Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

22/03/2011

 

Juárez fue recordado ayer

Diversos actos se realizaron en Puebla para celebrar un aniversario más del natalicio de Benito Juárez, llamado el autor de la segunda Independencia de México, al romper con las estructuras coloniales que seguían vigentes después de más de dos décadas de terminada la guerra de Independencia.


El acto oficial tuvo lugar en el parque Juárez ante el monumento erigido en honor del Benemérito. Ahí presidió la ceremonia el secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto. El orador oficial fue el secretario de Seguridad Pública, Ardelio Vargas Fosado.


Junto al representante del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas estuvieron el presidente de la Gran Comisión del Congreso, diputado Guillermo Aréchiga, y un representante del presidente del Tribunal Superior de Justicia.


Vargas Fosado habló de la importancia que la lucha de don Benito tuvo para el desarrollo del país y para alcanzar su plena libertad. Se refirió a su respeto irrestricto a la ley y dijo que en Puebla, por eso, se lucha por el imperio del Estado de Derecho.


Al finalizar el acto se colocó una ofrenda floral ante el monumento y se montó guardia de honor.


Ahí mismo, diversas logias masónicas llevaron a cabo otra ceremonia.


En el edificio carolino de la UAP, otros grupos de masones realizaron un acto en el vestíbulo, donde se encuentra un busto del Benemérito de las Américas.


Este acto, que hace más de cien años inició el escritor liberal Ignacio Manuel Altamirano y que se ha venido realizando con interrupciones periódicas, fue revivido hace varios años por el periodista Alfonso Yáñez Delgado y algunas logias masónicas.


Fueron varios los oradores que hicieron uso de la palabra, destacando la intervención del periodista Federico Chilián Orduña.


Al medio día, ante el monumento a Juárez —sobre la avenida que lleva su nombre en la colonia La Paz—, se realizó otro acto con la participación de miembros de las iglesias cristianas y de otras agrupaciones liberales.

 

Bipolar, la nueva dirigencia del PRD


Algunos miembros del Partido de la Revolución Democrática dijeron ayer aquí en Puebla que la dirigencia nacional de su partido electa la noche del sábado, es bipolar.


La preside el segundo “chucho”, Jesús Zambrano Grijalva, que junto con el otro “chucho”, Jesús Ortega Martínez,han venido manejando al partido del sol azteca desde hace tiempo y son los dirigentes de la más poderosa de las corrientes o tribus de ese partido, la de Nueva Izquierda.


Pero en esta ocasión tienen como secretaria general a María Dolores Padierna Luna, que curiosamente está colocada ideológicamente en el extremo opuesto de donde están los llamados “chuchos”.


Es decir, el presidente nacional perredista pertenece a la corriente que está a favor de las alianzas electorales con el PAN y a entrar en negociaciones con el PRD, mientras que la secretaria general está en el otro extremo, en la oposición cerrada a esas alianzas y a cualquier tipo de arrumacos con los panistas.


Pero a los perredistas no les quedó de otra, pues de acuerdo a los estatutos para ganar la presidencia se requieren las dos terceras partes del total de consejeros asistentes, y de los 310 consejeros que asistieron a la reunión 154 habían votado por Jesús Zambrano, 111 por Dolores Padierna y 53 por el diputado guerrerense Armando Ríos Píter. Fue Padierna la que propuso la fórmula Zambrano-Padierna, que finalmente triunfó por 233 votos a favor, 36 en contra y dos abstenciones. Más de 30 delegados ya se habían regresado a sus lugares de origen, pues tenían boletos de avión que no los podían esperar.


Ahora a ver cómo le va al partido de la izquierda, pues aunque en el Consejo Nacional se acordó un “no” a las alianzas, hay una corriente que insiste en ellas. De todos modos, el esfuerzo de lograr la unidad en el PRD se hizo y se obtuvieron resultados positivos, tal vez no los que se pensaban, pero bueno, algo es algo.

 

El PRI, preocupado por la alimentación


Somos un país con dependencia alimentaria, es decir, consumimos más alimentos de los que producimos y eso nos hace depender de otros países, principalmente de los Estados Unidos.


La dirigencia estatal del PRI convocó a una conferencia de prensa para hablar de este problema que los gobiernos tecnocráticos surgidos de ese partido, principalmente el de Salinas de Gortari, propiciaron (eso no lo dicen, claro), pero que ha continuado agravándose con los dos gobiernos panistas, el de Vicente Fox y el de Felipe Calderón.


En la reunión con los periodistas estuvieron la secretaria general del partido en Puebla, Lucero Saldaña; el presidente de la Liga de Comunidades Agrarias, Juan Balderas; la secretaria de esa organización, Maritza Marín, y el autor del proyecto que presentará el PRI en el Congreso, el diputado federal Alberto Jiménez Merino.


Para que usted se dé una ligera idea de cómo está la situación en nuestro país, ahí le van estos datos que fueron dados a conocer por los priistas: en México hay 54 millones de pobres, de los cuales 20 millones sufren pobreza alimentaria, que es una forma bonita de decir que casi no comen porque no tienen con qué.


México importa más del 54 por ciento de los alimentos que consume, pero según dice el diputado Jiménez Merino, esta situación se puede revertir en diez años si el gobierno nacional se aplica en trabajar un proyecto de once puntos, abandonando desde luego —aquí ya lo hace el actual gobierno estatal— los programas asistenciales que no han dado ningún resultado.


Dice que es urgente implementar acciones de capacitación, asesoría técnica y financiamiento para seguridad alimentaria (por el momento hay miles de agrónomos y veterinarios sin trabajo o dedicados a otras actividades); privilegiar el abasto local antes de pensar en producir para exportar, proporcionar información adecuada a productores y consumidores para evitar la especulación, impulsar la autoproducción agropecuaria para dar seguridad alimentaria a 5 millones de las familias más pobres (200 mil están en Puebla), y producir maíz, frijol y leche bajo contrato, además de otras cosas que van incluidas en el proyecto priista.

 

Importamos el 33 por ciento del maíz que consumimos, el 65 por ciento del trigo, el 75 por ciento del arroz y el 95 por ciento de la soya, y del 2008 a la fecha las importaciones se han incrementado en 440 por ciento en carne de bovino, 280 por ciento de carne de ave, 210 por ciento en carne de cerdo, 50 por ciento en huevo, 85 por ciento en maíz y 44 por ciento en sorgo.

 



 
 

 

 
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