Economía y Política


Luis Antonio Godina Herrera


18/09/2012


¿Hacia dónde va la izquierda?


El Partido Comunista Mexicano se fundó en 1919 y marcó el inicio de la llamada izquierda en la vida política mexicana. Ese partido vivió proscrito hasta la reforma electoral de mediados de los años 60 del siglo pasado. El rompimiento con el PRI de Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo en 1987 nutrió de manera importante a la izquierda mexicana y la llevó al segundo lugar en las elecciones del año siguiente.


En los comicios de 1988, 1994, 2000, 2006 y 2012, la izquierda se mantuvo unida en lo sustancial y en esos procesos ha competido solamente con dos candidatos: Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador. Éste último ha pintado su raya con los partidos autollamados de izquierda (PRD, PT y Movimiento Ciudadano) y procederá a conformar su propio partido que no necesariamente se ubicará en la izquierda del espectro político pues el excandidato se ha convertido más en un predicador que en un político. Por tanto, el reto de lo que queda de la izquierda es hacer de la autocrítica el mejor instrumento para reinventarse.


En política todos los espacios se llenan, por lo que el vacío natural que dará la integración de un nuevo partido, dejará tiempo para que los moderados se pongan a trabajar en el Congreso, empujen cambios o propongan otros. La fuerza de esos partidos en el Legislativo les permitirá ser una bisagra eficaz toda vez que han soltado sus amarras.


Va resultar más que interesante conocer la posición del PRD, PT y MC sobre la democracia electoral al interior de los sindicatos que ha propuesto el Presidente Calderón, pues hasta ahora han promovido ese principio hacia afuera pero la vida al interior de los sindicatos que los soportan, se ha mantenido con los vicios de siempre.


Resulta curioso pero todavía no empieza el nuevo gobierno y la propia izquierda ya detonó la sucesión presidencial ¡en el 2018!, lo que parece increíble es que ya hasta precandidatos hay: Marcelo Ebrard y López Obrador, más los que se acumulen en estos años. El líder de Morena ha sostenido que no lucha por cargos, pero lo disimula bastante bien pues ha sido candidato presidencial, Jefe de Gobierno del D.F. y candidato a gobernador de Tabasco, si no lucha por eso, al menos le destina buena parte de su tiempo.


Por cierto, no deja de llamar la atención que para López Obrador hay cuatro momentos importantes en la historia del país: la Independencia, la Reforma y la Revolución, y de ahí hasta Morena y él mismo. No aparece en su discurso “progresista” que no de “izquierda”, ninguna mención a quienes dieron la lucha por años: Heberto Castillo, Valentín Campa, Demetrio Vallejo o incluso Lombardo Toledano, los paradigmas son: Morelos, Juárez, Madero y por supuesto López Obrador. La autoestima del tabasqueño es tan grande como el desconocimiento de quienes sí forjaron la izquierda mexicana.

 

Al responder la pregunta ¿a dónde va la izquierda? Tenemos que afirmar, no lo sabemos ya que tendrá que redefinirse para, ahora sin caudillos, presentar propuestas viables y gobiernos eficientes, lo que no es tarea menor. El 2018 está muy lejos y pasará mucha agua por debajo del puente.

 

Te invito a platicar en: @lgodina y a visitar mi blog luisgodina.org

 

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