Política y Poder


Manuel Cuadras

 

El fantástico mito de Moreno Valle


Desde hace algunas semanas el tema de Rafael Moreno Valle y su “Informe de actividades legislativas” se convirtió en el tópico de moda para la mayoría de los medios de información. Así lo planeó Moreno Valle, y así le dio resultado. Finalmente, se volvió una vez más en el centro de atención de la clase política local.


La idea de realizar un evento multitudinario en el Auditorio Siglo XXI fue con la intención de mandar un mensaje de poderío, tanto a los enemigos de adentro, como a los adversarios de afuera. Un evento en el que se supiera (así lo pensó) que a pesar de todas las negativas, animadversiones y “grillitas” en contra suya, el candidato sería él y nadie más. En suma, un evento en el que le quedara claro a todos (incluyendo a los periodistas) que cuenta con todo el respaldo del centro de la República.


A todos nos queda clara la relación que tiene con la maestra Elba Esther Gordillo, todos sabemos que es su hijo consentido y que en ello radica su fortaleza, o dicho de otra manera, ¿sería algo Rafael Moreno Valle sin Elba Esther Gordillo? ¿Tendría (la misma) fuerza? Evidentemente no. Lo que no quedaba del todo claro, era su influencia y relaciones con las “vacas sagradas” del panismo nacional. Ésa era la intención original. Moreno Valle entonces, estaba muy confiado en que después de su evento, todos los pitufos poblanos se sorprenderían de ver su capacidad de convocatoria y el tamaño de su músculo, y por tanto, no tendrían más remedio que sumarse o quedarse fuera.


Sin embargo no fue así. Las cosas se complicaron para el joven metrosexual. Y es que ante el intento de “madruguete” que pretendió dar Moreno Valle a sus compañeros panistas, la dirigencia nacional de su partido comprendió que sería un error ponerse de tapete (tan temprano) al neopanista. Cierto, hay acuerdos cupulares que establecen que se tiene que hacer candidato a Moreno Valle a como dé lugar, pero de eso, a que sea de la forma que quiera, como quiera y cuando quiera el senador, es muy distinto. ¿Qué mensaje estaría mandando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN? Que Elba Esther Gordillo los tiene de rodillas, o sea que si en adelante se da otro pacto entre Elba Esther y Calderón para hacer candidato a otro de sus hijos, la maestra no sólo se conformará con obtener la candidatura, sino que ésta venga con paquete completo: dirigente nacional que le alce la mano pa’ la foto, montaje de escenografía, representantes de Calderón que avalen el acto, etcétera.


Por eso no escuchamos la famosa unción que (según los morenovallistas) vendría a hacer Germán Martínez en favor de Moreno Valle, algo así como “no se hagan bolas, el bueno es Rafael”, por el contrario, su discurso fue de “nada para nadie”. El dirigente nacional del PAN vino a hacer lo que un buen político debe hacer: política. Por un lado se reunió por la mañana con Humberto Aguilar para demostrarle que su afecto personal está con él, pero de igual forma comió con Moreno Valle para demostrarle que los acuerdos siguen en pie. Al resto de los panistas les inyectó su dosis de motivación para el 2009, y durante el evento en el Siglo XXI mandó flores y regaños para ambos bandos, a favor de Moreno Valle dijo: “El PAN no es exclusivamente de los panistas, sino de los ciudadanos y tiene las puertas abiertas para todos los ciudadanos…” A favor del grupo de los panistas de a de veras dijo: No vamos a permitir en el PAN que ninguna acción personal esté por encima del partido y de México, tanto en el 2009, como en el 2010… Debemos estar trabajando para el 2009 y no estar anunciando lo que todavía no corresponde (...) El PAN es mucho más que una persona, tiene más de 68 años en la lucha democrática, han venido muchos, han entrado y salido muchos del PAN…”


Lo que la arrogancia política de Moreno Valle no pudo dimensionar, es que con ese tipo de actitudes, con querer sobajar a sus “compañeros”, y querer dar una muestra excesiva de poder, más allá de infundir miedo y respeto entre los panistas, lo que genera es recelo y deseos de venganza. Los panistas poblanos hoy se sienten amenazados por un enemigo que quiere quitarles sus canonjías. Algunos periodistas intentan vender la idea de que el panismo poblano se sumará al proyecto del expriista, porque es la primera vez que tienen tan de cerca la oportunidad de ganar la gubernatura de Puebla. Nada más falso que eso, por dos razones fundamentales:


PRIMERO. A Moreno Valle no lo ven como uno de los suyos, por tanto, el eventual triunfo del junior senador en el 2010, no representaría un triunfo del panismo; “Si ahora se comporta de esa manera, ¿cómo será cuando sea gobernador”, se preguntan los panistas. Piense esto: si los panistas se encelan de los propios panistas (como pasó con Paredes y con Anatere), ¿qué no sentirán hacia un extraño, arribista, oportunista?


SEGUNDO. Si algo ha tenido el PAN a lo largo de su historia es paciencia y disciplina. Si han aguantado más de 70 años como oposición en Puebla, ¿cree usted que les pese mucho aguantar un sexenio más? ¿Cree que vean al 2010 como su única esperanza de arribar a Casa Puebla? ¿Cómo llegó el PAN a Los Pinos, con un panista de nacimiento o con un transgénico? (sin alusiones personales) Seguramente alguien podría refutar señalando el caso de Tlaxcala, en que el actual gobernador es un expriista convertido al panismo (Héctor Ortiz). Desde luego que en 2004 el panismo de Tlaxcala se llenó de júbilo al obtener la gubernatura, sí, sólo que pregúntenles hoy a los panistas a quién obedece más Héctor Ortiz, ¿a Germán Martínez o a Beatriz Paredes? ¿Quién les garantiza a los panistas de Puebla que Moreno Valle cumplirá los acuerdos y respetará los pactos? ¿Qué diferencia habría entre gobernar con un extraño a ser oposición con el PRI (con quien ya saben cabildear)? El PAN local vive algo parecido a lo que vive el PRI a nivel nacional, ¿usted cree que a Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa y Beatriz Paredes (quienes actualmente controlan el PRI) les conviene que el PRI recupere la Presidencia de la República? ¿Usted cree que a Paco Fraile, Ana Teresa Aranda, Ángel Alonso Díaz Caneja y Humberto Aguilar Coronado, que durante muchos años han controlado y se han beneficiado del PAN, les conviene que Moreno Valle (que ni panista es) llegue a Casa Puebla y pretenda mandar en el PAN?


Un mérito tiene Moreno Valle, el senador en estos meses ha logrado lo que ningún panista poblano había logrado en mucho tiempo: juntar a los jerarcas del PAN en torno a un mismo objetivo, lamentablemente para su causa, el objetivo que tanto Fraile, Anatere, Humberto Aguilar, Ángel Alonso Díaz Canjea, Eduardo Rivera, Pablo Rodríguez, Antonio Sánchez, Jorge Ocejo, José Antonio García, Anahí Romero, Manuel Janeiro (y otros tantos) están buscando, es justamente impedir que el expriista Moreno Valle sea gobernador. El único panista convencido del proyecto morenovallista es Rafael Micalco, lo cual no es ninguna garantía por la escasa capacidad de operación del simpático dirigente.


Ojo, no estoy diciendo que Moreno Valle no vaya a ser el candidato del PAN, eso prácticamente lo tiene en la bolsa, pero de eso a que sea gobernador, hay un abismo de diferencia.

 

*La carrera priista


Todo un fiasco resultó la “carrera de la unidad priista” celebrada el domingo pasado. Un fracaso más del joven dirigente Alejandro Armenta Mier, quien demostró su falta de liderazgo al no poder convocar a un mayor número de priistas y de mayor peso. A excepción de Enrique Doger y Maximiliano Silerio Esparza, ningún tricolor relevante acudió al evento dominical. ¿Dónde estaban las figuras más importantes del priismo? ¿Dónde estaban Marín y Alcalá? ¿Por qué no fue nadie del gabinete estatal? ¿Por qué no fue ningún diputado? ¿Por qué no fueron a “placearse” los aspirantes a la gubernatura? Vaya, ni los que aspiran a alguna diputación federal quisieron aprovechar el espacio para dejarse ver, ¿por qué será? Una de dos, o tienen muy mala condición física, o a Armenta no lo pelan ni en su casa. ¿Usted cuál cree?

 



 
 

 

 
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