Política y Poder


Manuel Cuadras

 

El recuento de los daños: La pérdida de una generación política


Existen algunas columnas políticas que gozan de realizar comparaciones entre personajes políticos del pasado y los del presente, aunque lejos de realizar una analogía que al lector ilustre sobre las prácticas abusivas del poder, o de los abusadores al frente del mismo, creo, sería más ilustrativo elaborar una semblanza de la historia reciente, una crónica de lo sucedido con Puebla y con su clase política (y sus políticos sin clase).


¿En qué momento perdimos el rumbo? ¿Cuándo un político perdió la sensibilidad de recordar lo que lo motivó a luchar por el poder? ¿Por qué se perdió una generación política en la marea brutal de la seducción que provoca el empoderamiento?


Éstas podrían ser las preguntas que deba hacerse ante una elección venidera, y son preguntas a las que, dadas las circunstancias actuales, no encontrará sino respuestas plagadas del cinismo político, de la falta de formación social, de la falta de convicción de servicio, en fin, carentes de las utopías que deben acompañar a un ideólogo o un líder que represente sus intereses en San Lázaro. ¿Parece una versión romántica de lo que se busca en un político verdad?, lo que no debe olvidar es que: “el perseguir la utopía es el único camino para acercarse a la realidad más digna, aunque estemos destinados a nunca alcanzarla, nos acerca a la perfección”. Sabemos que la mayoría de los políticos arriban al poder con una mano atada, aunque, eso no debe ser pretexto para ser entreguista, y mucho menos mediocre a una edad que se antoja digna de arrebatos.


A estas alturas de la columna empieza seguramente a preguntarse ¿a dónde quiere llegar? ¿En qué momento Cuadras iniciará su tan acostumbrada dosis de denuncia?, es decir, los golpes. Si bien es cierto que este espacio se ha convertido en un escaparate de corrupciones y errores gubernamentales, me preocupa el pensar que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, según dice la frase. Y el golpe en esta ocasión es, y debe ser, una semblanza histórica que nos involucre, que nos invite a la reflexión sobre una decisión que no debe ser tomada a la ligera y un derecho que no debe dejar de ejercerse.


La semblanza tiene como objetivo conocer a los cuadros que hoy se impulsan para ocupar los curules federales (el inicio apenas de varios análisis, de acuerdo al partido y al grupo político).


Recordará usted una nota de Cambio del día jueves 7 de Agosto con respecto al reordenamiento de las rutas del transporte público en Puebla. Pues ahí observamos a dos de los grandes aspirantes a los curules federales, como para el recuerdo, de extremo a extremo, el primero Juan de Dios Bravo (Secretario de Gobernación), el segundo Lázaro Jiménez (Subsecretario de Transportes), ambos miembros del clan Zeta. Cuando imaginó usted que estos dos personajes se pelearían la estructura del transporte entre sí, así como lo leyó. Estos dos personajes, que seguramente quieren colgarse la medalla sobre “el reordenamiento” del transporte, ya hacen encargos a uno y otro transportista esperando su incondicional apoyo. Repasemos las historias de “los nuevos cuadros”. Juan de Dios Bravo presume como principal mérito, a quien quiera y no oírlo, el haber operado el triunfo blanquista en las pasadas elecciones con su estructura. ¿O sea que la Presidenta es de adorno? ¿Para Juan de Dios nada tuvo que ver la imagen de Alcalá, ni los hilos que jalara Giorgana, ni la coordinación de Ma. Esther Sherman? Ahora resulta que para ser diputado lo único que hay que hacer es chayotear al voto duro del PRI, o traicionar a quien dices haber llevado al triunfo. El segundo es sin duda más gris, pues su principal mérito es haberle cargado el portafolio a Zavala desde la campaña y contar con el apoyo de la Sra. Margarita García de Marín.


Otro de los Zetas favorecidos será Francisco Ramos Montaño cuyo principal mérito es la amistad que tiene con Mario Marín García, además de vender su alma a Zeta al operar dos o tres eventitos de acarreados para el multicitado, ¿se supone que él es uno de los nuevos cuadros del PRI?


“Dicen que para ser hay que parecer”, y los mencionados parecen muchas cosas menos políticos comprometidos con una causa social, sino todo lo contrario, han demostrado ser politiquillos sin mayor aspiración que el sentirse convidados del etéreo y seductor PODER.


Las preguntas que debe hacerse son simples. ¿Qué han hecho estos pre-candidatos por Puebla?


¿Usted encuentra algún beneficio de que Juan de Dios Bravo haya sido nombrado Secretario de Gobernación Municipal? ¿Recuerda usted algún proyecto de iniciativa de ley que haya impulsado, que fuera vagamente inteligente? ¿no se ha dedicado simplemente a obedecer las órdenes del clan Z?¿no fue la Presidenta quien lo hizo a un lado para resolver ella misma el problema de los ambulantes, pues el Secretario se mostró tibio en las negociaciones? (ya sabe usted porque ¿no? )$$$$$)

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En cuanto a Jiménez Aquino, ¿Ve usted cambios sustantivos en el transporte en Puebla?, digo, eso de confinar al transporte a una calle no resuelve el problema de la pésima calidad en el servicio, además de que ese logro es de Meneses; o ¿acaso existe un cambio en el zangoloteo que usted y yo vivimos en el transporte público todos los días?


Acabemos con Ramos Montaño, fuera de sus aviadores, ¿Ve usted algún joven beneficiado por su gestión al frente de la juventud poblana? ¿Se le ha ocurrido disminuir la delincuencia juvenil, la prostitución infantil, la marginación de menores que habitan en las calles?, posiblemente podría argumentar que su casa del joven resuelve algo, sin embargo, queda en evidencia su ineficiencia al dedicarse a todo menos a su trabajo, siempre más preocupado por lo que piense su mentor Z.


¿Quién tiene las respuestas?, solo usted. Mis análisis no dejan de ser una fracción de la realidad, la importante es la opinión personal que le generen estos tres, su historia ya la tiene. Ahora decida.


¿Qué debe recordarse a esta nueva generación de políticos perdida? Juan de Dios Bravo debe entender que antes de ser diputado debe cumplir con el encargo para el cual fue designado, y de paso empezar a parecer más secretario y menos grillo de mercado, además de ser leal a quien lo nombró, ¿qué él pudiera ser el resultado de una concesión política de la Presidenta a Zavala?, si, ¿y qué por conceder Alcalá deja de ser Presidenta?, no, aunque tampoco puede seguir siendo ella Secretario de Gobernación solo porque su empleado decidió jugar a la grillita.


En cuanto a Jiménez Aquino debería empezar por trabajar más y lisonjear menos, así como, darle un poquito de atención al transporte en Puebla, ¿quién sabe?, igual y en una de esas hace algo por el mismo, en lugar de pedirnos que sufraguemos por su causa, mientras Meneses y su jurídico la hacen de "todólogos" en la SCT porque el Zeta está ocupado TAMBIÉN en su grillita.


Y de Ramos que hay que decir, al que esto escribe la juventud lo abandonó hace muchos años, aunque todavía recuerdo que en mis años de adolescente decían que “ser joven y no ser revolucionario, era no haber sido joven”, aunque creo que no era una frase que se refiriera al PRI y mucho menos a convertirse en aliado de quien secuestro al PRI. La trascendencia de ser joven se encuentra en que no hay nada que perder, cualquier logro suma. Aunque parece que Ramos se asemeja más a un dinosaurio político de los 70’s con tintes de patrimonialismo partidista al más puro estilo del legendario Fidel Velázquez.


Permítame dejarle con una loca teoría sobre los recientes cambios en la administración municipal, pues pareciera que los enroques de Blanca Alcalá solo nos dejan entrever 2 cosas:

  1. Blanca Alcalá finalmente ha decidido retomar las riendas de su Gobierno y sacar a su verdadero operador político del closet, Víctor Giorgana.

  2. Lo que nos lleva a la segunda reflexión, los zavalistas ya no tienen manga abierta en el ayuntamiento.

Si analiza estos dos puntos se dará cuenta de que Juan de Dios Bravo ya no puede presumir de poder controlar toda la estructura municipal, pues Giorgana no va a regalar despensas en su nombre. Aunado a que estos tres precandidatos priistas del clan zavalista, que competirán en la capital, tendrán que ir a pedirle el favor a la presidenta quien fiel a su estilo conciliador seguramente se los dará. La pregunta es: ¿Será de gratis? ¿Giorgana les pedirá a los Zavalistas que le respondan para la sucesión venidera? Evidentemente no será de gratis, seguramente Giorgana querrá hacer algún amarre y definitivamente los zavalistas, fieles a su estilo, traicionarán; pues el plan B de Zavala está en la oficina de Blanca Alcalá.


Finalmente, hablamos al inicio de esta semblanza de tres aspirantes. Lo que debemos recordar, estimado lector, es que las elecciones se ganan con votos, y que efectivamente cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Y que seguramente si estos tres Zetas avanzan con el único merito de ser eso, Zetas; los presuntos responsables los encontrará en un espejo. En el momento de la verdad, mi voto solo vale eso, un voto. Lo más crítico es que: los supuestos “nuevos cuadros” del PRI no van a hacer nada diferente a lo hecho a los anteriores tres años, de lo contrario ya lo hubiéramos visto, y lo que han hecho es nada. Seguiremos analizando a los aspirantes del PRI y PAN de acuerdo a sus filias, de esto en columnas venideras.

 



 
 

 

 
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