Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

11/02/2011

 

Un panista-panista llega a la Presidencia Municipal


Este será el último fin de semana del gobierno municipal de Blanca Alcalá Ruiz, la primera mujer que alcanza esa posición en Puebla. El martes 15 del actual, deberá entregar el poder a Eduardo Rivera Pérez, el primer panista, realmente panista, que llega a ese puesto.

 

El Partido Acción Nacional, ha ganado tres veces las elecciones en el municipio de Puebla, pero las dos veces anteriores, no fueron panistas los que ejercieron el mando, sino gente sin partido político, sin identificación real con el PAN, sin militancia y sin formación panista.

 

Don Gabriel Hinojosa y Rivero, fue hijo de un destacado miembro del Partido Acción Nacional, el ingeniero don Luis Hinojosa González, que incluso fue dirigente estatal, diputado federal, candidato a senador y otras cosas dentro de su partido, pero su hijo Gabriel, ni siquiera militó en las filas del partido blanquiazul.

 

Fue designado para ser candidato por el PAN para presidente municipal de Puebla un mes antes de la convención panista para ese objeto, por la dirigencia estatal de la COPARMEX, organismo empresarial que parecía haber adquirido la franquicia del partido de la derecha.

 

La convención municipal, ya fue un mero trámite, al más puro estilo del viejo PRI, pues la decisión ya había sido tomada.

 

Don Gabriel Hinojosa, nunca fue miembro del Partido Acción Nacional. Después de terminado su periodo y habiéndole gustado la política, se afilió a algunos partidos de izquierda y finalmente creó su propia agrupación política.

 

Tampoco el señor arquitecto don Luis Eduardo del Sagrado Corazón de Jesús Paredes y Moctezuma, fue panista. Era un derechista recalcitrante, que pretendió darle el nombre de Agustín de Iturbide al periférico ecológico, que erigió un monumento al Santo Angel Custodio, en el boulevard 5 de Mayo y que el mismo presidente Vicente Fox, dijo que no parecía ángel y que anduvo rascando los alrededores de la catedral para hacer un estacionamiento abajo del zócalo, en fin, que se dedicó a hacer loqueras que resultaron muy costosas para el erario público municipal.

 

Ya como ex presidente municipal, no fue aceptado en Acción Nacional y escribió un libro sobre el Yunque, la organización extremista de derecha a la que al parecer perteneció.

 

Ninguno de los dos presidentes con los que el PAN ganó el ayuntamiento de Puebla, tuvo formación partidista alguna, ni experiencia política o de administración pública. Sus actuaciones constituyen un mal recuerdo para los poblanos.

 

La responsabilidad de Eduardo Rivera

 

Por el contrario, quien asumirá el poder municipal a partir del martes 15 de este mes, el licenciado Eduardo Rivera Pérez, es miembro de su partido, el PAN, desde muy joven; se ha formado políticamente en el PAN, ha sido diputado local, dirigente estatal, y becado, fue a realizar estudios especializados en España, país que tanto veneran los derechistas poblanos.

 

Eso quiere decir, que por primera vez en la historia de Puebla, llega al poder municipal un auténtico panista, cuya responsabilidad será mayor que la de sus antecesores, por lo mismo, por ser panista de a de veras.

 

La mayor parte de los “panistas” en el gobierno federal, no son realmente panistas. Muchos no solo no tienen militancia en ese partido, sino que ni siquiera conocen su historia y lo que ha representado desde su fundación, el 15 de septiembre de 1939.

 

Es un partido que ha ido perdiendo identidad desde que se apropiaron de él los empresarios que en los años setenta rompieron con el PRI, a consecuencia de la nacionalización de la banca, por José López Portillo.

 

El PAN ha crecido electoralmente en algunas partes del país, no en todas, pero su crecimiento no se ha reflejado ni en una mejor y más amplia estructura partidista, ni en una mejor organización.

 

Ultimamente ha visto menguada su imagen con su alianza con el PRD, que constituye la antitesis del PAN.

 

Qué lleguen a posiciones de poder, como es el caso de Eduardo Rivera Pérez, panistas de verdad, debe ser reconfortante para todos, porque no es lo mismo que a nombre de ese partido nos gobiernen personas sin formación política, sin militancia partidista, sino simples ciudadanos sin idea clara de lo que propone y quiere ese partido para un municipio de la importancia de Puebla, que un auténtico militante partidista.

 

Rivera Pérez tendrá que demostrar que es un político de verdad y deberá actuar de acuerdo a los principios y programas de su partido, cuidar el prestigio de la organización que lo llevó al poder, actuando con honestidad y eficiencia, cualidades que Acción Nacional se la ha pasado exigiendo al PRI, desde fines de los años treinta hasta la llegada de Fox, a la Presidencia de la República.

 

La toma de protesta del nuevo presidente municipal de Puebla, tendrá lugar a las 12 horas del día 15, en el salón San Francisco del Centro de Convenciones, del boulevard 5 de Mayo.

 

Protestarán también como regidores del nuevo ayuntamiento: Roberto Villarreal Vaylón, Arturo Loyola González, Matías Eduardo Rivero, José Luis Carmona Ruiz, David Méndez Márquez, Verónica Mastretta Guzmán, Alejandra Domínguez, Alicia Romero Ordaz, Carlos Arturo Ibáñez, Xóchitl Maura Barranco, Jaime Alberto Zurita, Irma Adela Fuentes, Martha Patricia Thomé, César Marcelino León, Pedro Alberto Gutiérrez, Miriam Mozo Rodríguez, Julio César Sánchez Juárez, María de Lourdes Dib Alvarez, Sandra Rubí Montalvo, María de la Luz Teodora Ramírez, José Octavio Castilla y Jesús Edgar Alonso.

 



 
 

 

 
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