Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

07/05/2012

 

El debate

 

Ayer se realizó a las 20 horas el primer debate entre los aspirantes a la Presidencia de la República: Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Gabriel Quadri.


Ya habíamos cerrado esta columna cuando se inició el “ritual”. En la sede de los comités nacionales, estatales y municipales, de los principales partidos, se reunieron los dirigentes e invitados, para ver a través de la televisión, la comparecencia de sus candidatos.


Como si fueran a ver un partido de futbol —que se trasmitía por otro canal— había botanas, café y refrescos y se charlaba amigablemente. Al final, todos estuvieron de acuerdo, había ganado su candidato y así lo hacían saber a la ciudad y al mundo…


El ritual no cambia. Ha sido el mismo desde el primer debate que sostuvieron Cuauhtémoc Cárdenas, Ernesto Zedillo y Diego Fernández de Cevallos y años más tarde: Francisco Labastida, Cuauhtémoc Cárdenas y Vicente Fox.


La película del comportamiento de los dirigentes partidistas es exactamente el mismo.


Varía —eso sí— lo que dicen los candidatos y su modo de comportarse, unos más nerviosos que otros.


Si en el debate de anoche los aspirantes a la Presidencia de la República no abordaron los temas medulares de la problemática nacional y se concretaron a hacer ofrecimientos, como ese de abrir una cuenta bancaria a todos los millones de escolares del país, haberlo visto fue una pérdida de tiempo y nuestro país seguirá por la vía del despeñadero.

 

Tres temas básicos


Según expertos en política y economía no se necesita ser un genio para adivinar cuáles son los temas que más interesan al elector común y corriente, y sobre los que quieren saber la posición de los aspirantes a dirigir los destinos del país en el próximo sexenio.


De acuerdo con eso, los temas relevantes son: seguridad, política económica y política alimentaria.


Si se va a continuar con la “estrategia” (exitosa, según el presidente Calderón) de hacer “lo que nunca hicieron los gobiernos del pasado”, es decir, enfrentar a la delincuencia organizada de frente y a puro valor mexicano, que nos ha llevado a una virtual guerra civil en la que ya se contabilizan 60 mil muertos y cada día se suman más, pues la gente no va a estar de acuerdo, puesto que esta “estrategia”, además de la muerte de muchas personas inocentes, ha propiciado el derrumbe del turismo, el cierre de cientos de negocios comerciales e industriales, la salida de miles de familias de clase media a los Estados Unidos, para protegerse; el incremento de la violencia y el freno de la inversión extranjera directa, que según la más importante empresa calificadora de los Estados Unidos ha impedido ya la entrada al país de 150 mil millones de dólares en inversiones.

 

La política económica


Si se va a continuar con la política económica actual, cuyo fracaso salta a la vista: 12 millones de emigrantes en busca de empleo en los Estados Unidos, 14 millones en la economía informal, un desempleo encubierto de 5 millones de personas, es decir, desempleo, pobreza, subempleo y crecimiento mínimo, nos seguiremos hundiendo.


El neoliberalismo impuesto desde el gobierno de Miguel de la Madrid, por la camarilla tecnocrática de Carlos Salinas de Gortari y continuado hasta la fecha, no sólo ha sido causa de todos los males que actualmente padecemos, incluyendo el de la alta tasa de criminalidad y el incremento de la corrupción, sino también es culpable del deterioro de la vida política del país, porque lo que tenemos está muy lejos de ser democracia.


Continuar con ese sistema sería condenarnos a una mayor pobreza o a una guerra civil de incalculables consecuencias, porque se ha propiciado un cada día más grave descontento social que podría estallar si la situación se agrava.

 

El eterno problema del campo


A raíz del neoliberalismo económico, han sido descuidadas por los gobiernos tecnocráticos priistas y por los gobiernos panistas la atención al campo mexicano.


Eso ha sido causa de que desde hace algún tiempo seamos un país que ni siquiera produce los alimentos básicos que consume, pese a la extensión de nuestro territorio, es decir, somos un país dependiente alimentario.


Todavía hasta los gobiernos de Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo, México exportaba maíz y frijol. Se dejó abandonado al campo a su suerte, porque los tecnócratas consideraron que era más barato comprar al extranjero, principalmente a Estados Unidos, los granos básicos, que producirlos nosotros.


No repararon en la milenaria cultura de los campesinos, que sin una magra cosecha, aunque sea sólo para subsistir con su familia se sienten totalmente desprotegidos y que ante esa situación se les obliga a emigrar a las grandes ciudades, para ser vendedores de paletas o de chicles y de dulces en los cruceros de las grandes avenidas, o a los Estados Unidos, para ser peones en los ranchos de allá o para hacer trabajos de mozos, de jardineros, de meseros o de lavaplatos.


En tiempos normales estamos importando el 56 por ciento del maíz, del frijol y del arroz, que consumimos para nuestra alimentación diaria. En situaciones de emergencia, como la actual, en la que se perdieron grandes extensiones de esos cultivos por la sequía, por las inundaciones y por las heladas, importaremos el 75 por ciento de los granos que necesitamos.


Ya México apartó 100 mil toneladas de frijol a Perú y miles de toneladas de maíz a Australia. El dinero que se va a pagar, bien se hubiera empleado en apoyar a los agricultores y ganaderos, para que produjeran los alimentos que requerimos a mejor precio y de mejor calidad, pero sobre todo, nos darían lo que se denomina, seguridad alimentaria, es decir, no dependeríamos en algo tan esencial, como es la alimentación popular, de si nos quieren vender y a qué precio, lo que necesitamos para vivir.


Si no hay pronunciamientos concretos en esos tres renglones, de parte de los aspirantes a la Presidencia de la República, habremos perdido el tiempo escuchándolos y habrá que prepararse para continuar en una situación extrema hasta que reviente.

 

Notas breves: A partir de hoy, en la estación radiofónica ABC, del 1280 de AM, podrá usted escuchar, de las 6 a las 9 horas a nuestra colega y amiga Leticia Montagner, quien inicia ese noticiero con el nombre de “La información que despierta”. Leticia Montagner es una magnífica periodista que ha escrito en importantes diarios de esta capital, que ha incursionado con éxito en programas televisivos y que es egresada, con maestría, de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, la primera escuela de periodismo de México, que sigue siendo una de las mejores…….. Lo más impresionante de los festejos del 150 Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo, sin duda, fueron los fuegos artificiales, que nos dicen, superaron con mucho, a los que se vieron en la ciudad de México con motivo del Bicentenario de la Independencia Nacional. Sobre el desfile, hay muchas opiniones encontradas y es que fue diferente a lo que estábamos acostumbrados, como la participación de los alumnos de las escuelas, las bandas de guerra de los centros escolares y el recorrido, parece que lo que no gustó fue eso, el recorrido se salió completamente del centro y muchas familias no pudieron acceder a la zona del desfile, pese a haberse trasladado con mucha anticipación para verlo. Los aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea hicieron las delicias de chicos y grandes……El diputado Óscar Aguilar González estuvo en Nueva York, con la representación del candidato del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, para acompañar en su nombre, a los miles de mexicanos, entre ellos decenas de miles de poblanos, en los festejos del 5 de mayo en esa gran ciudad estadunidense.

 



 
 

 

 
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