Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

02/03/2011

 

Las juntas auxiliares


Ayer le comentamos que los partidos que conformaron la alianza opositora Compromiso por Puebla le llevan la delantera al PRI en la lucha por las presidencias de más de 600 juntas auxiliares de la entidad.


Sin embargo, pese a que hay interés de los grupos políticos de cada pueblo por participar en el proceso para elegir a las autoridades de esas juntas, no se ha alterado el orden ni han surgido conflictos que pudieran predecir una alteración de la paz y tranquilidad que existe en la entidad.


Muchas veces los problemas surgen el día de la elección, pero los expertos de la Secretaría General de Gobierno saben detectar a tiempo esos posibles problemas y buscan de inmediato el diálogo y la negociación entre los grupos para llegar a acuerdos que eviten estallidos violentos.


Ayuda el hecho de que al frente de la secretaría encargada del manejo político del estado esté una persona como Fernando Manzanilla, funcionario que sabe escuchar y, en el cargo que ocupa, eso es insoslayable.


Las juntas auxiliares a veces son pueblos pequeños, pero otras son poblaciones importantes que llegan a rebasar a la cabecera de sus municipios, como son los casos de Santa Ana Xalmililulco y Huejotzingo, además del de Atencingo en relación con la cabecera municipal, Chietla.


El municipio de Puebla tiene juntas auxiliares con más de cien mil o 200 mil habitantes, como San Baltasar Campeche y La Libertad, y Tehuacán tiene una junta auxiliar de más de 50 mil habitantes: Coapa.


En la mayoría de los casos se trata de pueblos humildes, carentes, muchas veces, de servicios básicos, pero esa gente vota en las elecciones federales y estatales y cada día su voto es más razonado, y si se enojan con la autoridad auxiliar o municipal el voto va contra los partidos a los que pertenecen sus gobernantes más inmediatos. Por eso los partidos ponen tanto interés en las elecciones de las autoridades auxiliares, aunque su intervención en el proceso no sea directa.

 

La migración en Puebla


Al estado de Puebla le interesan las políticas migratorias que aplican los Estados Unidos, toda vez que en territorio estadunidense hay casi un millón de ciudadanos poblanos, un alto porcentaje en forma ilegal.


La crisis económica que vive el mundo y que se originó en los Estados Unidos tuvo serias repercusiones en zonas de Puebla como la Mixteca.


Miles de personas, hombres y mujeres mayores, y niños y jóvenes, vieron mermados los envíos de dinero que mensualmente recibían de sus hijos o padres para sobrevivir en una de las regiones más pobres de la entidad.


La disminución de esos envíos afectó a la economía regional, que ha visto muy disminuido su movimiento comercial. Muchos trabajadores han regresado y no encuentran qué hacer, y muchos jóvenes que estaban destinados a la emigración se han tenido que quedar en casa ante la difícil situación que están viviendo los poblanos que trabajan del otro lado y las dificultades que tienen para cruzar la frontera norte.

 

Sobre el tema de la migración habló ayer, en Tribuna del Congreso federal, el diputado Juan Carlos Natale, demandando que en los Estados Unidos se respeten sus derechos humanos, pero exigiendo también a las autoridades mexicanas que respeten los derechos de los migrantes centro y sudamericanos que cruzan nuestro territorio en busca del “sueño”, ahora sí sueño, americano.

 



 
 

 

 
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