Poder y Política


Manuel Cuadras

28/04/2009

La influencia de la influenza en las próximas elecciones


De acuerdo a datos oficiales (hasta el cierre de esta columna) se tienen registrados mil 717 casos de enfermos por influenza, de los cuales, 103 han fallecido, de esos 103, sólo 20 casos están totalmente confirmados que murieron por el virus de la influenza, es decir, que los otros 83 pudieron haber muerto por diversas causas. Quiere decir que del 100 por ciento de casos reportados, sólo el 5.9 por ciento han fallecido, pero sólo el 1.16 por ciento se asegura que sea por influenza.

 

¿No le resulta entonces exagerado hablar de “contingencia”, “epidemia”, “estado de alerta”, ante un índice tan bajo? Para que se dé usted una idea: ¿Sabía usted que enfermedades como la viruela o la rubéola, son mucho más contagiosas y con un índice mucho más alto de mortalidad (entre el 25 y 30 por ciento)? ¿Por qué en esos casos no se toman medidas extremas como las que ahora vemos? ¿Se está maximizando el caso sí o no? Yo pienso que sí, la pregunta es ¿por qué? Si yo le dijera que es por el tema de las elecciones (de julio próximo), seguramente usted pensaría que estoy loco (y quizá tenga razón). Pero déme sólo unos párrafos para desarrollar mi teoría y verá que no es descabellada.


Para nadie es un secreto la estrategia implementada por muchos gobernantes de “crear un problema, para después resolverlo”. ¿El fin? Presentarse ante la sociedad como el gran Gobierno que todo lo puede. Evidentemente dicha estrategia está sustentada en un deseo de incrementar los niveles de confianza de la ciudadanía; de efectuar medidas para legitimarse; o para aumentar los bonos del partido político en el poder. Al final de cuentas los tres factores representan lo mismo.


Para nadie es un secreto tampoco los bajos niveles de aprobación que la gente concede al Gobierno de Felipe Calderón. La crisis económica por la que atraviesa el país, así como el fracaso en la guerra contra el narco, son los dos argumentos principales que los adversarios del presidente explotarán (o están explotando) en las campañas para diputados federales.


Así pues, el PAN y Calderón estarían ávidos de un gran logro que los reposicionara en el ánimo ciudadano. Un boom mediático que los catapultara del suelo al cielo en poco tiempo. Una acción de gran impacto que gozara del reconocimiento de las masas. Luego entonces, una enfermedad que ataca a las clases populares y un Gobierno que actúa eficazmente para contrarrestarla, ¿no le parece el motivo perfecto que busca Calderón para congraciarse? No sería el primer presidente que crea un problema, lo maximiza, causa pánico y al final “lo resuelve”.


¿Ha escuchado hablar acerca de la “Teoría del miedo”? Según algunos estudiosos, cuando un elector tiene miedo, difícilmente emplea su voto para cambiar de opción de Gobierno, esto es, ante una situación de pánico colectivo, la gente opta por mantener las cosas estáticas, lo cual sin duda beneficia directamente a quien detenta el poder en ese momento. Así lo hizo Bush en el 11 de septiembre, así lo hizo Zedillo en 1994, y (con fines distintos) así lo hizo Echeverría en 1698.


Un argumento válido para contrarrestar la teoría del “problema armado”, es todo el escándalo internacional producido, es decir, suponiendo que se trate de una estrategia político-electoral diseñada desde Los Pinos, ¿apoco Obama, la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea le están sirviendo de cómplices a Calderón en su estrategia, siguiéndole su jueguito? Por supuesto que no. Lo que ocurre es que se vendió bien la idea ante la prensa internacional, mire: En Estados Unidos el escándalo detonó a raíz de que se supo de la muerte del director del Museo de Antropología e Historia, lugar donde cenó Obama en su visita a México, por lo tanto, el Presidente de los EUA (el hombre más poderoso del mundo) ¡¡¡era probable portador!!! Eso bastó para involucrar a la prensa internacional. Pero, ¿sabe cuántas muertes se han registrado en otros países por influenza (de dos semanas a la fecha)? Ni una. Lo que pasa es que México desde hace tiempo se convirtió en la nota roja preferida de muchos países (y EUA no es la excepción). Además, siguiendo el ejemplo de los tres casos anteriores (Bush, Zedillo y Echeverría) es importante resaltar que todos contaron con el ingrediente secreto del escándalo internacional, lo cual, aterrizándolo al caso que nos ocupa, fortalecería al doble la imagen del Gobierno cuando resuelva el problema. Por cuestiones de espacio dejamos ahí el análisis.

 



 
 

 

 
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