Puebla en Perspectiva


Mario Riestra Piña

21/09/2009

La Innovación Gubernamental como factor de Competitividad


La innovación es, tanto en al ámbito gubernamental como en el privado, un aspecto fundamental para la competitividad. Las empresas buscan constantemente innovar a través del desarrollo de tecnologías, la mejora y la implementación de procesos y la generación de novedosas estrategias mercadológicas (por citar sólo algunos ejemplos) a fin de obtener una porción cada vez mayor del mercado y por ende incrementar sus utilidades. Análogamente, los gobiernos locales buscan innovar a través de nuevas y mejores políticas públicas que les permitan fomentar la actividad productiva en su territorio y elevar la calidad de vida de sus ciudadanos.


Los retos actuales que enfrenta el estado de Puebla no son los mismos de hace 30 años, por lo que ante una realidad que cambia a ritmos vertiginosos las autoridades locales deben igualmente adaptar sus estrategias para resolver eficazmente los nuevos desafíos a los que se enfrentan. Así mismo, con el auge de la globalización, el estado de Puebla no sólo debe avanzar en su capacidad de atraer y retener inversión sino que debe hacerlo más rápidamente que otras regiones en México y el mundo; sólo así nuestro estado habrá de experimentar un crecimiento económico sostenido.


Desde hace algunos días he revisado con gran interés los resultados de los últimos años del Premio Gobierno y Gestión Local, que organiza anualmente, desde el año 2001, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).  Esta iniciativa invita a los gobiernos municipales a presentar los programas y las acciones, con al menos un año de operación, que hayan arrojado mejores resultados, a fin de que la experiencia acumulado sirva a otros municipios como precedente para emprender acciones similares. Se busca, por ende, reconocer públicamente a las experiencias municipales más exitosas, además de difundir las mejores prácticas a nivel local y fomentar el aprendizaje sobre la gestión municipal. Se trata de información pública de gran riqueza y accesible no sólo para los tomadores de decisiones sino también para la academia y sociedad civil.


De gran sorpresa fue para mí el constatar que, tras ocho años de premiación de las mejores políticas públicas municipales, ningún programa o acción municipal del estado de Puebla ha resultado galardonada. Mientras 19 estados han recibido al menos un premio durante las ocho ediciones del reconocimiento que se han desarrollado, ningún municipio de Puebla ha logrado presentar política pública alguna con los merecimientos necesarios para ser evaluada como una práctica innovadora y eficaz.


En mi opinión, este hecho no sólo resulta de gran preocupación pues sirve como evidencia del atraso que vive la gestión municipal en nuestro estado, sino que explica además parcialmente el por qué de la perdida sistemática de competitividad que ha experimentado nuestra entidad en los últimos años (si bien la responsabilidad de ésta pérdida recae mayoritariamente en el Gobierno del Estado).


A lo largo de ocho años, 39 acciones de gobierno han sido reconocidas por parte del CIDE, en áreas de acción municipal tan diversas, tales como: participación ciudadana, seguridad pública, desarrollo económico, educación, modernización de la administración pública, modernización financiera, fortalecimiento democrático, planeación urbana, medio ambiente, entre otras.


Habrá quien quiera argumentar que aquellos municipios con índices de desarrollo más elevados tienen, en general, ventajas organizativas, financieras y humanas que les permiten competir de mejor forma en este tipo de premios y, por ende, resultan mayoritariamente reconocidos. La realidad, sin embargo, demuestra que el desarrollo económico no garantiza el diseño y desarrollo de mejores políticas públicas municipales. Estados como Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Morelos, Tabasco y Guerrero, con un nivel de desarrollo similar o inferior al del estado de Puebla han logrado desarrollar acciones municipales de gobierno que les han merecido el reconocimiento de este importante premio a nivel nacional.


De igual forma, ninguna de las últimas cuatro administraciones del municipio de Puebla (normalmente catalogado como el cuarto de mayor importancia a nivel nacional) ha logrado hacerse acreedora del reconocimiento en cuestión, por lo que la falta de innovación gubernamental también puede hacerse extensiva a la capital del estado. Sin embargo, dentro de los 19 semifinalistas de la edición 2009 del Premio Gobierno y Gestión Local encontramos dos programas de origen poblano, ambos presentados por parte del municipio de Puebla (“Dejando la Calle a Tiempo” y “Programa Municipal de Alfabetización”). En los meses siguientes, el Comité Técnico Evaluador habrá de determinar a los ganadores de este año, por lo que por primera vez en la historia de este reconocimiento una política pública municipal de nuestro estado podría hacerse merecedora de este galardón.


Por último, si bien las características de dos municipios dados nunca serán exactamente las mismas, incluso dentro de una misma región geográfica, no por eso deja de ser igualmente útil el estudio de las experiencias municipales más exitosas a nivel nacional. Las soluciones que han sido exitosas para combatir problemas comunes en otras latitudes difícilmente pueden ser copiadas o replicadas en su totalidad, sin embargo, su análisis y potencial adaptación a la realidad poblana no sólo es deseable sino también necesaria.


Ojalá que la exitosa experiencia de otros municipios mexicanos sirva para que los municipios poblanos generen respuestas propias para la solución de los importantes desafíos que vive actualmente nuestro estado. La riqueza informativa de estas experiencias resulta invaluable, al tiempo que nuestros municipios deben priorizar la innovación gubernamental como un factor indispensable para retomar la competitividad de nuestra entidad.

 

 

Para mayor información sobre el Premio Gobierno y Gestión Local consultar:
www.premiomunicipal.org.mx

 



 
 

 

 
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