Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

04/02/2011

 

Despacha RMV, en el edificio de Protocolos


Ayer en la tarde realizó diversas actividades el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, en lo que hasta hace poco era edificio de Protocolos del gobierno local y que hace más de 40 años fue palacio de gobierno.


La construcción de arquitectura francesa, ubicada en la esquina del zócalo, 2 norte y Juan de Palafox y Mendoza, ha sido totalmente reparada y embellecida y será la residencia del Poder Ejecutivo estatal durante el tiempo que dure la construcción del complejo administrativo que se hará en terrenos de la zona conocida como Angelópolis, la más moderna de la capital poblana.


De hace setenta años a la fecha, las oficinas del gobernador del estado se han ubicado en la construcción colonial que está entre el Tribunal Superior de Justicia y el edificio de Correos, lo que ahora es la Secretaría de Turismo y la Casa de la Cultura ; luego pasó a ocupar lo que hasta hace unos días era edificio de Protocolos y que ahora, temporalmente, volverá a ser la sede del Poder Ejecutivo del Estado. El gobernador interino Aarón Merino Fernández, adquirió la magnífica construcción colonial que fue colegio jesuita durante La Colonia , lo reconstruyó y lo convirtió en palacio de gobierno a finales de los años sesenta.


Melquíades Morales Flores, en los primeros años dos mil, adquirió Casa Aguayo, por los rumbos del barrio de La Cruz y allá trasladó la sede el Ejecutivo Estatal.


El actual gobernante, Rafael Moreno Valle, anunció la construcción de un complejo administrativo del gobierno local en Angelópolis, la parte moderna de la ciudad, donde estarán las oficinas del Poder Ejecutivo. En Casa Aguayo sigue funcionando la Secretaría General de Gobierno.


Se dice que en el transcurso de la semana próxima, Moreno Valle, empezará a despachar ahí ya en forma, mientras se construye el nuevo palacio anunciado.

 

Blanca Alcalá, rendirá su último informe


El miércoles 9 del actual, la presidenta municipal, Blanca Alcalá Ruiz, rendirá el tercero y último informe de su administración, en el Centro de Convenciones, William O. Jenkins de esta capital, a las 10.30 horas.


La primera mujer que gobierna al municipio de Puebla, desde la fundación de esta ciudad, anunció que deja un banco de proyectos a la próxima administración panista, para atender los problemas de la capital poblana en aspectos como desarrollo social, transporte, vialidades, etc., a fin de que los nuevos gobernantes de la ciudad, tengan elementos sólidos para continuar el mejoramiento del equipamiento urbano y del nivel de vida de los poblanos.


Las limitantes que las autoridades municipales tuvieron para llevar a cabo lo proyectado, fueron de tipo económico y de tiempo.


La actual administración recibió al municipio con un presupuesto de 2 mil 300 millones de pesos y lo deja con 2 mil 500 millones.


Algunos ciudadanos a quienes preguntamos sobre la valoración que hacen de la administración municipal, por primera vez presidida por una mujer, expresaron que hubo trabajo principalmente en el centro histórico y eso incrementó el turismo nacional y extranjero.


Hubo quienes manifestaron que los políticos varones son muy envidiosos y por eso hacen críticas al trabajo realizado por la actual presidenta municipal. Otros expresaron su inconformidad por la desatención en que varios funcionarios municipales, mantuvieron a colonias marginadas.


Hubo quienes dijeron, que la presidenta municipal se aisló de muchos grupos que la apoyaron en su campaña y los ignoró.


El balance en general es bueno y la mayor parte de los interrogados, consideran que Blanca Alcalá debe continuar en la política y que debe luchar para ser senadora de la república en las próximas elecciones federales.

 

Todos los inicios son difíciles


En ciertos medios de esta capital, se comenta mucho sobre el inicio de los trabajos del nuevo gobierno. Al respecto hay que precisar que todos los inicios, son difíciles.


La administración pública es complicada y compleja. Los asuntos que deben atenderse son numerosos y no es fácil para cualquiera que ocupe un puesto público de responsabilidad, empezar a trabajar sin problemas.


La semana pasada comentamos en este espacio, que los primeros cien días no son suficientes para poder evaluar a un gobierno, sea éste municipal, estatal o federal, se requiere de más tiempo para ello y los hechos nos dan la razón.


En cien días puede apreciarse un buen o un mal arranque, pero tendrán que pasar varios meses más, para que se pueda hacer una evaluación más o menos correcta.


Los nuevos funcionarios tendrán que acoplarse a su nueva actividad, al personal bajo sus órdenes, aunque ellos lleven a alguna gente de su confianza y al principio tendrán que atender asuntos de los que no están bien enterados.


Todos los inicios, en cualquier actividad, son difíciles, lo importante es que haya capacidad y sensibilidad política y social para dialogar, negociar y resolver asuntos que a veces son complicados o que tienen mucho tiempo sin ser resueltos por diversas causas.

 

El arranque ya se inicio, hay que dar un tiempo razonable para que funcionarios y trabajadores o empleados, se acoplen y empiecen a dar resultados.

 



 
 

 

 
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