Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

08/07/2010

Buscando culpables


A muchos priístas les gusta perder el tiempo. Ya se pusieron a buscar culpables de la derrota que su partido sufrió el domingo pasado.


En los sistemas democráticos, dicen los que saben, se gana o se pierde. Ya perdieron, ahora en vez de buscar culpables deberían detectar los errores cometidos para no volverlos a cometer; renovar su estructura, mejorar su organización, cicatrizar heridas (esto es muy importante) causadas a grupos y personas en el fragor de la batalla y trabajar duro para las próximas elecciones.


Las derrotas no son para siempre. Vamos a poner un ejemplo, el del distrito de Texmelucan, donde desde hace varios trienios se inició la alternancia en el poder.


Hace tres años el PRI perdió la cabecera distrital y municipal, San Martín Texmelucan y los principales municipios del distrito. Solo ganó dos de siete, y por cierto, los más pequeños: Chiautzingo y San Felipe Teotlalcingo.


Había uno, San Matías Tlalancaleca (tierra de nuestro amigo Melitón Morales Sánchez, ex dirigente estatal del PRI) que desde hace doce años aproximadamente, era gobernado por una familia caciquil, la de los Anguiano, que controlaba todo a través del Partido Acción Nacional.


Pues bien, en esta elección el PRI recuperó los municipios más importantes y solo perdió los que tenía ganados, además de Tlahuapan.


Ganó Huejotzingo, que estaba en manos del PAN, con más de 2 mil votos; San Martín Texmelucan, que estaba en manos del PANAL, con más de 7 mil votos; San Salvador el Verde, con más de 4 mil votos y San Matías Tlalancaleca, con más de 600 votos.


En total obtuvo en el distrito 43 mil votos, contra 28 mil 709 de la coalición Compromiso por Puebla y 30 mil 974 del Partido del Trabajo.


Lo anterior se atribuye, a los malos gobiernos que hicieron los ayuntamientos anteriores, pero también al esfuerzo de los candidatos a presidente municipal de Texmelucan, Carlos Sánchez Romero y a diputado, Edgar Salomón Escorza, así como a la coordinación que realizó el licenciado Guillermo Moreno, como delegado especial enviado por el PRI estatal.


Fue un trabajo de gente conocedora y sobre todo comprometida con su partido.


Bueno, pues ese es un ejemplo que los priístas deberían de seguir en los 217 municipios del estado, en vez de estarse lamentando o buscando culpables.


Hay un dicho popular que reza, que la victoria tiene muchos padres y la derrota es huérfana, y eso es absolutamente cierto, ya los dirigentes de la sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación , pregonan a los cuatro vientos que ellos aportaron al triunfo de la coalición partidista PAN-PRD-PANAL-Convergencia, 79 mil votos.


La totalidad de los maestros poblanos, es precisamente de 79 mil, pero solo un ingenuo puede pensar que la totalidad del magisterio votó por la coalición como un solo hombre y que todos los mentores salieron a depositar sus votos en las urnas. Eso no lo hacían ni en los tiempos del voto corporativo, menos lo iban a hacer ahora. Seguramente que los líderes ya quieren colgarse medallas para ver qué sacan.

 

Agrada el tono conciliador de Moreno Valle

 

En declaraciones a la prensa y en entrevistas por televisión, Rafael Moreno Valle Rosas, el candidato triunfador de la gubernatura de Puebla, ha mostrado un talante conciliador que ha gustado a mucha gente.


No es lo mismo ser precandidato o candidato a un puesto de elección popular, que requiere de acción, de pelea incluso, que llegar a ese puesto.


Nunca han sido bien vistos los gobernantes que actúan impositivamente, que no escuchan razones, que entran en pleito con personas o con grupos solo para hacer sentir su autoridad.


Por el contrario, los gobiernos populares, son los conciliadores, los que muestran amabilidad con las personas y con las organizaciones y los que muestran preocupación real por resolver los problemas de la gente.


Lo cierto es que muchos empleados del gobierno ya empiezan a respirar tranquilos, pues creen que el próximo gobierno no llegará atropellando sus derechos, sino que les dará el lugar que les corresponde, tratándolos con dignidad. A eso han contribuido mucho las declaraciones y las actitudes del próximo gobernador.

 

Se habla ya de cambios en la estructura priísta

 

Hay rumores no confirmados oficialmente, de que en breve dejará la dirigencia del PRI el licenciado Alejandro Armenta Mier, para asumir un importante cargo dentro del gobierno estatal y que la dirigencia del partido tricolor la ejercerá un importante personaje de la política poblana.


La nueva dirigencia priísta, si el rumor en cierto, tendrá que hacer un llamado a la unidad, deberá cicatrizar heridas causadas durante la lucha interna del partido, revisar toda la estructura y hacer los cambios que requiera y mejorar la organización de ese partido en los 217 municipios de la entidad.


La casi totalidad de los priístas con quienes hemos hablado del lunes a la fecha, opinan que deben ser establecidas reglas claras para la selección de candidatos. Parece que es ese el talón de Aquiles del priísmo. Llegan a ser candidatos para puestos de elección popular, personas desvinculadas del trabajo partidista, sin experiencia, sin militancia, sin vocación social y solo por tener buenos padrinos. Los militantes con méritos, con trabajo, con vocación de servicio, son hechos a un lado muchas veces y de ahí su resentimiento que se traduce en divisiones internas y en cambios de partido.

 

Las pasadas elecciones, pusieron de manifiesto hasta donde pueden conducir esas querellas internas de los partidos políticos.

 



 
 

 

 
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