Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

20/09/2011

 

Descontento social


Hay en el país un gran descontento social, derivado de los graves problemas que se confrontan en inseguridad, desempleo, pobreza, impunidad y corrupción.


Por si fuera poco, la gente reacciona con enojo contra los pleitos, los rumores y los chismes entre la clase política.


¿Qué no se darán cuenta de esto los dirigentes de los partidos y los aspirantes a puestos de elección popular?


El llamado golpeteo, el fuego amigo, las patadas bajo la mesa, están a la orden del día. Faltan meses para que se decidan las candidaturas y a todos los aspirantes ya se les cuecen las habas.


Los problemas del país los tienen sin cuidado, es muy posible que ni siquiera puedan identificarlos. Ninguno hace una propuesta de solución, ninguno. Quienes son ciudadanos de a pie se muestran terriblemente decepcionados de una clase política, que parece no saber o no entender lo que está pasando, ocupada como está en chismitos de lavadero.


La degradación de la llamada clase política se inició con la tecnocracia priista y ha continuado el despeñadero, al parecer con más entusiasmo, con los gobiernos panistas que introdujeron en México la llamada “guerra sucia”, que es una guerra de rumores y de chismes que han convertido a ese grupo social en algo verdaderamente repugnante.


En las actuales circunstancias, los políticos deberían dar muestras de seriedad, de un poco, sólo un poco de patriotismo, de respeto a los ciudadanos y de respeto a sí mismos, ¿no cree usted?

 

La inexperiencia política


El secretario de Hacienda, don Ernesto Cordero, aspirante a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, ha dado una muestra de su inexperiencia en materia de política partidista.


Inició con demasiada anticipación su golpeteo contra el Partido Revolucionario Institucional, sin pensar en que eso traería graves consecuencias para él y para el gobierno al que sirve.


Ahora el PRI anuncia que le corregirá la plana al señor secretario, que acaba de enviar el proyecto de presupuesto federal para el próximo ejercicio fiscal.


Y el PRI tiene mayoría en el Congreso y seguramente tendrá aliados entre los partidos de izquierda en su propuesta, ya que el presupuesto de egresos castiga las partidas destinadas a Educación, Agricultura, Salud, etcétera y, además, resta apoyos a los estados y municipios, convirtiendo a estos en limosneros del gobierno federal, al privarlos de los recursos necesarios para su correcta operación.


Ya hasta el dirigente del PRI estatal, Juan Carlos Lastiri Quirós, se ha pronunciado, en términos enérgicos, contra el proyecto del señor Cordero.


Sin duda que esto le restará posibilidades para alcanzar la candidatura a la que aspira.


Muchos los llamados y pocos los escogidos


El partido que más aspirantes a figurar como candidatos a senadores y diputados tiene, sin duda es el Revolucionario Institucional.


Pero la realidad es dramática para esos aspirantes, pues las posibilidades son muy pocas: dos candidatos a senadores propietarios y dos candidatos a senadores suplentes, y 16 candidatos a diputados federales propietarios y un número igual de suplentes. Decenas quedarán fuera en cada distrito.


Qué bueno que no se les ha ocurrido a los dirigentes del partido tricolor organizar un cursito de capacitación ideológica y política para los aspirantes, previo pago de una cuota, porque todo pasa, se inscriben cientos, pagan su cuota, no se les queda gran cosa de lo que les enseñan y luego creen que si resultan aprobados, son seguros candidatos y cuando no lo son, se enojan y amenazan de pasarse a otra expresión política “con su gente”.


Llegan hasta reclamar la devolución de la cuota que pagaron y lo peor, dan un lastimoso espectáculo a los ciudadanos, cada día más decepcionados de los políticos.


Es mejor así como lo están haciendo, a la antigüita, se barajan nombres de aspirantes con reales posibilidades, se semblantea el ánimo de los electores y se decide en asambleas o en el comité estatal el nombre de los agraciados, y si no quedan todos contentos, el enojo de los que no resultaron agraciados es menor. Lo otro les despierta ambiciones desmedidas y la convicción de que ellos son los buenos y que deberían ser los abanderados de su partido.

 

Nombres, nombres, nombres


Pasadas las fiestas patrias, que a decir verdad, se vieron desangeladas en todo el país por la situación que prevalece y por los excesivos aparatos de seguridad que fueron desplegados empezarán a activarse los partidos políticos.


Ya está libre de su responsabilidad, como gobernador del estado de México, el principal aspirante priista a la candidatura a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto; los tres principales aspirantes a la candidatura del PAN, Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero, ya están listos para la elección interna, que pretenden que sea abierta, es decir, que todos los ciudadanos tengan acceso a las urnas donde el PAN decidirá quién es el bueno y en el campo de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, sigue en sus giras, que la verdad son exitosas en casi todas partes y Marcelo Ebrard continúa su trabajo apoyado por la dirigencia nacional del PRD. En este caso, el de la izquierda, todo parece indicar que habrá división y que esa corriente ideológica tendrá dos candidatos; el del PRD, Marcelo y el del PT, Movimiento Ciudadano, Andrés Manuel.

 

Hagan sus apuestas, señores.

 



 
 

 

 
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