Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

05/07/2010

Todos se proclaman triunfadores


En medio de la locura total, en la que desde la ciudad de México, derecha e izquierda unidas, se proclaman vencedoras en Puebla, cuando muchas casillas ni siquiera habían cerrado, es necesario serenarse un poco para analizar la situación.


Personas generalmente bien enteradas nos dicen que es muy posible que en el municipio de Puebla el triunfo haya sido para la alianza Compromiso por Puebla, pero en el resto del estado, salvo algunos municipios, no.


Poco después de las 20 horas, se tenían informes de que los primeros conteos indicaban que el candidato del PRI, Javier López Zavala, superaba al candidato del PAN, Rafael Moreno Valle Rosas,  por entre cuatro y seis puntos porcentuales.


En el municipio de Puebla el PRI tenía serios problemas en los distritos dos, tres y cuatro y en el quinto tenía casi un empate técnico. A las 21 horas se confirmaba aunque no oficialmente, que el triunfo del PAN en la capital, había sido total.


Se señalaba que en lo que se refería a la gubernatura, la ventaja de López Zavala sobre Moreno Valle, era de cuatro puntos, pero que faltaban muchos municipios por enviar sus informes.


Del sur del estado nos reportaban que varios municipios de pequeños a medianos, como Tilapa, Tlapanalá, Atzizihuacan, Tepeojuma, Teopantlán, Axutla, habían sido ganados por la alianza PAN-PRD, casi todos ellos con candidatos priístas.


En Izúcar de Matamoros estaban casi empatados los candidatos del PRI y del PT a la presidencia municipal, Carlos Gordillo y Melitón Lozano, respectivamente.


En Huauchinango el triunfo se perfilaba para el PRI, lo mismo que en Teziutlán y en Tehuacán; en Texmelucan, Chiautla de Tapia, Tecomatlán, Chietla y otros.


Ayer los dos candidatos a la gubernatura del estado, López Zavala y Moreno Valle, ofrecieron conferencias de prensa en las que hablaron de triunfo.


A las 21.30 horas empezó a correr el rumor de que el PRI lo había perdido todo, es decir, la gubernatura y la presidencia municipal de la capital así como muchos otros municipios.


Los noticieros de televisión de la capital del país, hicieron eco de esta información.


Pero tales informaciones no son confiables puesto que de muchos municipios del interior del estado, ni siquiera habían llegado los informes.


El plan del PAN, nos dice un conocedor de la materia, tenía el proyecto de judicializar las elecciones de Oaxaca, Sinaloa, Puebla y Tlaxcala. Columnistas de la prensa de la ciudad de México se refirieron a esto en la semana pasada y lo que está ocurriendo parece darles la razón. Todo, incluyendo la proclamación adelantada de triunfos, encaja en un proyecto de esa naturaleza.


Este proyecto puede darles resultado o puede no darles, dependerá de lo que ocurra en los próximos días y de cómo se manejen las cosas políticamente desde las cúpulas. El golpe mediático ya está dado y ha provocado lo que se pretendía provocar, confusión.

 

Por lo demás, la concurrencia a las urnas en esta capital, fue lenta pero constante. Solo en algunas casillas hubo colas. En la mayoría hubo lo que se llama votación por goteo, es decir, que los electores concurren poco a poco pero en forma constante.


Los problemas registrados durante el proceso electoral, fueron según un organismo formado por el sector privado, menos de doscientos, pero pocos de esos problemas fueron de consideración.


Esta elección ha sido tal vez la más competida que se ha registrado en Puebla en los últimos años y eso se debe a que la lucha fue entre priístas contra priístas.


Ni el PAN, ni el PRD, dos partidos antagónicos ahora aliados para vencer al PRI, tienen la infraestructura, la organización y la experiencia para realizar una campaña como ahora se hizo.


La clave está en que lanzaron como candidatos a muchos priístas, empezando por el candidato a gobernador, que sí saben como hacerlo. El señor Moreno Valle Rosas, tiene una estructura personal formada por ex priístas y además cuenta con gentes dentro del mismo aparato priísta. Por eso la lucha por la gubernatura se vio intensa como nunca se había visto.


Fue en realidad una lucha entre priístas de dentro y priístas de fuera del PRI.


Por lo demás, lo que estamos viendo es normal en este tipo de elecciones. Los dirigentes nacionales del PAN y PRD se proclamaron ganadores en los estados mencionados, incluyendo Puebla, cuando en muchos municipios a las 22 horas no terminaban el conteo de los votos.


Vamos a poner un ejemplo: en Izúcar de Matamoros, donde la lucha por la presidencia municipal estaba muy cerrada, el candidato del PRI doctor Carlos Gordillo, a esa hora, a las 10 de la noche, contabilizaba 400 votos más que su contrincante del Partido del Trabajo, Melitón Lozano, y todavía no terminaba el conteo.

 

Ayer mismo en la noche, el candidato a la gubernatura por el Partido del Trabajo, Armando Etcheverry, denunció presiones de Manuel Camacho Solís, para que declinara a favor de Moreno Valle, a lo que se había negado, dijo.

 

Las elecciones terminan hasta que terminan. Tienen que contarse los votos, tienen que cotejarse las actas de escrutinio, tienen que analizar los problemas presentados en las casillas, en fin, tienen que intervenir las autoridades electorales. Las cosas no pueden resolverse sobre las rodillas a base de declaraciones adelantadas o de presiones mediáticas. Hay que esperar.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas