La Presunta Izquierda


Rubén Moreno Medina


Camilo Muriño: una decisión política de largo plazo


La designación del nuevo responsable en la Secretaría de Gobernación, no fue una mera casualidad, tampoco una ocurrencia de Felipe Calderón Hinojosa, menos aún el pago de facturas internas al interior del gabinete presidencial. Responde a diferentes factores políticos y a una estrategia del poder bien pensada: mantener la unidad en la toma de decisiones y legitimar las acciones del Poder Ejecutivo, con el aval de sus fracciones parlamentarias y el blindaje de la dirigencia nacional panista, todas estas bajo la orientación política de Juan Camilo Muriño.


Ninguna circunstancia nacional que pusiera en peligro al régimen actual, apresuro a Calderón Hinojosa a decidir el relevo en la SEGOB, es una acción concertada y calculada desde un inició, primero fue medir todos los escenarios políticos después de unas elecciones complicadas, segundo era importante desmarcarse del régimen de ficción que encabezó Vicente Fox y ahora es para ellos el momento indicado para darle toda la fuerza necesaria a sus acuerdos políticos con los diferentes partidos de oposición.


Aparte de las señales, símbolos y signos que representa dicho relevo, esté tiene que ver con la urgencia que tienen por sacar adelante muchas de sus reformas legislativas que les son fundamentales.


Los partidos políticos nacionales lo saben muy bien, tienen en la mesa de las discusiones para el próximo periodo en el Congreso de la Unión, temas delicados y espinosos que involucra a todos. Además conocen que para esto, se necesita de un interlocutor directo, con plenas decisiones y  picaporte directo  con quien ejerce el poder en México, para negociar y pactar la agenda legislativa que lleva consigo las reformas legales.


Juan Camilo Muriño Terrazo, fue designado para lo anterior y más, goza de la plena confianza de su jefe político, le guarda lealtad y disciplina militar; Calderón Hinojosa ya no necesitaba un aliado partidario, requería de un cuadro político formado por él y del “animal político” que lo ha acompaño en su proyecto, ahora Muriño Terrazo dará la cara a la opinión pública y asumirá todos los costos que representa manejar la política interior.


Uno de los objetivos es: disminuir el golpeteo hacía la figura presidencial y demostrar que están gobernando bien y sin situaciones que pongan en peligro la estabilidad social, política y económica de la nación. Es el rostro que desean presentar ante la sociedad, para bajar la presión de las  fuerzas opositoras y obligarlas a pactar.


El frente de guerra en contra de la delincuencia organizada y el narcotráfico en el país, se mantiene bajo control, las fuerzas policiacas y el ejército se han encargado de enfrentarlo, en ningún lugar del país las bandas organizadas han superado o tomado alguna región. Los enfrentamientos son aislados y en lugares determinados, lo mismo que el decomiso de drogas y la detención de los presuntos delincuentes, esta guerra de baja intensidad también sigue arrojando todos los días cientos de muertos, ejecutados y detenidos.


La decisión de Estado de combatir con todo al narcotráfico, cabe señalarlo aquí, le ha dado buenos resultados al gobierno federal entre la opinión pública, el mensaje que mandan tiene que ver con el resguardo de la seguridad para la sociedad y sus familias. Ha pesar de lo anterior, hasta ahora nadie sabe cuando terminará dicha guerra y cuáles serán los costos que se pagaran, del mismo muchas dudas siguen surgiendo, tales como: ¿por cuánto tiempo seguirá el ejército en las regiones fronterizas? ¿ cuáles han sido los resultados en contra del narcotráfico? ¿qué va a pasar con todas las policías municipales que están siendo desarmadas? y ¿ a donde esta el dinero que les prometieron del presunto Plan Merida?


Por otra parte lo dicho por Calderón Hinojosa en una reunión con banqueros españoles y con otros sectores de la iniciativa privada, sobre la buena marcha de nuestra economía y que los efectos de una desaceleración en la economía del país vecino, no causarán daño entre nosotros, nos muestra el grado de “confianza” que tienen desde su propia perspectiva de que el desarrollo económico en México goza de buena salud.


En su lógica de poder las cosas en lo micro y en lo macro siguen marchando correctamente, a pesar del bajo crecimiento, de la falta de más inversión de capital privado y del poco impulso al desarrollo industrial.


La actual clase política de la derecha que nos gobierna, no quiere darse cuenta de la realidad que aún seguimos viviendo, las cifras ahí están y el panorama es complejo para millones de mexicanos que necesitan un empleo y mejorar sus actuales condiciones de vida, la marginación y la pobreza no cede, ahí sigue presente en varias partes del país.


De igual forma es importante tener una visión más amplia de las cosas, para entender los movimientos que lleva a cabo el actual régimen.


Tienen ahora el control de la nomenclatura de dirección del PAN, para convertirlo en una correa de transmisión del gobierno, como antes lo hizo el PRI, ahora Germán Martínez deberá acordar la vida interna y sus decisiones en sintonía con lo que digan en los Pinos.


A las fracciones parlamentarias en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados, los han puesto bajo la orden del nuevo secretario de gobernación.


Con Camilo Muriño en la SEGOB, habrá diálogo y acuerdos entre las fuerzas políticas, para eso lo han mandado, es un frente que les interesa cubrir, buscan fortalecerlo, cuidarlo y evitar cualquier situación de ingobernabilidad. Con un ingrediente nuevo, importante e interesante, Muriño Terrazo llega fortalecido, con un partido detrás de él, pero sobretodo con un poder total, con autorización para tomar decisiones, esto lo hace tener una mano dialogante y la otra dura en el ejercicio del poder.


Esta nueva corriente de la derecha, tiene un proyecto político de largo plazo y se prepara para consolidarlo, no son tontos, desean seguir gobernando al país. Desde ahora forman e impulsan a sus cuadros, saben que las coyunturas políticas y electorales están a la vuelta de la esquina: 2009 elecciones federales intermedias, procesos locales y 2012. Desde ahora no descuidaran ningún flanco político, social o económico, lo sabe muy bien Felipe Calderón Hinojosa y Camilo Muriño Terrazo.




 
 

 

 
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