Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

10/11/2010

Polémico discurso de Alejandro Armenta


El discurso con el que Alejandro Armenta Mier,  cerró su paso por la presidencia del PRI estatal, constituyó una sorpresa para todos, pues abandonó el cartabón priísta, y aunque sin dar nombres, fue crítico y auto crítico y mereció la aprobación de muchos y el disgusto de otros, según les fue en la fiesta.


Reconoció que su partido, el Revolucionario Institucional, empezó a perder fuerza en el país, a consecuencia de la instauración de un modelo económico, el neoliberalismo, que fracasó, propiciando la pérdida de credibilidad en el gobierno y en su régimen político, el deterioro del nivel de vida de grades sectores de la población, la disminución de la actividad productiva rentable del campo, la agudización del desempleo, la desigualdad social, la disminución del poder adquisitivo. Ahí empezó la debacle priísta.


A lo anterior había que agregar la participación activa de los individuos, de las organizaciones y asociaciones integrantes de la sociedad civil, lo que transformó y amplió los canales de participación en los partidos políticos. Ello para el PRI, representó el reto del diálogo, la concertación y la inclusión de otros sectores sociales a los tradicionales.


Armenta Mier, se refirió también a otros factores que influyeron en la derrota priísta el pasado 4 de julio en Puebla, el culto a la personalidad que algunos priístas practicas, anteponiendo sus intereses personales o de pequeños grupos a los intereses del partido. Ese culto a la personalidad ha propiciado el chantaje político, que él llamó a desterrar, el “me quedo si me das algo”.


“Lo importante debe ser el partido, las ideas. Nuestro compromiso con el PRI, es por el proyecto de nación, es por la coincidencia de partido y tesis políticas, no por el usufructo de una candidatura a gobernador, presidente municipal, diputado o regidor”.


Dijo que lo fundamental son las plataformas electorales, que deben ser puestas por encima de los liderazgos carismáticos o mesiánicos e invitó a los priístas a trabajar para impulsar políticas comprometidas con las grandes causas de las mayorías, superando el pragmatismo y la tentación de la coyuntura y de soluciones mágicas.

 

Críticas al gobierno federal


Después de señalar que la guerra contra el narcotráfico fue originada por la necesidad del ejecutivo federal de legitimar su ascenso a la presidencia, por las serias dificultades con las que llegó al poder, afirmó que México es un país desgobernado.


“Regiones enteras, por no decir gran parte de la población asentada en el territorio, no son controladas por el poder ejecutivo federal. Hay signos de una peligrosa ingobernabilidad en el país”.


Luego afirmó, que es preocupante que altos jefes militares de los Estados Unidos, consideren que México es un Estado fallido y que está en riesgo de convertirse en un Estado narco.


Dijo que la crisis económica que vive el mundo entero, no constituye un hecho espontáneo. Es resultado de no haber tomado las decisiones adecuadas en el momento oportuno o de haber postergado la solución de problemas importantes.


“Las acciones para superar los problemas derivados de la crisis, que aún está latente, por más que se diga lo contrario, deben estar enmarcadas en nuevos esquemas para el desarrollo del país”.


Luego señaló que afirmar que la crisis económica internacional es la causa de los problemas del país, es una verdad a medias. La crisis internacional agravó los efectos del modelo económico seguido durante las últimas décadas. “México es un Estado con un modelo económico fallido, cooptado por intereses transnacionales. Los mexicanos son quienes deben alimentar a los mexicanos. La comida al igual que la energía son asuntos de seguridad nacional”, expresó.


Pocos priístas se habían atrevido a criticar tan duramente a los gobiernos tecnocráticos de Miguel de la Madrid , Carlos Salinas y Ernesto Zedillo y a los panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, por la fracasada política económica neoliberal, que tantos males ha causado al país y una de cuyas consecuencias fue la pérdida del gobierno federal para el PRI, para entregarlo a los históricos enemigos del priísmo y del liberalismo, a los conservadores panistas. Y también pocos han sido los priístas que han señalado con tanta claridad, las causas de la pérdida de posiciones importantes en los estados.


Como decimos líneas arriba, el discurso de Armenta, será comentado positiva y negativamente, pues cada priísta se pondrá el saco que le quede a la medida.

 

La nueva dirigencia priísta, provisional


Dos veces rindieron protesta los nuevos dirigentes estatales del PRI, Carlos Lastiri Quirós y Lucero Saldaña, en forma provisional.


La primera vez la protesta fue en privado ante el delegado del comité nacional Armando Ballinas y del presidente de la Comisión de Procesos Internos del comité estatal, José Alarcón Hernández y la segunda vez, en el acto donde Alejandro Armenta rindió su último informe como dirigente del Revolucionario Institucional.

 

Una vez que el Consejo Político Estatal ratifique la elección de la fórmula Lastiri-Saldaña, la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes, tomará la protesta definitiva. Esto será posiblemente el 21 de este mes.

 



 
 

 

 
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