Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

19/12/2011

 

El PRI ya tiene candidato

Como ya se sabía desde hace más de un año, el PRI ya tiene candidato a la Presidencia de la República y es… ¡Sorpresa! Enrique Peña Nieto.


El exgobernador del Estado de México se registró como candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República en un acto en el que estuvieron presentes senadores, diputados federales, gobernadores priistas y los integrantes del comité nacional de ese partido, así como de sus sectores.


El discurso de Peña Nieto fue de respuesta a las críticas que ha recibido, principalmente por las llamadas redes sociales, por su olvido del nombre del autor de uno de los libros que mencionó en Guadalajara.


Dijo: Podré no recordar el nombre de algún autor (…) pero lo que no se me olvida, es la violencia, la pobreza, el desempleo y la desesperanza que vive México.


Y el no se me olvida fue el estribillo que ocupó en parte de su discurso, haciendo mención de todos los graves problemas que padece el país y parecen agravarse cada día más.


Aquí en Puebla las palabras del ya candidato priista tuvieron eco: los dirigentes del PRI estatal, del Panal y del Verde Ecologista, en conferencia de prensa, repitieron parte de las palabras de Peña Nieto.


Juan Carlos Lastiri Quirós, el dirigente priista, dijo que tanto su partido como los partidos aliados iniciarán un recorrido por todo el estado para invitar a la población a unirse al proyecto que pretende salvar al país de la catástrofe social a la que parece encaminarse.

 

Los panistas, en pie de guerra


Anunciando una guerra contra el PRI, contra el exgobernador Mario Marín, etecétera, los panistas también velaron sus armas en Puebla.


Los panistas no se han dado cuenta de que los ciudadanos están hasta la coronilla de los pleitos entre políticos. Lo que la ciudadanía quiere escuchar son propuestas para evitar la violencia que parece haberse apoderado de gran parte del país para garantizar la seguridad de los ciudadanos; para frenar la corrupción; para crear fuentes de empleo que permitan abatir la pobreza que comprende a casi la mitad de la población; para superar los rezagos educativos; para impulsar la agricultura y la ganadería a fin de garantizar alimentos baratos y de buena calidad al pueblo de México; en fin, para devolver a las instituciones nacionales, la dignidad y el respeto que han perdido.

 

El 2012 será un año sumamente difícil


Le habíamos dicho en este espacio que la situación económica del ya inminente 2012 iba a ser difícil, pero al parecer va a ser peor de cómo se esperaba.


El Banco de México ha dicho que puede ocurrir una catástrofe económica en la zona euro y que eso afectará a México. Y dicha institución no habló de que nuestra economía está blindada, de que todo sería un catarrito, de que México es fuerte, de que los mexicanos todos, somos Juan Camaney, no, la advertencia del Banxico fue de preocupación.


Claro, porque las noticias internacionales señalan que la zona euro está al borde de una verdadera catástrofe porque la canciller alemana ha dicho que el problema de Europa no se va a resolver en meses, sino en años; porque países como Grecia, Italia, Irlanda, España y otros están al borde del abismo, en fin, porque los Estados Unidos, pese a ser la primera economía del mundo, también andan por la calle de la amargura y nosotros dependemos en alto grado del vecino del norte.


Además, somos dependientes alimentarios y hemos perdido gran parte de nuestras cosechas de maíz, frijol, arroz y otros granos; nuestra ganadería sufrió un colapso por fenómenos naturales y en el mundo, según ha dicho la FAO, habrá aguda escasez de alimentos y muchos países se negarán a vender para proteger a su población.


Nuestra agricultura ha sido abandonada desde la llegada al poder de la tecnocracia priista y los gobiernos panistas siguieron la misma política en su relación con el campo.

 

Habrá pues, en México, carestía y escasez de alimentos básicos, además de que no hay forma de terminar con el alto índice de desempleo y la pobreza tiende a agravarse.

 



 
 

 

 
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