Política y Economía


Luis Antonio Godina Herrera


03/06/2011


Otra vez la economía desde Los Pinos


Gabriel Zaid ha relacionado desde los tiempos del presidente Echeverría la deficiente evolución de la economía mexicana con su manejo desde Los Pinos. No le falta razón pues cuando la Secretaría de Hacienda de don Antonio Ortiz Mena era la responsable única de la toma de decisiones en materia de política económica, México tuvo un crecimiento excepcional, con baja inflación y tasas de interés moderadas. El modelo fue abandonado en los años setenta y Luis Echeverría no hizo las cosas como debiera, por decir lo menos; hubo tres responsables de esa dependencia  (Hugo B. Margaín, José López Portillo y Mario Ramón Beteta), hoy Calderón mete la mano a la economía como en esos tiempos, y – ¡oh paradoja! – quiere imponer también como su sucesor al titular de las finanzas nacionales.


En esta semana al destape de Agustín Carstens para dirigir el Fondo Monetario Internacional, se sumó el de Ernesto Cordero como aspirante del PAN para 2012. La apuesta del presidente es arriesgada puede perder en las dos, y el debilitamiento de estos funcionarios podría impactar en la estabilidad macroeconómica –que no microeconómica– del país. Como bien lo apuntan varios analistas, Cordero no puede ser el responsable de la negociación del paquete económico para 2012.


Una de las obras fundamentales de Oscar Wilde es sin duda La importancia de llamarse Ernesto, que en inglés se titula The Importance of Being Earnst, es decir, la importancia de “ser honesto”, es por ello que Ernesto Cordero tiene que ser en esta ocasión al menos más “honesto” que “Ernesto”, de esa manera podrá destinar su tiempo a conquistar el voto de los panistas, cuestión nada fácil, y si no habría que preguntarle a Santiago Creel quien hace seis años sucumbió ante el proselitismo del entonces candidato Calderón.


El presidente quiere tomar los hilos de la economía en el tiempo que le queda, por ello no sería extraño que él encabezara la negociación presupuestal para el próximo año. La Secretaría de Hacienda es un semillero de cuadros, pero faltan pocas semanas para que se envíe la propuesta del Ejecutivo al Congreso.


Si los actores económicos se ponen nerviosos las consecuencias para la economía serían graves. No olvidemos que en diciembre de 1994 nadie creyó en la propuesta del gobierno hecha por un experimentado Jaime Serra Puche, un nuevo cambio de secretario de Hacienda (curiosamente el tercero igual que en los tiempos de Echeverría y López Portillo) podría ser más que riesgoso. Pero la tentación de dejar sucesor ha tocado al presidente. Calderón tiene candidato y es Cordero.


Un tema similar pasa en el Banco de México. El actual gobernador no cumple dos años en el cargo y quiere irse o quieren que se vaya. El relevo de Carstens no sería tan problemático en términos de su impacto en la negociación económica 2012, pero qué duda cabe que se perdería la fluida comunicación que el Banco tiene con todos los partidos y en particular con el PRI.


El presidente al igual que en el tema de seguridad, apuesta fuerte en el frente económico, su cálculo no es entendible. Como ha sido en últimos diez años la responsabilidad recaerá en el Congreso, entre septiembre y noviembre de este año se definirá en buena medida el 2012 esperemos, que la responsabilidad y la cordura (ausente en Cordero) se impongan. México no merece que se juegue a los dados con su futuro.

 

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