Política y Poder


Manuel Cuadras

 

Confianza


Esa fue la palabra más utilizada por los diferentes analistas, con relación a los candidatos designados por el PRI para la elección de julio. Para nadie es un secreto que no fueron —en la mayoría— ni los mejores, ni los mejor posicionados, fueron —en cambio— posiciones otorgadas para marinistas de segunda y tercera generación que no pertenecen al grupo cercano al gobernador, y por ende, su lealtad se vuelve tan endeble como sus intereses mismos. Con las excepciones de Julieta Marín y Francisco Ramos, ningún otro de los candidatos es garantía de lealtad para el gobernador una vez que asuman sus curules en San Lázaro, y es que, como decíamos anteriormente, una vez pasada la elección de este año, comenzará la curva de descenso del gobierno marinista, a la par, el nuevo rey estará naciendo, y con ello, los flamantes diputados buscarán congraciarse con el nuevo representante de Dios en el Gobierno del estado.


Pero antes de eso, Marín deberá enfrentar otro problema, hacer que sus “candidatazos” ganen. Recuérdese que en varias ocasiones el actual gobernador se ha jactado de ser un excelente operador político y de no contar con ninguna derrota en su trayectoria política, ¿le gustará terminar su exitosa carrera política con una derrota? Lo dudo, entonces, planteamos por enésima vez la misma pregunta: ¿por qué mandó una caballada tan flaca? Y por más y más vueltas que se le dé, tratando de encontrar otras respuestas, parece que al final una sola es la que se impone: EXCESO DE CONFIANZA.


La historia está llena de casos en que la confianza termina por convertirse en la madre de todos los fracasos. Ejemplos en que aquel que se siente superior, subestima la capacidad de su oponente, y éste termina por imponerse al ingenuo y desafortunado rival. Troya pensó que después de su victoria fortuita, lograría la retirada temerosa de los espartanos; Goliat no imaginaba la fuerza interior que albergaba el joven y enclenque David; y el orgulloso faraón jamás vislumbró la magnitud del liderazgo de Moisés. ¿El resultado? Troya ardió en llamas, Goliat encontró la muerte y el faraón se quedó sin sus súbditos. La confianza terminó por escribir sus respectivos destinos.


¿Había alguna necesidad de poner punto muerto justo en la recta final de la carrera? ¿Los diez puntos de ventaja y la victoria fortuita de 2007 (al igual que la de los troyanos) serán suficiente razón para mandar a los suplentes a la cancha?


De acuerdo al comportamiento electoral de los últimos años, la tendencia indica que los procesos locales suelen dejar buenos resultados para el PRI, mientras que los comicios federales arrojan dividendos para Acción Nacional. Así, tanto en la elección federal de 2006, 2003 y 2000, el PRI prácticamente fue barrido y borrado, aún viniendo de procesos locales en que obtuvo victorias importantes. Curiosamente, el último proceso electoral federal en que el PRI obtuvo una victoria clara frente al PAN fue en el año de 1997 y el mítico “carro completo” que Marín se autonombró como su artífice, sin embargo, para este 2009, el panorama luce más que desolador.


Por un lado, los candidatos designados por Marín, francamente no auguran nada bueno, no solamente por su falta de carisma e imagen (que en estos tiempos de marketing político resultan fundamentales para ganar una elección), sino además la manera de desenvolverse en público o ante los medios, pone de manifiesto su falta de pericia y/o capacidad. Para muestra basta un botón: Ayer la periodista Selene Ríos dio cuenta de una encerrona que se dieron los “candidatazos” en el Instituto Poblano de la Productividad, para recibir una capacitación (que buena falta les hace), convirtiendo esta dependencia pública en la Secretaría de Acción Electoral del PRI. ¿Escuchó las respuestas que dieron ante las preguntas (siempre incómodas) de la reportera Selene Ríos? En verdad que son para reír y llorar. Si no los escuchó, vale la pena que lo consulte en el siguiente link: http://diariocambio.com.mx/2009/enero/politica/280109_sr_pol_los_pretextos.htm ¿Esa es la calidad y el perfil de los “mejores cuadros” del PRI? ¿Cómo serán los peorsitos?


Con la famosa lista del PRI, son más los que pierden que los que ganan. Mire:


Javier López Zavala.

A pesar de que varios analistas han mencionado que Zavala fue el gran ganador, al imponer a “su gente”, la verdad es que no todos de los que se mencionan como suyos, se podrían considerar como zavalistas, si acaso, el más identificado podría ser Leobardo Soto, quien logró su posición de “líder” obrero gracias al padrinazgo de Zavala, pero, ¿alguien podría decir que Blanca Jiménez es zavalista? ¿Por qué entonces fue regidora con Marín (cuando Zavala no tenía la influencia para designar posiciones)? ¿Paco Ramos es posición de Zavala o de Mario Marín García? ¿Juan Carlos Natale es “gente” de Zavala?, ¿entonces porqué “tronó” contra el marinismo? ¿Juan Carlos Lastiri le debe su candidatura a Zavala o a que efectivamente es el mejor posicionado del distrito? A pesar de lo que se diga, Zavala no pudo imponer a “su gente” como la mayoría piensa, de lo contrario, ¿porqué no fueron candidatos Lázaro Jiménez, Juan de Dios Bravo o Darío Carmona? Esos sí son zavalistas puros.

 

Mario Montero.
El segundo hombre en importancia en el gabinete, el amigo de universidad del gobernador, con el que inició en la política, su compadre, su íntimo, su brother, su compañero de tantísimas batallas, ese es Mario Montero. Resulta que tampoco pudo imponer a nadie de su grupo en la lista de diputados federales. ¿Señal? ¿Bloqueo? Sólo el gobernador lo sabe.

 

Blanca Alcalá.
La primera mujer en gobernar la ciudad es otra de las personas que salieron perdiendo con la dichosa lista. De que tenía propuestas, las tenía. De que querían entrarle, querían, ¿entonces? ¿Por qué no se respetó la posición que tradicionalmente se le brinda al edil de la capital para alguno de sus funcionarios? Decíamos que incluso el gobernador podía —mañosa y hábilmente— incluir quizá a Juan de Dios Bravo (marinista-zavalista) vendiéndole la idea a la alcaldesa de que era una posición de ella, pero al final, ni eso. Ni Juan de Dios, ni Fernando Ariza, ni Víctor Giorgana, ni nadie del Ayuntamiento se incluyó en la lista.


Finalmente (y paradójicamente) el último gran damnificado de dicha lista es el propio gobernador Mario Marín. Teniendo todo para ganar, teniendo la oportunidad de culminar su carrera política con un triunfo más, teniendo frente a sí la posibilidad de postular 16 espartanos que se murieran por él en el Congreso, al final, decidió jugar el último de sus partidos con jugadores suplentes, sin tablas ni experiencia. ¿Quién será su operador? ¿Quién le generará acercamientos? ¿Quién lo defenderá a muerte? Y también, ¿quién lo negará y traicionará?

 

*Elecciones en San Martín

 

Hoy se llevará a cabo la Asamblea de Tianguistas de San Martín Texmelucan, en donde éstos habrán de escoger a sus nuevos dirigentes. ¿Se imagina la bomba de tiempo que representa ese tianguis? Para que se dé una idea, detrás de un grupo de tianguistas se encuentra el provocador y porro Carlos Talavera, quien a su vez, es protegido por Joé Hernández Corona desde la Subsecretaría de Gobernación. ¿Se imagina qué dupla? Pronto más detalles.

 



 
 

 

 
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