Puebla en Perspectiva


Mario Riestra Piña

14/12/2009

La Pobreza Multidimensional en Puebla


Desde hace varias semanas he buscado información reciente sobre mediciones de la pobreza por entidad federativa en nuestro país, a fin de revisar el desempeño de la política social de la actual administración estatal. La disponibilidad de datos sobre la población en situación de pobreza suele estar vinculada con la realización de censos nacionales, por lo que habitualmente se tenía información desagregada por estado únicamente cada cinco años. Sin embargo, durante la semana pasada, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) hizo del dominio público la metodología oficial para la medición multidimensional de la pobreza en México, al tiempo que reportó la situación de pobreza multidimensional en el país durante 2008.


Dicha  metodología surge como consecuencia del mandato que otorga la Ley General de Desarrollo Social al CONEVAL, a fin de desarrollar una medición de la pobreza que incorpore diversas dimensiones. Específicamente, este nuevo concepto incorpora tres espacios de las condiciones de vida de la población, a saber: el bienestar económico, los derechos sociales y el contexto territorial, con lo cual se espera proveer a los gobernantes de mejor información para el diseño e implementación de políticas públicas más efectivas.


De entrada, gracias a esta nueva metodología, la población interesada podrá contar con información nacional y estatal sobre la población en situación de pobreza cada dos años, y a nivel municipal cada cinco, con lo que se podrá dar un mejor seguimiento a la efectividad de la política social de cada una de las autoridades responsables. Más allá de la periodicidad de esta nueva metodología, su principal virtud radica en la medición de un concepto de pobreza más amplio. La pobreza multidimensional adopta un enfoque de derechos sociales e incorpora indicadores de rezago educativo, acceso a los servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda, acceso a la alimentación y el grado de cohesión social, además de la tradicionalmente contemplada variable del ingreso corriente per cápita.


Un último apunte metodológico a fin de anticipar aquellas críticas que busquen descalificar esta medición argumentando que tiene tintes políticos que permitirán al Gobierno Federal manipular la información. La metodología y los datos requeridos para la elaboración de las mediciones son públicos, por lo que cualquier persona interesada podría replicar el ejercicio llevado a cabo por CONEVAL. De igual forma, la antigua metodología que media la situación de pobreza de acuerdo a tres niveles de bienestar económico (pobreza alimentaria, pobreza de capacidades y pobreza patrimonial) seguirá llevándose a cabo de forma complementaria, al menos hasta 2012, a fin de hacer comparables ambas técnicas.


Los datos arrojados por la medición multidimensional de la pobreza desnudan la realidad poblana en materia de desarrollo social. En 2008, Puebla ocupó el tercer lugar en cuanto a la incidencia de pobreza multidimensional se refiere. En otras palabras, nuestro estado fue la tercera entidad con mayor porcentaje de ciudadanos en situación de pobreza. Según CONEVAL, el 64 por ciento de la población poblana se encuentra en situación de pobreza, sólo superada por Chiapas y Guerrero, con 76.6 y 68.1 por ciento de su población en la misma categoría, respectivamente.


En términos absolutos, ese 64 por ciento de la población poblana en condiciones de pobreza representa el que poco más de tres millones 500 mil ciudadanos enfrenten condiciones de vida insuficientes de acuerdo a los estándares mínimos establecidos internacionalmente.


Más grave aún, el estado de Puebla ocupa el cuarto lugar en incidencia de pobreza multidimensional extrema. Además de los estados anteriormente referidos, nuestro estado es superado también por Oaxaca, lo que implica que alrededor del 18 por ciento de nuestra población estatal vive en condiciones de pobreza extrema. Lo anterior significa que más de un millón de ciudadanos en Puebla vivan en condiciones precarias.


Las variables que incidieron en mayor medida en la pobreza de la población de nuestro estado fueron; el acceso a los servicios de salud, el acceso a la seguridad social y los servicios básicos de vivienda. En términos de política pública esto debiera implicar una reorientación de los programas gubernamentales a fin de solucionar estas carencias y maximizar la rentabilidad del presupuesto público estatal.

 

El estado de Puebla no merece continuar formando parte del bloque de estados más rezagados. No sólo en pobreza ocupamos el lugar número 30 a nivel nacional. En materia de competitividad y percepción de corrupción nuestro estado ostenta también los poco honrosos lugares 26 y 29, respectivamente. Personalmente considero que los próximos candidatos al gobierno del estado deberían de asumir compromisos de resultados concretos que permitan revertir la situación actual.

 



 
 

 

 
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