador fue claro, sabe que no es su favorito, pero tampoco quiere ser enemigo.

 

¿Le resulta familiar estos mensajes? Fue la misma estrategia que empleó Marín con el gobernador Melquíades. ¿Le resultará a Doger?

 



 
 

 

 
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