Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

08/08/2012

 

La reflexión de los panistas

 

Tuvieron que tener una estrepitosa derrota, perder la Presidencia de la República que mantuvieron en su poder durante dos sexenios y entrar en una reflexión profunda, para llegar a la conclusión que, modestamente este columnista ha venido repitiendo con frecuencia, Acción Nacional es un partido débil, sin estructura, sin organización, cuyos triunfos electorales han sido meramente coyunturales.


La visita a Puebla del gobernador con licencia de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, secretario general adjunto de Elecciones del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, con el fin de buscar la recomposición y crear nuevos cuadros, pone en evidencia la falta de oficio de los panistas.


Tuvieron 12 años el poder federal y todos se dedicaron a pescar puestos burocráticos en el gobierno de la Federación, dejando totalmente descuidado a su partido que creció por la inercia de estar en el poder, pero no por el trabajo de sus dirigentes y militantes. Acción Nacional en Puebla sigue siendo el mismo partido sin estructura y sin organización que ha sido siempre.


Los viejos panistas los que fueron echados del partido al que habían pertenecido por décadas por los neopanistas que llegaron después de que José López Portillo nacionalizó la banca, salían semanariamente en familia, como si fueran a días de campo, para formar grupos en los pueblos y para adoctrinar a sus seguidores. Y así tuvieron triunfos en el municipio de Puebla, que no les reconocieron, y ganaron por mayoría de votos las dos diputaciones federales de los dos distritos que entonces tenía la capital del estado, en 1973.


Acción Nacional fue el primer partido de oposición que ganó el municipio de San Gabriel Chilac, en el distrito de Tehuacán, y permaneció en el poder durante tres periodos consecutivos. Pero después de esos nueve años, le ganó el PRD que lleva como cinco periodos gobernando ese municipio. El PAN prácticamente desapareció.


En Izúcar de Matamoros tuvo un candidato fuerte para la presidencia municipal, de origen sinarquista, que puso en riesgo la hegemonía que el PRI había venido ejerciendo desde siempre. Perdió el PAN la elección, pero no supo canalizar el descontento popular para conformar un partido fuerte y bien organizado, simplemente dejó perder esa fuerza, abandonó la plaza y ahora la disputa por el gobierno municipal de Izúcar se resuelve entre las dos más importantes fuerzas políticas de la región, PRI y PRD.


Y así podríamos seguir hasta el infinito. Ahora los blanquiazules creen que podrán fortalecerse para ganar presidencias municipales y diputaciones locales.


Eso dependerá de los candidatos que lancen. En el PAN no hay cuadros conocidos y con capacidad política y administrativa para obtener el triunfo, sobre todo, después de la derrota que tuvieron el pasado 1 de julio que, no deben engañarse, se debe a los pésimos gobiernos federales de Fox y Calderón y al descuido en que tuvieron a su partido mientras les duró la borrachera de estar en el poder federal. Lo demás son puros cuentos.


Es cierto lo que dijo Oliva Ramírez en su visita a Puebla: hacen falta muchos subcomités, pues son el instrumento a través del cual Acción Nacional puede mantener su vínculo con la ciudadanía.


Hasta ahora el PAN ha sido un partido estrictamente electorero. Creen los panistas poblanos que no necesitan crear estructura, divulgar sus principios y objetivos como partido político, que no tienen que realizar trabajo de campo y para esa creencia parten del hecho de que en Puebla hay muchos colegios de tipo confesional, del que salen jóvenes con tendencias derechistas que van a engrosar sus filas naturalmente. Ellos siempre han pensado que como los poblanos son en su mayoría católicos practicantes, son clientes seguros de Acción Nacional. El resultado de la pasada elección federal les demostró que esa creencia es un gravísimo error. ¿Quién se iba a imaginar que ganaría el candidato de la odiada izquierda, enemiga de la Santa Iglesia Católica y de nuestras más puras tradiciones?


Ojalá y a los panistas de verdad les haya caído el veinte y se decidan a trabajar en crear infraestructura en su partido, en hacerlo fuerte mediante un intenso trabajo de organización y divulgación de sus principios. Acción Nacional, como el PRI, representan las dos corrientes que han conformado este país desde el movimiento de Independencia y que seguirán existiendo a pesar de todo. Los liberales priistas, ahora perdidos en el neoliberalismo económico de corte derechista y los conservadores panistas, confundidos por haber perdido el poder, sin aceptar que lo perdieron por su incapacidad política, por su falta de realismo y por su torpeza administrativa.

 

El escuadrón canino de la XXV Zona


Ante representantes de la prensa local, la XXV Zona Militar con sede en Puebla, exhibió lo bien entrenado que tiene a su escuadrón canino integrado por perros de raza pastor belga, que hicieron una demostración de sus habilidades para descubrir drogas ocultas en maletas de viaje, para defensa y ataque con delincuentes y agresores y para realizar otro tipo de trabajos.


Se trata de canes bien educados, muy bien entrenados por los soldados que están a cargo de ellos, que llevaron a cabo carrera de obstáculos, exhibieron sus habilidades para la defensa, el ataque y para descubrir drogas de todo tipo, ocultas en maletas de viaje.


En la XXV Zona Militar se puede apreciar la disciplina y la buena preparación de los elementos de nuestro Ejército.


Se trata de amplias instalaciones, limpias, muy bien presentadas, vigiladas discretamente por personal atento y amistoso.

 

Jefes y oficiales acompañaron a los reporteros y fotógrafos a la exhibición canina y amablemente respondían a todas las preguntas que les fueron formuladas.

 

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