Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

10/06/2011

 

RMV, nuevamente en la UAP


Le comentamos aquí de la presencia, el domingo, del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas en las instalaciones de Ciudad Universitaria, donde inauguró diversas obras realizadas con el fin de mejorar la calidad de la enseñanza en la máxima casa de estudios del estado.


Ayer, el jefe del Ejecutivo poblano nuevamente estuvo en instalaciones de la Universidad Autónoma de Puebla, concretamente en el salón Barroco, para hacer entrega al rector Enrique Agüera Ibáñez, de un reconocimiento hecho por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) por la calidad —en cien por ciento— de los programas de licenciatura y superior técnico, algo que hizo exclamar al rector, que ese reconocimiento avala la calidad de la UAP, reconocida nacionalmente. Afirmó que los recursos de la institución, se han manejado en forma transparente.


El gobernador Moreno Valle Rosas, luego de entregar el reconocimiento, ofreció una partida de 300 millones para proyectos de construcción y equipamiento tecnológico de las diferentes unidades académicas de la UAP. Expresó que: “La inversión en educación, es el mejor paso que podemos dar para el desarrollo de la entidad”.


Las relaciones pues, entre el gobierno estatal y la universidad pública más importante del estado son excelentes. Todavía están frescas en la memoria de muchos poblanos, los tiempos no tan lejanos, en que gobierno estatal y universidad eran prácticamente enemigos, y cuando la UAP estaba muy lejos de recibir reconocimientos por la calidad de la enseñanza que en ella se impartía. Los tiempos sin lugar a dudas son otros, en los que ambas partes reconocen la importancia de llevar una buena relación. La comunidad universitaria ha visto los grandes beneficios que significa tener el reconocimiento como una de las mejores universidades del país, muy alejada de broncas políticas y concentrada en la formación de profesionales eficientes para el servicio de la comunidad.

 

El cambio de secretario general del SNTE, se hizo en Puebla


No hay nada nuevo bajo el sol. Desde hace años, los reporteros hemos sido testigos de la forma misteriosa en que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación realiza sus cambios de mando.


Los delegados al Congreso de las secciones 23 y 51, eran citados, en la fecha que correspondía a cada uno realizar el cambio de dirigencias, en un lugar “equis” de esta capital, donde esperaban numerosos autobuses para llevarlos al lugar desconocido, donde se realizaría la reunión.


Muchos maestros inconformes con ese sistema de elección, esperaban pacientemente desde muy temprana hora a bordo de sus coches. Y en el momento que arrancaba el primer autobús, ellos iban atrás de él. La trampa estaba en que el autobús iniciaba un recorrido en sentido contrario al lugar en que se ubicaba la sede del Congreso.


Era un juego que los mismos opositores gozaban.


En una ocasión, se citó a los consejeros en Tehuacán y allá estuvimos reporteros y muchos maestros. Y en el salón donde supuestamente se reunirían los delegados al Congreso, llegaron bandas de guerra y autoridades locales. Después de varias horas, nos llegó el aviso: “El Congreso se inició ya en Puebla”… y ahí vamos de regreso.


Al llegar a Puebla, se nos informó que había terminado la primera reunión y que los trabajos continuarían en Acatlán, al día siguiente: reporteros, fotógrafos y maestros disidentes, salimos a temprana hora hacia Acatlán y después de dos horas de viaje, a la entrada de esa población, había maestros esperándonos para informarnos que los trabajos continuarían realmente en Chignahuapan (Sierra Norte), lo que significaba otro recorrido de aproximadamente cuatro horas.


Al llegar la despistada caravana a Chignahuapan, el nuevo comité estaba tomando posesión.


Pues en pleno siglo XXI, siguen las cosas igual. En un lugar secreto de esta capital, los más de 350 miembros del Consejo Nacional del SNTE se reunieron encabezados por su presidenta, la maestra Elba Esther Gordillo y el secretario general desde hace diez años del comité nacional del SNTE, el senador de la República, Rafael Ochoa Guzmán.


El motivo era la elección del nuevo secretario general, que resultó ser el profesor Juan Díaz de la Torre, quien participó en las reformas a la carrera magisterial y desde hace ocho meses realiza actividades ejecutivas en el SNTE.


Todo se llevó a cabo sin problemas, nadie, ni los maestros de Puebla —salvó contadas excepciones— se percataron de lo que estaba ocurriendo aquí.


Don Rafael Ochoa regresa al Senado, pues había solicitado licencia para seguir apoyando desde ahí a la educación y al sindicato de maestros. Don Juan Díaz de la Torre, hombre de mucha confianza de La Maestra, manejará ya totalmente al SNTE, siempre bajo la tutela de doña Elba Esther. Los maestros de Puebla y de otras muchas entidades del país, continuarán trabajando; los maestros de Oaxaca, Michoacán, Guerrero y algunos otros estados, seguirán haciendo paros y plantones a la primera provocación y todos felices y contentos. La democracia mexicana, está en marcha.

 

Otra mujer importante, estuvo aquí


Doña Dolores Padierna, destacada perredista que ahora ocupa el cargo de secretaria general del comité nacional de ese partido, estuvo ayer en Puebla, para asistir a una reunión de autoridades locales de todo el país.


Después de esa reunión, que fue en el hotel Camino Real, en el centro de la ciudad, tuvo una reunión en un lugar no revelado, con los perredistas de su corriente, la de Izquierda Democrática Nacional, cuyo líder en el estado es don Jorge Méndez Spínola, uno de los izquierdistas de mayor trayectoria en la entidad.


Esa reunión, según se supo, fue para plantear la renovación del comité estatal.


Ayer le comentamos de la marcha y reunión que tuvieron los miembros de la Nueva Izquierda —otra de las agrupaciones perredistas— con don Miguel Ángel de la Rosa Esparza, dirigente estatal del PRD y don Miguel Barbosa, dirigente nacional de Nueva Izquierda, para hacer un planteamiento para esa renovación.


Pero don Jorge Méndez no está de acuerdo con la propuesta de Los Chuchos. Dice que el dirigente estatal nunca asiste a las oficinas del partido y que por lo tanto, el actual comité no funciona y es más, el Consejo Político Estatal no se ha reunido en años, por lo tanto no hay las condiciones para elegir democráticamente a la nueva dirigencia.

 

Planteó el líder de Izquierda Democrática Nacional en Puebla, que sea la dirigencia nacional quien se avoque a resolver el problema, es decir, que intervenga directamente en la elección y no deje en manos de Los Chuchos, que sólo representan una parte del amplísimo espectro de grupos perredistas, una elección tan importante, a fin de que el PRD llegue a ser, dentro de unos 50 años (esto lo decimos nosotros) un partido realmente democrático. Democracia ya, puestos para todos.

 



 
 

 

 
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