Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

11/10/2011

 

Seis finalistas para el Senado


Una fuente priista, generalmente bien informada, nos dice que las posibilidades de doña Blanca Alcalá para la candidatura del PRI a una senaduría, son altas.


Su designación como delegada de su partido en Colima no es un destierro. Es un reconocimiento a su trayectoria dentro del priismo y ni ella se siente descartada, ni dejará de aspirar a una senaduría.


Otros aspirantes con posibilidades son: el rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez, el secretario de Finanzas del CEN del PRI, Jorge Stefan Charbel Chidiac, a quien se podría cambiar a una diputación federal para que forme parte de la Comisión de Presupuesto; Fernando Morales Martínez, actual diputado federal por Ciudad Serdán y dirigente estatal de la CNOP y persona muy cercana a uno de los aspirantes a la Presidencia de la República; el ex rector de la BUAP y expresidente municipal Enrique Doger Guerrero; Jorge Juraidini Rumilla, actual diputado por Teziutlán a quien apoya un grupo político importante. Y pare de contar.


La lucha interna será dura, es decir, habrá golpeteo. De hecho ya lo hay, pero los responsables de ese golpeteo interno, están, como dijera el expresidente Luis Echeverría de las “fuerzas oscuras”, plenamente identificados y no lograrán provocar lo que se proponen, que es desestabilizar a su partido. Eso dice nuestro amigo.

 

Habrá para todos


Ni don Alejandro Armenta Mier, expresidente del PRI estatal, ni Javier López Zavala, excandidato a gobernador, están excluidos de la lista de candidatos priistas. Sí lo están para el senado, pero tendrán una posición en las candidaturas para las diputaciones.


Es muy posible que Armenta Mier sea la ficha del PRI para la diputación por Tepeaca y que el señor Zavala sea candidato plurinominal ubicado en buena posición, es decir, para ganar.


En esto de los candidatos a diputados, la dirigencia nacional tiene bien claro que deben ser figuras que realmente ayuden, por su trabajo, popularidad y buen desempeño como priistas, al que resulte candidato presidencial de su partido.


Muchos aspirantes andan acelerados. Se habla de que don Rosalío Zanata Montiel, de quien se decía que estaba bien ubicado para Ajalpan, ya actúa como si fuera el candidato, realiza propaganda, ha entrado en conflicto con algunos grupos y muchos ya no le ven muchas posibilidades.


En cambio ha surgido como muy probable candidato, el ingeniero Vicente Hernández Montiel, originario del municipio de Nicolás Bravo, del que fue presidente municipal. Fue suplente del diputado local Eleorfenes Palacios Reyes y ha sido enlace de su partido, el PRI en Tehuitzingo, delegado en ocho municipios de la Sierra Negra, así como de la CNC para los catorce municipios que comprende el distrito local de Ajalpan. Es ampliamente conocido y estimado y él conoce al dedillo a su región. Nos dicen que es muy buen prospecto.


Los aspirantes priistas a las 16 candidaturas suman decenas, tal vez lleguen a un centenar. Hasta la elección pasada eso representaba un serio peligro para la unidad del PRI. Ahora ya no, pues no podrán chantajear con pasarse a otra expresión política “con su gente”, pues el PRI de hace seis años estaba en condiciones muy diferentes a las de ahora y, si bien es cierto que los políticos priistas no tienen ideología, sí tienen intereses. Claro que hay excepciones muy respetables.

 

Consejo Político Estatal


Ayer se reunió en el Centro de Convenciones de San Francisco de esta capital el Consejo Político Estatal.


El objetivo es dar cumplimiento al calendario electoral aprobado por el Consejo Nacional priista.


En el inicio de la reunión estuvieron el delegado del Comité Nacional, el Comité Directivo Estatal en pleno y consejeros representativos de todo el estado.


El inicio de la sesión fue cuando estábamos cerrando esta columna. Mañana le comentaremos los resultados.


Los otros partidos políticos importantes no están realizando una actividad importante, por el momento. Pero ya la tendrán…

 

Muy acertados comentarios del arzobispo de Puebla sobre la penalización del aborto. Pidió para las mujeres que abortan, no cárcel, sino atención médica y psicológica, atención humana pues, cristiana. Eso es tener auténtico sentido humanitario y cristiano a la vez. Muy bien por don Víctor Sánchez Espinosa. Ahora entendemos por qué se nota mayor actividad religiosa en Puebla y en las parroquias foráneas.

 



 
 

 

 
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