Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

08/06/2012

 

Una “puntada” que persiste en nuestros días

 

Hace ya un “chorro” de años, en los años 40 o principios de los 50, los propietarios de los diarios que se editaban en la ciudad de México se dieron cuenta que debían una cantidad millonaria, por concepto de papel, a la empresa Pipsa, propiedad del gobierno federal y cuyo giro era la importación y producción de papel periódico.


Encabezados por el legendario propietario de los Soles que se editaban en varios estados de la República, fueron a plantear el problema al entonces Presidente de la República, don Miguel Alemán Valdés, y éste les perdonó la deuda.


En agradecimiento, los dueños de los periódicos de la capital del país organizaron una comida que se llevó a cabo un 7 de junio de aquel año de gracia y de María Santísima.


Todos asistieron pagando su respectivo cubierto. Estuvo el Presidente y les dirigió unas palabras en las que ofreció el irrestricto respeto a la libertad de expresión, a la libertad de prensa.


Entonces los noticieros de radio empezaban y la televisión estaba haciendo sus pininos.


El Presidente se retiró de la fiesta y quedaron ahí periodistas y dueños de periódicos, en una tarde, que se volvió noche, disfrutando de buenos vinos y de la actuación de artistas de la época.


Ya en puntos “cuetes”, uno tuvo la idea: “¿por qué no esta comida se repite cada año para celebrar el Día de la Libertad de Prensa?”. La idea gustó. Los menos borrachitos no se dieron cuenta cabal del asunto, pero los que todavía percibían lo que estaba pasando a su alrededor aplaudieron entusiastamente esa propuesta, que fue comunicada al día siguiente al señor Presidente que la acogió de buena gana, y así se inició la celebración que perdura hasta nuestros días con algunas variantes, sobre todo en estos tiempos revueltos.


La celebración se extendió a todo el país y así los gobernadores se reunían a comer o a desayunar con los periodistas de sus estados y hasta algunos presidentes municipales celebran esta fiesta.

 

Ayer en Puebla hubo varios actos


A las 9 horas, en Casa Puebla, se sirvió un desayuno a los periodistas y empresarios de radio, televisión y prensa escrita, que presidió el gobernador Rafael Moreno Valle, acompañado de su esposa Erika Alonso, y de la mayor parte de los funcionarios de su gabinete, así como de los titulares del Tribunal Superior de Justicia y de la Cámara de diputados.


El jefe del Ejecutivo local se comprometió a garantizar la libertad de expresión y de prensa, así como la seguridad de quienes ejercen el periodismo en estos tiempos en que por diversas razones han sido acalladas las voces de periodistas, muertes que se atribuyen casi siempre al crimen organizado.


El gobernador manifestó que Puebla sigue siendo una de las grandes ciudades más seguras del país, lo que no sólo garantiza la libertad de expresión, sino que permite impulsar las inversiones para crear fuentes de trabajo, así como el turismo, que también propicia el desarrollo económico.


Habló de sus planes para convertir a Puebla en una entidad turística y se refirió a que el año próximo se realizará aquí el Tianguis Turístico que antes se celebraba en Acapulco, y que ahora se llevará a cabo en un destino no de sol ni de playa, sino en una ciudad que ofrece cultura, tradición y muchos otros atractivos.


El gobernador fue el único orador en el acto. Terminado éste, saludó a muchos de los asistentes y charló con ellos.

 

El acto en la universidad Benito Juárez


En la universidad privada Benito Juárez de esta capital, tuvo lugar un foro denominado El Cuarto Poder y el Manejo de los Medios de Comunicación, la Participación Ciudadana y el Proceso Electoral 2012.


Tomaron parte en esta reunión periodistas de varios medios de comunicación, como Ricardo Carmona, Efraín Núñez, Pilar Pineda, Claudia Lemus y Martín Hernández Alcántara.


En sus intervenciones, lamentaron la situación que actualmente vive la prensa poblana, el cierre de varios medios, la pérdida de empleos y el hecho de que, pese a la difícil situación por la que atraviesa la actividad periodística, se sigan produciendo periodistas en varias universidades sin la posibilidad de que los egresados encuentren algún empleo digno.


Se habló de la importancia que han tenido las redes sociales en la comunicación, mismas que están obligando a los medios a democratizarse y a hacer una sociedad más abierta. La gente ya puede opinar, como suelen hacerlo los periodistas de prensa, radio y televisión, y participar activamente en la vida de su comunidad, de su ciudad, de su estado y de su país.


Al final, el rector de la institución hizo entrega de un diploma de reconocimiento a los participantes.


Acto en el jardín de La Libre Expresión


En la explanada que está a un lado del llamado Jardín de la Libre Expresión, sobre la avenida Reforma, frente al Paseo Bravo, se llevó a cabo un acto a las 11 horas, organizado por una comisión integrada por Fermín Muñoz Meléndez, Mireya Ramírez y Jorge Lacarriere Hernández.


En ese acto, después del homenaje a la bandera y a los periodistas fallecidos, hablaron Alejandra Cruz Jiménez, Federico Chilián Orduña, del periódico Transición; don Manuel Sánchez Pontón, del periódico La Opinión de Puebla; Daniel Moreno Montiel, de la Alianza de Periodistas; María del Carmen Pérez Garrida, de El Clarín, actuando como moderadores, Fermín Muñoz y Mireya Ramírez, de la comisión organizadora del acto.

 

Terminada la ceremonia, en la que hubo duras críticas a políticos y gobernantes, hubo una comida en el Centro Histórico, que estuvo muy concurrida.

 



 
 

 

 
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