Economía y Política


Luis Antonio Godina Herrera


24/09/2012


El reto de gobernar


Cualquier proceso electoral democrático tiene como finalidad formar gobiernos, gobiernos que toman decisiones y en primera y última instancia sirvan a la gente. Ese es, o al menos debería ser la prioridad y ese es, o debería ser el objetivo de quienes se dedican a la actividad política.


En México después de un largo proceso nos encontramos en una etapa de transición, en donde los equipos del presidente saliente y el entrante llevan a cabo tareas para poner al corriente los primeros a los segundos de los asuntos en curso y de los pendientes que dejan. El nuevo gobierno tiene ante sí el reto de gobernar un país muy distinto al de hace doce años. Un méxico más diverso, más desigual, más pobre y más inseguro. El reto del nuevo gobierno será precisamente gobernar bajo esta realidad.


Gobernar es decidir, tomar riesgos, apostar al futuro, pero también es cumplir la ley y tener metas y compromisos específicos avaluables y medibles. Los tiempos de gobernar con base en discursos grandilocuentes (al alianza para la producción de López Portillo) o promesas de fácil venta pero de difiícil instrumentación (el cambio de Fox o el empleo de Calderón) han quedado atrás. La nueva sociedad del conocimiento juzga, mide y evalúa en tiempo real, lo que deja atrás los voluminosos informes que se entregan al Congreso que nadie lee y pocos entienden.


Por ello, el próximo gobierno debe precisar sus metas, la llamada “imagen objetivo” del país debe ser clara. No basta decir: vamos a crecer, es necesario decir en cuánto, cómo y por cuánto tiempo y sobre todo a dónde nos va a llevar ese crecimiento. Un dato revelador, mientras en México se programaba la acción del gobierno con base en proyectos concretos el país creció, el ingreso per cápita se multiplicó en un marco de estabilidad de precios y tasas de interés bajas, a partir de finales de la década de los setenta y sobre todo en los últimos doce años, la planeación no fue exitosa, el país no crece y bajo el mismo modelo no se ve para cuando se revierta esa tendencia.

 

El reto de gobernar debe ir mucho más allá de “comunicar” bien lo que se pretende hacer, sino más que nada debe centrarse en cumplir lo ofrecido en la campaña y atender las prioridades del país. Quien gobierna debe trazar con precisión la ruta a seguir por el país, fijar un objetivo y trabajar con todos los actores para alcanzarlo. El nuevo gobierno tiene esa oportunidad, llega con un aval importante y con capacidad para negociar, es decir: gobernar. El reto es construir acuerdos, el único propósito es que la gente viva mejor, si los políticos entienden y trabajan en ese sentido quienes votamos sabremos que vale la pena la democracia.

 

Te invito a platicar en: @lgodina y a visitar mi blog luisgodina.org

 

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