Poder y Política


Manuel Cuadras

22/06/2010

 

 

La desesperada respuesta del PAN


Rafael Moreno Valle perdió su última gran oportunidad de revertir las preferencias electorales a tres semanas de los comicios. En efecto, el famoso “debate” que tanto esperó el panista para propinar una madriza a su oponente, resultó todo menos eso; por el contrario, por momentos pareció que incluso el madreado era él.


Moreno Valle erró en la estrategia (y lo sigue haciendo); no fue agresivo, tampoco defensivo, no fue propositivo, más bien lució como lo que es: un tecnócrata. Así es, Moreno Valle parecía un niño fresa, bien peinadito, viendo de frente a las cámaras, recitando (con un sonsonete meloso) una letanía de cifras que terminó por aburrir y cansar a su público (electores potenciales).


¿Alguna vez tuvo usted un compañero que siempre participaba en clase, siempre hacía la tarea, siempre llegaba temprano, siempre estaba con los zapatos bien boleados, etcétera? El arquetipo de un ñoño, pues. Bueno, en algo así se convirtió Moreno Valle el jueves. Un niño aplicado exponiendo ante sus compañeros los datos memorizados.


Los que esperaban (esperábamos) ver un Moreno Valle agresivo y crítico del gobierno marinista, terminaron desilusionados. Sí hubo propuestas, pero poco sustanciales; sí hubo críticas, pero timoratas; sí hubo señalamientos, pocos e intrascendentes.


Lo que también hubo (y en demasía) fue nerviosismo y errores garrafales. ¿Qué necesidad había de enunciar su estúpida frase de: hay políticos que como cambian de puesto, cambian hasta de señora… ¿Ganó algo con eso? No, sólo un buen coscorrón por parte de Zavala.


Pero hubo más, Zavala se atrevió a mancillar uno de los puntos más “fuertes” de Moreno Valle, su preparación universitaria y su experiencia laboral ‑repetidas hasta el cansancio por el neopanista‑, ambas realizadas en el extranjero. Sin embargo, cuando el chiapaneco acusó de mentiroso a su rival por presumir tales “títulos falsos”, éste simplemente hizo mutis.


Por eso vuelvo a lo mismo, Moreno Valle no atacó ni se defendió. Pasó de regañón a regañado. Fue tibio en el debate, y como tal le fue.


No obstante eso, el panista sigue errando la estrategia. Lo que no supo (o no pudo) contestar el día del debate, lo pretendió contestar en los días posteriores, cuando el golpe estaba dado y la opinión pública (tanto mediática como ciudadana) del lado de López Zavala. Moreno Valle se presentó en diferentes medios de comunicación y en vez de señalar la actitud intransigente, ofensiva y poco propositiva de su rival durante el debate, optó por contestar los señalamientos a destiempo. ¿No hubiera sido mejor “victimizarse”? Moreno Valle pensó que no; se puso los guantes cuando ya su rival se había ido.


Ante tal escenario derrotista, los focos se encendieron en el equipo del exsenador, agudizando la campaña negra en contra del candidato priista y el marinismo. Los audios difundidos el pasado fin de semana respecto a unas llamadas telefónicas entre el gobernador Marín y una jovencita, tienen ese propósito.


Sobra decir que el simple hecho de difundir conversaciones privadas con el propósito de desprestigiar a una persona (sea quien sea) es por demás repudiable. Es una estrategia vil y desleal que habla del bajísimo nivel de campaña, así como del grado excesivo de desesperación y frustración panista.


No se necesita ser adivino para saber que tal ataque provino del war room albiazul. Ya algunos columnistas anunciaban la semana pasada una bomba que se detonaría en nuestro estado estos días; para muestra lo siguiente: “En el caso de Puebla, el patético mandatario Mario Marín (…) ha sido factor de caída y se espera lo peor, pues estaría por revelarse un escándalo en torno a su persona…”.

 

¿Qué efectos traerá este nuevo escándalo de Marín? No lo sé. El hecho de que los medios (nacionales y locales) no hayan difundido las grabaciones, no es garantía que el escándalo no se reflejará en los comicios. Me inclino más por la explicación de Mario A. Mejía, en el sentido que tal indiferencia de los medios se debió a un asunto de ética (respeto a la vida privada) en vez de falta de interés en la nota. El poder de las redes sociales en nuestros días es tan efectivo o más que los medios tradicionales. Hasta ayer por la tarde los videos tenían cerca de 15 mil visitas (en tan sólo tres días). Para las 19:00 horas los videos habían sido bajados de YouTube; una hora más tarde, nuevamente estaban disponibles con cerca de 350 visitas. ¿Es o no escándalo? Sí. ¿Es o no válido que lo usen? No. ¿Le alcanzará a Moreno Valle para ganar? Veremos…

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas