Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

21/09/2012

 

La ultraderecha panista está en guerra

 

Aprovechando el Encuentro por la Paz, valora, construye, trasciende, que organizó el voluntariado de la Secretaría General de Gobierno, que preside Gabriela Moreno Valle, para propiciar la armonía en Puebla y alertar a la sociedad contra la trata de personas, la ultraderecha panista —de la que son cabeza los diputados locales Juan Carlos Espina, Rafael von Raensfeld y Ana María Jiménez— se lanzó contra el titular de la Secretaría General de Gobierno, Fernando Manzanilla, a quien acusan de orquestar la aprobación, por la mayoría de los integrantes del Congreso estatal, de proyectos de ley que facultan al Ejecutivo a concertar créditos para la realización de obras de beneficio colectivo, sin tener que pedir autorización al Congreso.


Pero para que haya guerra entre los ultras panistas miembros del Yunque, una sociedad secreta de derechistas a ultranza, y la parte más liberal y plural del partido que acaba de cumplir los 70 y más, se necesita que haya voluntad de guerrear en ambas partes.


Don Fernando Manzanilla, cuya esposa Gabriela Moreno Valle es la organizadora del Encuentro por la Paz, lógicamente no cayó en la provocación.


Los ultraderechistas mexicanos, al igual que los de todo el mundo, tienen como objetivo de sus vidas, combatir a todos los que no piensan como ellos, a todos los que no se someten a los usos y costumbres que ellos consideran correctos.


Su enojo radica en el hecho de que las reformas aprobadas por el Congreso local no son de su agrado, y entonces se lanzan con furia contra quien consideran culpable de su derrota.


La derecha, mejor dicho, la ultraderecha, es así. Pero son tan poquitos los que piensan como ellos, que se encierran en pequeños grupos que se juran lealtad eterna. Dicen que aquí es una agrupación secreta (ni tanto), llamada el Yunque, la que se encarga de mantenerlos unidos, y cuando están juntos se dan valor para enfrentar al mundo, porque los que no pensamos como ellos somos la inmensa mayoría. Nomas fíjese: en el Congreso del estado, nomás son tres.

 

Penas más severas para combatir delitos


EN LA INAUGURACIÓN del Encuentro por la Paz, el gobernador Rafael Moreno Valle se comprometió a combatir la trata de personas, que es una nueva forma de esclavitud, según dijo, con penas más altas contra quienes cometan ese delito.


Señaló que Puebla tiene herramientas legales para combatir el ilícito, mejores que las que existen, lamentablemente, en otros estados.


Dijo el mandatario que su gobierno prestará la mayor atención a garantizar la seguridad de los poblanos, pues eso es fundamental para garantizar la convivencia social y atraer turismo e inversiones.


Por su parte, la presidenta del voluntariado de la Secretaría de Gobierno manifestó que el miedo, la preocupación y la desconfianza, han ido ganando terreno en nuestra sociedad, y  exhortó a luchar para que la confianza se convierta en una condición indispensable para recuperar la fe en el futuro como personas y como nación.


En entrevista con reporteros, el titular de la Secretaría General de Gobierno, Fernando Manzanilla, respondió a los ataques lanzados en su contra por los diputados ultras del PAN, diciendo que él estima y respeta a don Juan Carlos Espina, y reconoce el trabajo que realizan los otros dos diputados: Von Raensfeld y Ana María Jiménez.

 

¿Seguiremos en el neoliberalismo?


LA POLÍTICA ECONÓMICA neoliberal seguirá prevaleciendo en el país, por lo que se ve, pese a su rotundo fracaso.


La reforma a la Ley Federal del Trabajo es prácticamente la misma que se está aplicando en los países neoliberales y que está provocando un fuerte rechazo de las organizaciones sindicales en todas partes.


Reduce a su mínima expresión las conquistas logradas por la clase trabajadora; pero lo peor, no contribuye —ya está visto donde esas reformas han sido aplicadas— a crear fuentes de trabajo ni a mejorar las condiciones de vida de quienes tienen un empleo.


Las cúpulas del PAN y del PRI se han puesto de acuerdo para aprobarlas, pero hasta donde sabemos, hay muchos legisladores priistas que se oponen, y podrían hacer alianza con los partidos llamados de izquierda y dar una batalla frontal contra la propuesta calderonista.


Lo que está pasando en Grecia, España, Portugal e Italia es algo que puede pasar aquí si las reformas se aprueban: una insurrección de la clase trabajadora, apoyada por campesinos y desempleados que constituirían una formidable fuerza contra la que no podrían hacer nada las cúpulas políticas y empresariales.


El neoliberalismo, que es el sistema económico impuesto desde el gobierno de Miguel de la Madrid, por el grupo salinista, ha sido responsable de la debacle económica, política y social del país.


Felipe Calderón y Vicente Fox siguieron con gran entusiasmo el mismo camino neoliberal, y después de 12 años de panismo, el país está hecho un desastre.


Para remediar las cosas, el grupo priista que viene parece que nos va a aplicar la misma receta neoliberal que ha fracasado en todas partes y que puede provocar un descontento social de imprevisibles consecuencias.

 

El expresidente Vicente Fox recibió un país enfermo y él lo dejó bastante grave. Llegó Calderón y con la misma receta, ha puesto a México en estado agónico. ¿Peña Nieto le va a dar el mate? Ojalá y no.

 

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