Economía y Política


Luis Antonio Godina Herrera


13/02/2012


CENHCH 55 años


Cuando se analiza el tema del rezago educativo que sufre nuestro país resulta inevitable tener en cuanta la experiencia del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH). En este mes se celebran 55 años de su creación como un modelo de enseñanza en donde la colaboración entre el gobierno, los maestros y los padres de familia, se constituía en el eje para formar estudiantes y aportar mejores ciudadanos a Puebla y a México.


Sin duda para quienes somos egresados del CENHCH la nostalgia nos gana y siempre decimos que nuestros años fueron los mejores con relación a otras generaciones. Pero lo que nos identifica es haber salido de una escuela que nos mostró el camino para amar a México, que nos permitió tener amigos más allá de los años que compartimos en las aulas, jardines, laboratorios, talleres o canchas de nuestra escuela. Para quienes la dejamos allá por mediados de la década de los setenta (1976 para ser más exactos) las ceremonias de cada lunes, entonces odiadas, quedan ahora como una de las formas más claras de entender los símbolos y los valores de nuestro país.


En nuestros días el gobierno habla de la educación en valores, en el CENHCH eso se practicó desde el inicio: la disciplina, el trabajo, la amistad, la honestidad, la limpieza y sobre todo el amor a nuestra tierra, Puebla y México, fueron valores que estoy seguro compartimos antaño y refrendamos hogaño. Esa educación del Profesor Enrique Martínez Márquez y su esposa Martha Molina, de Salvador Lobato Contreras, de Eliseo Montiel, de Hilda Escobar Lozano, de Irma Idalia Viramontes, de Modesto Carcaño, de Altagracia Bonilla, de Higino Bravo Zacaula, de Josefina Rozains, de Marina Sentíes, en fin de tantos mentores que marcaron la vida de miles de estudiantes. A ellos se debe añadir la disciplina del entonces Mayor Raúl Velasco y la entrega al deporte de todos las maestras y maestros de educación física que encabezaba el Profesor Villegas. Cada ex alumno que lea estos nombres agregará otros muchos. Todos supieron orientar en esos valores a quienes tuvimos la suerte de estar en las aulas del CENHCH.


Por ello, ante la crisis de nuestro sistema educativo no es trivial el hecho de revisar experiencias exitosas. Muy bien le haría a la SEP federal o local analizar cómo en los años cincuenta, se tomó la decisión de conformar un sistema de centros escolares en donde los alumnos tuvieran opciones para permanecer en la escuela una jornada completa, cómo se decidió construir una opción que fuera desde preescolar hasta preparatoria, con las alternativas de educación tecnológica, es decir una formación integral se ofrecía ya en el los centros escolares desde hace casi 60 años. En el CENHCH que conocimos eso era posible, las instalaciones lo permitían y eso daba un espacio a los padres de familia y la tranquilidad sobre la seguridad y la educación de sus hijos.


Toda la experiencia de los centros escolares se basa en la convicción de la que la educación pública debe ser de calidad y debe poner el ejemplo. Independientemente de las desviaciones que a lo largo de 55 años se han dado, el CENHCH es un orgullo de Puebla y los egresados de él, lo tenemos siempre como nuestra casa común. Por ello hoy más nunca hay que decir, con Nicolás Reyes Alegre: “¡fuerza ea!/ ¡estudio ea!/¡juventud ea, ea, ea!/ Centro Escolar… ¡Gloria!”

 

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