Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

21/10/2010

Ya llegó, ya está aquí, el delegado del PRI


Es michoacano, nacido en Jiquilpan, el mismo pueblo donde nació el general Lázaro Cárdenas del Río, ex presidente de la república y de donde también fueron originarios, el licenciado José González Torres, ex dirigente nacional del PAN y ex candidato a la presidencia de la república del mismo partido, ya fallecido, y el fundador de los Legionarios de Cristo, el sacerdote católico Marcial Maciel, que terminó su carrera y su vida envuelto en un escándalo mundial.


El nuevo delegado priísta, que sustituye a doña Mercedes del Carmen Guillén Vicente, Paloma para los cuates, es un priísta de carrera, que ha sido dos veces diputado federal por su estado, una vez diputado local; secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas en Michoacán; director del Patrimonio Inmobiliario federal, ha sido dos veces delegado del PRI en otras tantas entidades y ha estado al frente de la Comisión de Procesos Internos en Morelia.


Ayer fue presentado a la prensa local. Su principal objetivo, de momento, es sacar adelante y sin problemas, la elección de la nueva dirigencia del comité directivo estatal. Para esto se pondrá a trabajar de inmediato, dialogando con los diferentes aspirantes y sus grupos, para llegar a acuerdos que permitan llevar a cabo el proceso en forma tranquila, abierta y transparente.


La convocatoria que quedó lista ayer, se publicará hoy y de los requisitos que exija a los que aspiran a los cargos de presidente y secretaria general del comité estatal del Revolucionario Institucional, se deducirá quienes formarán la terna finalista de esta contienda interna.


Como le informamos ayer, la elección de la nueva dirigencia priísta, ya no será el 8 de noviembre, sino que se fijará una fecha que inicialmente se dijo, estará entre el 25 y el 28 de ese mismo mes.


Habrá una dirigencia interina que posiblemente ejerza a partir del día 9 de noviembre, la actual secretaria general Claudia Hernández. Su reinado será por solo 20 días.


Los aspirantes que queden después de hacerse pública la convocatoria, harán campaña en todo el estado para exponer sus planes y proyectos para fortalecer al PRI y mejorar sus sistemas de selección de candidatos.

 

Muy activa ha estado Blanca Alcalá


La presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, ha estado muy activa en estos días. Ha movilizado a mujeres de todo el país para celebrar aquí el 57 aniversario del otorgamiento del derecho a voto a las integrantes del sexo femenino.


Develó una placa en la Senda de la Mujer , que recién inauguró, con los nombres de destacadas luchadoras sociales, escritoras, periodistas, maestras, profesionistas, que con su actividad han contribuido a que los derechos de las mujeres les sean reconocidos.


Ayer entregó la Cédula Real emitida por la reina Isabel la Católica , para la Fundación de Puebla de los Angeles, a la periodista Maité Noriega Fernández, en sesión de Cabildo, en reconocimiento por su labor a través de la televisión y la prensa escrita y encabezará un acto al que concurrirán 5 mil mujeres, en el Centro Cultural Siglo XXI, en el que estarán destacadas mujeres mexicanas y latinoamericanas.


Blanca Alcalá, es la primera mujer que en los casi 500 años de la ciudad de Puebla, la ha gobernado.

 

El temor de los burócratas


En todo cambio de gobierno, la burocracia tiembla, pues percibe el grave riesgo de perder su empleo, pero en la difícil etapa en que vivimos, ese temor se acrecienta, sobre todo en personas que tienen años de trabajar en alguna dependencia estatal y que ya no tienen edad para ponerse a buscar otro empleo.


Hoy el temor es mayor, pues piensan que por llegar al poder un gobierno no priísta, a ellos se les despedirá por ser del PRI o porque los que lleguen pensarán que lo son.


Por lo que se ha estado viendo, el gobernador electo, Rafael Moreno Valle Rosas, que es de extracción priísta, no tiene la intención de emprender cacería de brujas, como él mismo lo ha dicho, a menos que haya denuncias graves y bien fundadas. Eso quiere decir, que tiene bien claro que al finalizar un gobierno, existen quienes por cuestiones netamente personales, la emprenden contra funcionarios públicos de un gobierno que se va y contra los que exigen todo el rigor de la ley.


Y si no va a haber cacería de brujas en las esferas más elevadas del gobierno, a menos que haya pruebas fehacientes en contra de alguno de quienes fueron servidores públicos en el sexenio que termina ¿porqué había de hacerlo contra lo más delgado de la cuerda?


La burocracia estatal, está conformada por trabajadores y trabajadoras que tienen como único patrimonio su trabajo. De él viven y sostienen sus hogares y muchas veces tienen que soportar los malos tratos que sus jefes, engreídos con el puesto que ocupan, les propinan solo para “hacer sentir su autoridad”.


Uno de los reclamos que los burócratas hacen al actual gobierno, es el del despido de cientos de sus compañeros, al iniciarse sus actividades hace casi seis años.


No fue el gobernador Mario Marín, quien ordenó ese despido, sino que fueron funcionarios recién nombrados los que se creyeron con el derecho a llevar a su gente para sustituir a quienes estaban, muchos de los cuales llevaban años desempeñando el puesto que ocupaban.


Se fueron sin recibir el pago correspondiente por los años trabajados y sin ningún tipo de reconocimiento por parte de los nuevos jefes. Todo eso provocó un enojo y a la vez un temor extendido entre todos los burócratas, de que también fueran despedidos.


El descontento era tan fuerte, que llegó a oídos del jefe del ejecutivo, quien de inmediato paró los despidos.


Pero ya habían salido cientos de personas que siempre hablan de eso como si hubiera sido una afrenta.


Se sabe que funcionarios de primero, segundo y tal vez tercer nivel, tendrán que ser cambiados, pero hay miles de empleados que realizan labores sencillas pero importantes, que no tienen porqué ser removidos a menos que no sirvan para el puesto que desempeñan.

 

El llamado del gobernador electo a los presidentes municipales, para no nombrar funcionarios en razón de amiguismos, filiación partidista o compromisos políticos, ha dado un respiro a muchísimos trabajadores estatales preocupados, por considerar que en el cambio de gobierno podrían perder lo único que tienen, su empleo.

 



 
 

 

 
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