Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca

22/09/2010

El proceso de elección interna del PRI


Ninguno, y ninguno es ninguno, de los aspirantes a dirigir el PRI estatal, la tiene segura. Todos tienen derecho a aspirar a ser presidentes del partido en la entidad, pero deberán cubrir los requisitos que establezca la convocatoria que se publicará en la primera o segunda semana de octubre y someterse a las reglas ahí establecidas.


Alejandro Armenta Mier, el actual dirigente, dejó ya sus oficinas en el edificio del comité estatal, al presidente de la comisión de procesos internos del partido, José Alarcón Hernández, para que trabaje con toda comodidad y libertad en la preparación del proceso que tendrá lugar el mes próximo, ya que la actual dirigencia terminará su periodo el 7 de noviembre de este año, fecha en que deberá entregar el cargo a quien haya sido elegido para sustituirlo.


Mientras tanto, el presidente saliente del comité directivo estatal del PRI, prepara su informe, que entregará a los consejeros, a los dirigentes municipales, etc., para que lo analicen, conozcan los aciertos y los errores y el estado que guarda la estructura priísta, a fin de que puedan continuar con el trabajo y éste resulte lo más exitoso posible.


En plática con un grupo de columnistas, afirmó que la elección del pasado 4 de julio, fue una elección riesgosa y que la pérdida de la gubernatura del estado a manos del candidato de la alianza opositora, se debió a muchos factores. El no se excluye, pero señala que la culpa no corresponde a una sola persona y que cada quien debe asumir su responsabilidad en el caso.


Armenta Mier, sigue despachando en el PRI, en una oficina aledaña a la que ocupaba hasta hace unos días, la que durante la campaña fue cedida al candidato al gobierno del estado y ahora al presidente de la Comisión de Procesos Internos. El dejará la presidencia de su partido, hasta el 7 de noviembre próximo.

 

No debe ser peldaño para proyectos personales


Estuvo de acuerdo el dirigente estatal del partido tricolor, que la presidencia del PRI en el estado, no debe ser utilizada para llevar adelante proyectos políticos personales.


La aspiración de quienes pretenden dirigir al PRI, debe ser para servir al partido de tiempo completo y no para que les sirva de peldaño para figurar luego como candidatos a puestos de elección popular en elecciones próximas.


Reconoció que en un tiempo, los puestos de dirigencia de su partido fueron utilizados como trampolín para brincar a posiciones de elección popular, pero eso debe terminar. Ser dirigente o miembro de la dirigencia, debe considerarse como un honor que enriquece el curriculum de cualquier político, pero también representa una gran responsabilidad que debe cumplirse a cabalidad; no hacerlo, debe ser considerado como una grave falta contra el propio partido.


También se refirió a quienes habiendo participado en pasadas elecciones, como candidatos de otras expresiones políticas diferentes al PRI, ahora pretendan dirigirlo. Su reingreso a las filas del Revolucionario Institucional, como ocurre en el PAN o el PRD, deben estar condicionadas a un tiempo de militancia posterior a su separación.


Como presidente en funciones del partido tricolor, Armenta, ha tenido pláticas con varios de quienes aspiran a sucederlo, a quienes ha explicado  lo que al respecto señalan los estatutos y les ha pedido su colaboración a fin de que el proceso  resulte limpio y democrático.


Una vez terminado su periodo como presidente estatal priísta, se propone presentar un libro, que ya está en elaboración, sobre sus experiencias como dirigente del partido.

 

NOTAS BREVES: Volverán a reunirse priístas que están exigiendo un proceso abierto para la elección del presidente estatal de su partido, critican duramente el que se divulgue que la decisión ya está tomada y que la casi totalidad de los aspirantes, no tienen nada que hacer……Siguiendo con el cambio de dirigencia priísta, de todos los aspirantes, ha sido Guillermo Deloya Cobián, el único que ha presentado un proyecto de lo que se propone hacer, proyecto que ha sido calificado por muchos de muy bueno. El problema es que en el PRI no cuentan los proyectos, ni las firmas recabadas entre los militantes……Las críticas a los festejos del gobierno federal por el bicentenario de la Independencia , han sido muchísimas: intelectuales, dirigentes políticos e historiadores, han echado de su ronco pecho y es que el festejo además de caro, resultó, como dijo la ex directora del Archivo General de la Nación , Patricia Galeana, efímero. Fue como feria de pueblo, mucho ruido y pocas nueces: muchos cohetes, muchas luces multicolores, muchos fuegos artificiales y de todo eso, nada substancial quedó para el pueblo. En varias entidades del país los festejos fueron modestos, pero hubo cosas substanciales. Aquí en Puebla se acaba de presentar el libro editado por el gobierno estatal, sobre la participación del estado en la lucha por la independencia cuyo autor es el reconocido historiador poblano, doctor Efraín Castro Morales. Es un libro muy bien presentado, de fácil y agradable lectura que contiene todo lo que Puebla aportó en esa lucha. Editar ese trabajo constituye un gran acierto del gobierno estatal a través de su Secretaría de Cultura. Hubo más aportaciones culturales de Puebla con motivo de fecha tan señalada y esas aportaciones son mucho más valiosas que cualquier festejo escandaloso con fines netamente mediáticos.

 



 
 

 

 
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