Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

07/01/2011

 

Fin de fiesta


Ayer, 6 de enero de enero del 2011, se dio por terminada la temporada de fiestas de Navidad y Año Nuevo y hoy se inicia la siempre gloriosa cuesta de enero, que esta vez, estará mucho más empinada que en otras ocasiones.


Contra lo que dicen los voceros del gobierno federal, los especialistas en asuntos económicos, incluso del sector privado o empresarial, aliado desde siempre del partido representante de la derecha, prevén una etapa que en lo económico, será sumamente difícil, pues el crecimiento en el país, que en el 2010 fue de poco más del 5 por ciento, este año andará en el 3.6, según los expertos.


Y los especialistas en asuntos de seguridad y criminalidad, afirman que este renglón también tendrá un incremento, pues las autoridades no han logrado frenar a la delincuencia organizada en ninguna de las entidades del norte y del sur, que se han visto afectadas por este flagelo. Por el contrario, ese terrible problema que en diez años ha cobrado más de 30 mil vidas, muchas de ellas de gente inocente, incluso más de mil niños, como parte de los daños colaterales de que nos ha hablado el señor presidente de la república, don Felipe de Jesús Calderón e Hinojosa.


Pero pese a ese espeluznante número de vidas cegadas, la mayor parte mexicanos jóvenes, el valiente presidente Calderón, como dijo el ahora ex dirigente nacional del PAN, don César Nava, expresó el pasado 5 de enero ante los niños que fueron invitados a Los Pinos, para partir la rosca de Reyes, que “no cejará” en su estrategia de combatir con la violencia a los violentos miembros de las mafias de criminales que ya controlan importantes ciudades norteñas, sin que el gobierno pueda hacer algo para impedirlo.


Pero no es todo: en política internacional los gringos están interviniendo en nuestros asuntos con mayor fuerza, con el pretexto de la guerra contra el narcotráfico; los países centroamericanos nos reclaman enojados y con justa razón, el que sus conciudadanos pobres, como los millones que hay en México y que cruzan la frontera norte en busca de empleo, sean objeto, durante su paso por nuestro país, de secuestros, violaciones y hasta asesinatos; y los países sudamericanos, de los que fuimos ejemplo a seguir durante los años cincuenta, sesenta y setenta, décadas en las que México fue considerado como su hermano mayor, ahora ya ni nos pelan, ocupados como están formando una alianza económica y política, para resolver los graves problemas sociales que nos dejó la época colonial y que no hemos sido capaces de superar, y para zafarse de la tutela de los gringos, que han sido los sustitutos de los gachupines, guardadas las proporciones, en nuestra época “independiente”.


Tenemos una educación mediocre, según todos los indicadores internacionales y un sistema de salud, terrible y somos dependientes alimentarios, porque desde que los tecnócratas llegaron al poder, se abandonó al campo a su suerte.


Si somos realistas, si decidimos no auto engañarnos, estaremos de acuerdo en que este no será un año fácil, sino más difícil que otros, por la torpeza con que se han manejado las cosas desde el gobierno que ni nos ve, ni nos oye, desde que Salinas inició el proceso de desmantelamiento de este país que es el nuestro, pero que hemos dejado que una minoría abusiva se adueñe de él. ¡Feliz cuesta de enero!

 

La burocracia se rebela

 

Desde hace tiempo hemos venido insistiendo en este espacio, en la necesidad de que muchos funcionarios cambiaran su comportamiento con los empleados bajo sus órdenes, pues entre la burocracia estatal había la sensación de que no se apreciaba su labor y se les trataba con cierto desprecio.

 

Los despidos injustificados que se hicieron en varias dependencias al inicio de la gestión gubernamental, despidos no autorizados por el gobernador que tuvo que intervenir para frenarlos, y luego la relación no muy cordial que varios funcionarios de segundo o tercer nivel, tuvieron con los empleados, fueron causa de que la burocracia mantuviera una actitud un tanto indiferente durante el proceso electoral y que muchos, que siempre habían votado por el PRI, lo hicieran por la alianza opositora a la que contribuyeron a dar el triunfo.

 

Pues bien, en estos días ha explotado el problema al no recibir, parte de los empleados del gobierno estatal, el pago de su aguinaldo en la fecha en que estaban acostumbrados a recibirlo.


Los policías estatales fueron los que iniciaron el movimiento, pero que ha contado con el apoyo activo o pasivo de miles de trabajadores que se han sentido afectados.


La oportuna intervención del secretario de Gobernación del Estado, Valentín Meneses, logró resolver el problema rápidamente. El 12 de este mes, se cubrirá la parte del aguinaldo que falta. La realidad es que el contrato de trabajo establece que esa segunda parte puede pagarse en el transcurso de la primera quincena de enero, pero los trabajadores han estado acostumbrados a recibirlo antes del día de Reyes y esa fue la razón del descontento.

 

Presidentes municipales y diputados locales y federales, estuvieron ayer repartiendo juguetes en comunidades y colonias de sus respectivas jurisdicciones, por el día de los Santos Reyes, fueron miles de juguetes, baratos claro, los que entregaron. Tan solo el diputado del Partido Verde Ecologista, Juan Carlos Natal, hizo entrega de mil quinientos a otros tantos niños, en una colonia de San Francisco Totimehuacán. Es un día en el que los políticos tratan de quedar bien y muchas veces lo logran, y los niños se van felices…..y sus padres también.

 



 
 

 

 
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