Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

15/08/2012

 

La lucha por las candidaturas

 

Ayer, el PRI dio a conocer los nombres de cinco de sus miembros que aspiran a la candidatura a la presidencia municipal de Puebla capital: Enrique Agüera Ibáñez, Enrique Doger Guerrero, José Chedraui Budib, Alejandro Armenta Mier y Lucero Saldaña. Todos tienen prestigio y experiencia en cargos públicos, son personas ampliamente conocidas y apreciadas en diversos sectores.


El PAN, que es el rival tradicional del PRI en la capital del estado, como casi siempre ocurre, no tiene figuras. La mayoría de sus cuadros, incluso habiendo sido diputados y hasta senadores, son casi desconocidos y es que los panistas no saben promoverse, no saben relacionarse con la ciudadanía y menos con los medios de comunicación.


Parecen no tener ni idea de la forma de hacer política en el país y en el estado, y ahora están pasando por su peor momento, ya que la derrota que tuvieron el pasado 1 de julio, que los llevó al tercer lugar en votación, siendo el partido gobernante, los coloca en desventaja para las elecciones locales, máxime si se tiene en cuenta el papel nada relevante que ha venido desempeñando el actual ayuntamiento presidido por el panista Eduardo Rivera Pérez.


Y para colmo de males, cuando surge un personaje relevante, alto funcionario del actual gobierno, que dice querer participar como candidato del PAN y da sus razones en un artículo periodístico que muestra su formación humanística, de la que hicieron gala los fundadores de Acción Nacional, y expresa las razones por las que simpatiza con ese partido, como ningún panista de nuevo cuño sería capaz de hacerlo, se le pretende cerrar el paso en el mismo PAN, por razones tan absurdas como la de que “no hay con quién substituirlo en el cargo que ahora ocupa” o que “no tiene relación con la militancia”.


Hay panistas tan pequeños, ahora, que no se han dado cuenta de que personas como Fernando Manzanilla, el actual secretario general de Gobierno del estado, honrarían a cualquier partido, máxime que expresa su deseo de ser abanderado del PAN en la lucha por la presidencia municipal: “porque en el PAN hay mexicanas y mexicanos que comparten una rica herencia de verdaderos héroes sociales que consideran, como yo, al ser humano, como el elemento central de cualquier esfuerzo público o privado.


Hoy tengo el honor —dice Manzanilla en su artículo publicado el pasado martes en El Sol de Puebla— de ser un servidor público poblano. Mantengo diariamente un diálogo con todas las fuerzas políticas del estado. Todas ellas tienen cualidades qué apreciar y defender.


“Todos los partidos, desde su muy particular origen y visión, buscan construir un México más justo con paz social y con instituciones sólidas, pero Acción Nacional considera desde sus principios doctrinarios, como su máxima responsabilidad, el respeto al ser humano, su esencia, derechos y valores fundamentales, por encima de cualquier cosa”.


En momentos, en que dentro del PAN hay un terremoto por la catastrófica derrota que sufrió en julio, que haya una figura pública que se exprese de ese partido, como no sería capaz de expresarse ningún panista poblano, enorgullecería —estamos seguros— a Manuel Gómez Morín, a Rafael Preciado Hernández, a Efraín González Luna, a Luis Calderón Vega, a José González Torres y a muchos otros panistas de la primera y segunda época de ese partido, que lucharon denodadamente porque México fuera un país democrático en el que prevaleciera el respeto a los derechos de todos los mexicanos.


Deberían estar conscientes de que un candidato con la calidad moral, la capacidad intelectual, el oficio político que Manzanilla Prieto tiene, no lo van a encontrar ni yendo a bailar a Chalma.


Si alguna posibilidad tienen realmente de ganar una elección en esta capital el año próximo, en medio de catástrofe en que se encuentra su partido, es lanzando un candidato que tenga capacidad para convencer con hechos y con palabras y Manzanilla la tiene. Como funcionario del actual gobierno estatal, ha venido demostrando su eficiencia y su oficio político, así como su sensibilidad social que lo han colocado como el funcionario más conocido y capaz del actual gobierno.


Ojalá y los burócratas del partido blanquiazul se den cuenta de la realidad, de su realidad y actúen en consecuencia. No encontrarán candidato mejor. Es una percepción muy generalizada.

 

Notas breves: los miembros de Morena, el Movimiento de Renovación Nacional empiezan a moverse, con miras a formar un partido de izquierda con estructura y organización propias. Hay dificultades serias con el Partido de la Revolución Democrática, según se dice… El senador electo Manuel Bartlett Díaz abrirá pronto una oficina permanente en Puebla, para atender asuntos relativos a su cargo, pues aún cuando es senador plurinominal, su principal compromiso es con los poblanos… Enrique Agüera Ibáñez pasará a la historia de la BUAP, como el rector constructor, pues durante el tiempo de su administración, ha llevado a cabo más obras materiales que todos sus antecesores. Eso ha permitido atender a un mayor número de estudiantes en preparatoria y a nivel profesional, siendo la universidad pública del país que mayor número de lugares ha creado para jóvenes de nuevo ingreso… Las elecciones pasadas dejaron la percepción de que todos los partidos políticos son un desastre y, sin embargo, sólo el PRI y el PAN están hablando de renovación. El PRI ha sido a pesar de todo el partido mejor estructurado, el mejor organizado, pero necesita renovarse totalmente si no quiere perder la próxima elección. El PAN tiene muchas debilidades de estructurales y organizativas y ahora está dividido y la izquierda, si no fuera por Andrés Manuel López Obrador, andarían como los narcos, enfrentados unos a otros, haciéndose pedazos. Los demás partidos prácticamente no cuentan ni contarán, pues volverán a resurgir hasta las próximas elecciones.

 

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