La Presunta Izquierda


Rubén Moreno Medina


Los saldos de la polarización política


Después de tener en su poder por 16 días las tribunas de las Cámaras de Diputados y Senadores, el FAP, decidió dejarlas, e iniciar otra etapa de la resistencia civil y pacífica que encabeza Andrés Manuel López Obrador en contra de la reforma energética que impulsa  Felipe Calderón Hinojosa.


Como nunca antes la vida parlamentaria del país, vivió una crisis política de tal magnitud que tuvo paralizado al Poder Legislativo. Los partidos políticos representados en ambas Cámaras polarizaron, confrontaron y crisparon no solo la vida política, sino también enfrentaron a la propia sociedad.


No es cualquier cosa la reforma energética que el gobierno quiere impulsar, está tiene que ver con un asunto de Estado, además con las diferentes posturas y visiones de las diferentes fuerzas partidarias, acerca de todo lo que representa para los mexicanos la industria del petróleo.


Para bien de nuestra incipiente democracia, los coordinadores parlamentario de la llamada Junta de Coordinación Política del Senado de la República, se han puesto de acuerdo para que por fin el debate nacional sobre PEMEX, sea discutido entre todos y con el tiempo necesario que requiere una reforma fundamental como la antes mencionada.


Sin embargo los saldos, las reflexiones y las lecturas sobre lo que acabamos de presenciar son muchas y diversas, mismas que nos deben de conducir a una discusión de fondo sobre los diferentes problemas nacionales que enfrentamos.


Dejar en la mesa de las discusiones sólo el tema de la propia reforma a PEMEX, será un error de los partidos políticos y la sociedad misma, porque fue una crisis multifactorial que involucra al propio sistema político mexicano y todo lo que representan las instituciones.


Los saldos son altos tanto para el FAP, como para el PAN y su gobierno, así también para el PRI. Pudimos observar el tamaño y su condición de lo que realmente representan y son ante un México que se niega a cambiar de fondo.


Cometen un error estratégico las fuerzas de la izquierda legal, al celebrar un “triunfo” que es indivisible. Deben de ver sus costos y beneficios de las acciones políticas que pusieron en marcha en contra de sus adversarios.


Sobretodo por el contexto nacional en que se dieron: por un lado un PRD envuelto en una situación de conflicto y división, por sus elecciones internas para elegir a su dirigencia nacional, que no ha terminado aún,  por el otro ante una campaña nacional mediática y virtual en contra del movimiento social de AMLO


Cabe señalar aquí, que independientemente de no coincidir con algunos métodos de lucha de la izquierda partidaria, pero, las posturas asumidas por López Obrador y el FAP, son validas y responden a una situación concreta. Por lo tanto fue burdo y altamente peligroso  acusar y comparar a AMLO con algunos dictadores.


¿Quién dice que la ultraderecha no existe? En América Latina y Centroamérica ha actuado y lo sigue haciendo, en nuestro país esta más viva que nunca, de su clandestinidad de ayer, con los gobiernos del PAN ahora se han transformado en grupos de facto y en agrupaciones civiles, para legalizar sus acciones reaccionarias.


El PAN no puede decir que desconoce a estos grupos de presión, muchos de sus dirigentes y representantes populares se formaron en estas sectas conservadoras, aunque ellos lo nieguen.


No es raro que en coyunturas políticas nacionales, el régimen panista y su partido enfrenten a la izquierda con estos sectores ultraderechistas, los utiliza como porros políticos para disolver y enfrentar a los movimientos sociales. En el proceso electoral del 2006 actuaron con sus spots  para generar miedo entre los electores, la esposa de Vicente Fox, creo la fundación “Vamos México”, los seguidores de Pro Vida  se lanzan violentamente en contra del aborto en el D.F, Mejor Sociedad Mejor Gobierno, hace lo mimo en estos momentos con el FAP.


Además debemos sumar las posturas de sus gobernadores y redes que tienen en  todo el país, los sindicatos patronales de pronto se lanzan a la cruzada pública en contra de la izquierda, sus instituciones de educación privada hacen lo mismo, así también sus organismos facciosos, en la política no hay casualidades.


Los saldos para el actual régimen de Felipe Calderón Hinojosa, tampoco son de triunfo, tiene responsabilidades que asumir ante la sociedad, ha generado por su incapacidad de gobernar confrontaciones políticas que pueden generar el enfrentamiento social.


Sobre el papel que juega el Partido Revolucionario Institucional- PRI- también es corresponsable de la crisis política actual, no se puede lavar las manos y seguir diciendo que son los únicos que velan por la salud de la República y que si le va bien al gobierno, también le ira mejor al país.


El alto protagonismo de sus líderes en las Cámaras de Senadores y Diputados, generaron el enfrentamiento y la polarización de fuerzas. Buscaron quedarse en medio de la discusión sobre la reforma energética, simularon ser los mediadores y terminaron engañando a su propio partido. No tienen propuesta y tampoco pensaban en el país.


Finalmente después de la confrontación y crispamiento político entre las diferentes fuerzas partidarias, el país vuelve a la normalidad democrática y esperemos que los partidos políticos antepongan todo lo que significa la nación por encima de sus intereses.


A pesar de lo incierto que representa todo, aún con la firma de los acuerdos entre los dirigentes partidarios sobre la reforma a PEMEX., y de las contradicciones entre duros y moderados que hay en el PRD, como en el PAN y el PRI, esperemos que las ideas políticas ganen terreno en el debate que viene.




 
 

 

 
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