La Presunta Izquierda


Rubén Moreno Medina


Tiempos políticos en Puebla


El mes de enero del 2008, para la mayoría de la población significa e implica una cuesta difícil de remontar en términos económicos, todos llegan gastados y los pocos recursos que les quedan simplemente sirven para medio remediar sus necesidades sociales y familiares, solo esperan que llegue cuanto antes la quincena, o en su caso darle duro a cualquier chamba para tener cualquier ingreso seguro.


Sin embargo para la clase política poblana la cuesta de enero, tiene otros símbolos y significados: la disputa por el poder político es su objetivo principal.


La nueva legislatura local se ha reacomodado después de tantas especulaciones mediáticas, sobre la presunta llegada del ex secretario de gobernación, una situación que nuca sucedería y que fue el resultado de las disputas internas en los círculos más altos del poder en Puebla.


Ahora los señores diputados han estrenado sus curules y se dicen dispuestos a legislar por los poblanos, - veremos si lo cumplen- el Presidente de la Gran Comisión simula coordinar la legislatura y no da muestras de tener oficio parlamentario. La fracción mayoritaria del PRI, es un conjunto de grupos internos que responden a los intereses de diferentes actores políticos que desde ahora hacen precampaña por alcanzar la gubernatura poblana.


En su lógica de que el poder se ejerce y no se comparte, y a nombre de la democracia electoral, porque la voluntad popular les dio una mayoría casi absoluta, se han despachado en grande para quedarse con la mayoría de las comisiones en el Congreso, la oposición como siempre simplemente acepto la que ellos decidieron darles.


Queda claro, así actuara la mayoría legislativa del PRI, nada de que sorprenderse, la vida parlamentaria local seguirá igual, la mejor señal es su coordinador, un buen corredor, pero malo para coordinar y pensar políticamente. Apenas empiezan y también es razonable darles el beneficio de la duda, algunos diputados traen ganas de hacer bien su tarea.


Pero después de haber despedido “diplomáticamente” al Secretario General del Congreso, Jorge Mora Acevedo, un decano y profesional de carrera, veremos quien les pasa las fichas informativas para poder llevar legal y correctamente una sesión.


Por otro lado, la presidenta municipal electa, Blanca Alcalá anda de viaje, las decisiones sobre las mujeres y hombres que serán la parte fundamental y estratégica de su gabinete están tomadas, lo demás es grilla de todos los grupos que buscan un espacio en la próxima administración municipal.


Las corrientes internas del PRI, las elites de poder, los grupos de presión y los actores principales de su candidatura, todos han negociado y concertado sus propios espacios, en estos momentos tienen que guardar la “unidad y la disciplina partidaria”, después la presidenta tendrá el tiempo necesario para decidir los cambios que mejor le convengan para su proyecto político, por el momento tiene que guardar las formas y las reglas para no romper la endeble gobernabilidad interna. La capital poblana representa por muchas razones, no solo el poder administrar bien una ciudad, ahora se ha convertido en un espacio importante de diferentes intereses políticos, sociales y económicos.


Así mismo y quien sabe porque razones, pero de la noche a la mañana por cualquier parte del estado, algunos precandidatos andan desatados realizando todo tipo de reuniones políticas. Todos los días los vemos en las páginas de algunos medios, andan puebleando, buscan contactos, realizan acuerdos políticos; otros mandan mensajes, algunos se mueven en el Congreso de la Unión, unos se destapan solitos, otros se catapultan, algunas caen como los “gatos” y se posicionan desde el gobierno federal.


En fin, la carrera loca por el poder en Puebla ha comenzado no hoy, desde ayer, y cada corriente, facción y grupo no cederá ningún espacio político. La simulación de los acuerdos internos estará presente todos los días, para apoyarse mutuamente o para destruir al adversario. Funcionará correctamente aquello de que en la política no hay amigos.


El poder así funciona, la lucha por obtenerlo significa todo, nadie cederá, son muchos los intereses los que juegan y se juegan, en él se involucra toda clase de contactos y relaciones políticas, hasta con el “diablo”, todo suma, también se convierte en una obsesión y enloquece a muchos, no hay regla y valores que valgan y la condición humana en su máxima expresión muestra todas su miserias.




 
 

 

 
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