Economía y Política


Luis Antonio Godina Herrera


03/12/2012


Tareas concretas


Después de un largo periodo de transición por fin el pasado primero de diciembre se realizó el cambio de poderes. Al menos en el recinto de San Lázaro la ceremonia se dio en términos relativamente civilizados, no obstante los desmanes en el centro de la Ciudad de México fueron severos, quedó de manifiesto el doble discurso de Andrés Manuel López Obrador, el nuevo Jano mostró la paz en el Ángel de la Independencia y la violencia más brutal en los alrededores, sus huestes socavaron bienes públicos y privados, la actuación de la policía, en un país como el nuestro, siempre va a ser cuestionada, pero hasta donde se ha visto en las imágenes de TV y los reportajes de los demás medios, si hicieron uso de la fuerza fue para repeler los ataques de los personeros lopezobradoristas.


Pero estos hechos, deben ser canalizados conforme a la ley y la autoridad deberá proceder para castigar los delitos de unos y, en su caso, el uso excesivo de la fuerza por parte de la autoridad. No debemos perder de vista estas acciones pero sin duda hay que poner énfasis en la propuesta clara que presentó el Presidente Peña a los mexicanos. Los discursos que marcan el inicio de un nuevo gobierno, no siempre responden a las expectativas, pero en el caso del que escuchamos el sábado pasado, se puede ubicar, a mi juicio en el nicho de aquellos discursos que sí pueden cambiar el ánimo social.


Me explico. Más allá de ser un discurso ditirámbico o críticas al pasado, se trató de una intervención con llamados concretos, ejes precisos y tareas inmediatas. Con ello le va resultar muy fácil a la ciudadanía pedirle cuentas la gobierno. Cuando se gobierna con una carta de navegación tan abierta, hay poco margen para el pretexto o para desviar la atención. El gran objetivo es la demanda recibida en campaña: un gobierno eficaz que dé resultados y esté abierto al escrutinio público.


El gobierno eficaz, tendrá como misión básica lograr en un corto plazo: un México en paz, para ello el Presidente Peña propuso acciones inmediatas, como es el caso de la prevención del delito atacando el problema con una estrategia transversal; también propuso un país incluyente que principie con una gran cruzada contra el hambre; la prosperidad y el crecimiento de la economía, la educación como prioridad y la necesidad de que México recupere su papel en la globalización, completan cinco ejes que orientarán las decisiones del nuevo gobierno. Asimismo, giró instrucciones a las diferentes dependencias para que lleven a cabo 13 acciones iniciales todas ellas de gran calado.


De entre ellas, el tema educativo reviste la mayor importancia. Es la primera vez que un gobernante reconoce que no se sabe el número total de alumnos, maestros y escuelas, por ello el INEGI deberá elaborar un censo. Algunos pensaríamos que con oprimir una tecla se tendrían esos datos, pero no, el panismo no pudo hacer esa suma en doce años. En ese mismo sentido, la reforma anunciada para dar certeza a  todos los actores del sector educativo, va a servir para avanzar en un área clave para soportar el desarrollo del país.

 

Fue un inicio contrastante, pero es tiempo de apostarle a la esperanza, el mensaje inicial permite tenerla. Tratemos de dejar atrás las rémoras que pretenden obstruir el avance.

 

Te invito a platicar en: @lgodina y a visitar mi blog luisgodina.org

 

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